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Brandon Ingram apareció en el momento justo para llevar a los Lakers al triunfo en Chicago.
(Ty Nowell/Lakers.com)

Lakers reaccionan a tiempo en victoria ante los Bulls

by Rodrigo Azurmendi
Reportero en español

EL SEGUNDO – Mente clara y sangre fría.

Los Lakers volvieron a confirmar su gran momento, sacando adelante un partido de trámite adverso y haciéndolo venciendo su principal miedo: los tiros libres.

Los dirigidos por Luke Walton mostraron nervios de acero, encestando 10/11 tiros libres en los últimos 3:18 de partido. Eso fue crucial para deshacerse de un equipo de los Bulls que dio batalla hasta el final gracias a su ejército de tiradores, liderado por Lauri Markkanen y Nikola Mirotic.

El desenlace fue quizás más dramático del que debería haber sido. Los Lakers ganaban por 13 a 10:38 del final del partido, pero esa ventaja se esfumó en menos de cinco minutos.

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Allí, en el peor momento del equipo, reapareció la defensa para frenar el sangrado, y Brandon Ingram se encargó del resto. El alero terminó con 25 puntos, nueve rebotes y cinco asistencias en el que quizás fue su mejor partido sin Lonzo Ball.

El producto de Duke mostró todo su repertorio, castigando de media distancia y llegando al canasto. La diferencia fue que en esta ocasión, sobre todo en el cierre, el pulso no le tembló en la línea y encestó sus cuatro intentos.

Él estuvo bien flanqueado por Julius Randle (14 puntos y seis rebotes) y Jordan Clarkson (19 puntos y cuatro asistencias), dos de los mejores jugadores de los Lakers en la actual racha triunfal en la que los de púrpura y dorado han ganado ocho de sus últimos 10.

También fue instrumental lo hecho por Brook Lopez, quien le ganó cómodamente el duelo personal a su hermano y terminó con 17 puntos y seis rebotes en 20 minutos. Lopez fue clave en algunos de los mejores pasajes de la noche.

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En líneas generales, los Lakers fueron mejores de lo que indicó el resultado. Por tercer juego consecutivo, los angelinos cometieron 10 pérdidas o menos (nueve ante Chicago), y dejaron a los Bulls en un gélido 37.6 por ciento en tiros de cancha. De no ser por la puntería exterior de los locales (un estratosférico 17/36), el resultado hubiera sido más amplio.

Lakers también dominaron 33-11 en puntos en transición y 52-30 en la pintura, haciéndose fuertes en sus virtudes, y demostrando que lograron imponer su estilo a lo largo de la noche.

La siguiente prueba será el domingo en Toronto.

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