Gran Victoria de los Sixers en Boston

Por Miguel Ángel Martín, Columnista de Sixers.com

Los Sixers viajaban a Boston con la necesidad de ganar a uno de los mejores equipos del Este, para demostrar que son el equipo aspirante al anillo de campeón esta temporada, que todos queremos ver esta temporada. Al mismo tiempo, la rivalidad entre Boston y Philly y el liderato de la División Atlántica, también estaban en juego.

Y los Sixers, guiados una vez más por un sensacional Joel Embiid, estuvieron a la altura de las circunstancias y lograron doblegar a los Celtics en su feudo por 109-115. Un gran triunfo que es su cuarta victoria consecutiva y la octava en nueve partidos. Una victoria que les coloca con un balance de 19-7, líderes de la División Atlántica y que les coloca en tercera posición de la conferencia Este, igualados con los segundos (los Heat de Miami), ambos equipos a 3.5 juegos de Milwaukee.

La victoria llegó con un Joel Embiid desatado, que quiso demostrar su enorme valía en la cancha, tras algunos comentarios de Shaquille O’Neal y Charles Barkley, que le exigían que fuese más anotador para que los Sixers aprovecharan más su potencial.

Su respuesta fue excelente. Fue el mejor del partido con 36 minutos en pista y con un promedio de 12-21 en tiros de campo, además de un 12-14 en tiros libres, que le permitieron llegar a los 38 puntos anotados. Eso sin contar que además sumar 13 rebotes (11 de ellos en defensa) y 6 asistencias, para rubricar una gran actuación y una sensacional victoria.

Embiid supo manejar muy bien su rol de líder de los Sixers, más aun con la ausencia de Al Horford, que no pudo jugar en Boston con la camiseta de Philadelphia, por culpara de unos problemas en la rodilla izquierda y en los isquiotibiales.

“Todas las cosas con las que ha estado lidiando las manejó como un adulto, con humildad. Y respondió de manera dramática: fue dominante, un líder y realizó uno de sus mejores partidos con los Sixers”, señaló tras el partido Brett Brown, entrenador de Philadelphia.

El triunfo llegó no sin esfuerzo, y con una igualdad máxima hasta los instantes finales del juego. De hecho, los Celtics lograron marcharse del primer cuarto con una ventaja de 6 puntos (34-28), que se vio reducida a tan solo tres puntos al descanso (59-56). Una igualdad que sería la pauta que veríamos a lo largo de todo el encuentro, y que nos deparó un final agónico.

Y es que las ventajas no llegaron a ser de dos dígitos en ningún momento de la segunda mitad, con tan solo un momento en el que los Sixers lideraban el encuentro de 8 puntos (92-100), a falta de 4:06 para el final. Un indicio de que los visitantes podrían lograr el triunfo de una manera cómoda en los instantes finales. Para nada más lejos de la realidad.

Los Celtics se repusieron un poco y a falta de 27 segundos el marcador lucía un 109-110 tras un triple de Jayson Tatum. Todo en el aire de nuevo y los Sixers volvieron a echar mano de su líder y Embiid respondió anotando cinco de los seis tiros libres que tuvo a su disposición para que los Sixers se llevaran un triunfo fundamental.

A la gran actuación de Joel Embiid, hay que sumar la actuación de Tobias Harris, que está en velocidad de crucero en los últimos juegos y no para de sumar grandes actuaciones. En este caso estuvo 33 minutos en pista para sumar 23 puntos, con un 10-20 en tiros de campo, sumando además a su estadística 8 rebotes y 7 asistencias, que cerca le dejaron del triple-doble.

Josh Richarson también quiso sumarse a la fiesta y sumó un 5-11 en tiros de campo, para lograr anotar 14 puntos, además de sumar 2 rebotes, 2 asistencias t 2 robos de balón. Logró dobles dígitos en anotación, al igual que los logró Mike Scott, que también fue titular (ante la ausencia de Al Horford). Terminó el encuentro con un 5-7 en tiros de campo, todo ello desde la línea de tres puntos (15 puntos en total) y sumando 4 rebotes.

Ben Simmons no lanzó mucho a canasta en esta ocasión (2-6 en tiros de campo), para terminar sumando 7 puntos, a los que añadió 8 rebotes (todos en defensa) y 6 asistencias. Unos números semejantes en anotación a los de Furkan Korkmaz (7 puntos en un 3-4 en tirs de campo) y a los de Matisse Thybulle (6 puntos en un 2-4 en triples).

Ahora queda rematar la semana ganando en casa a los Pelicans, reafirmando el liderato de la División Atlántica y continuando con los buenos resultados en casa, que los Sixers están obteniendo esta temporada.

Hasta pronto desde España.

@Sixers_Espanol

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