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Kyle Kuzma completó la mejor actuación de su carrera en la excelente victoria de los Lakers en Houston.
(David Sherman/NBAE/Getty Images)

Lakers logran su mejor victoria del año ante Rockets

by Rodrigo Azurmendi
Reportero en español

LOS ÁNGELES – Tanto va el cántaro a la fuente…

Luego de quedarse en la puerta de varios triunfos rutilantes, los Lakers finalmente completaron la hazaña, sorprendiendo a los Rockets el martes en Houston.

De esta forma, los dirigidos por Luke Walton no solo cortaron una racha de tres derrotas al hilo, sino que interrumpieron la seguidilla de los locales, que llevaban 14 halagos consecutivos.

Los Lakers lo hicieron con una soberbia actuación colectiva, apuntalada en el tiro exterior, fundamentada en la veteranía de algunos de sus jugadores complementarios y definida por las piezas del núcleo con más potencial en el plantel.

Kyle Kuzma tuvo un partido consagratorio en la que está siendo una campaña de novato para el recuerdo. El ala-pivot encestó sus primeros nueve tiros sin fallo camino a despacharse con 38 puntos – cómodamente la mejor producción de su carrera.

El producto de Utah lastimó desde lejos y cerca, aportando siete de los 15 triples de los laguneros en la noche, y también haciendo daño en la cercanía del canasto. El oriundo de Flint (Michigan) también tuvo siete rebotes y cuatro asistencias a lo largo de 40 minutos en cancha – periodo en el que los Lakers terminaron +9.

Kuzma no estuvo solo, ya que Andrew Bogut (titular ante la ausencia de Brook Lopez) y Corey Brewer fueron simultáneamente fuentes de tranquilidad y una tremenda inyección anímica. El australiano no tuvo tiros al aro en 17 minutos en cancha, pero ayudó en la protección del canasto y puso orden cuando el equipo resignó una ventaja tempranera de 22 puntos.

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Lo de Brewer fue aún mejor. El veterano tuvo su mejor partido vestido de púrpura y dorado, terminando con 21 puntos y un +18 en sus 25 minutos en cancha. Su incesante actividad en ambos lados de la cancha empujó al equipo hacia delante, y su goleo fue crucial ante la magra producción anotadora de Jordan Clarkson y el rol limitado de Julius Randle.

Más allá de eso, Walton tendrá razones varias para sonreír. Los Lakers tuvieron apenas 10 pérdidas en un partido que tuvo un ritmo asfixiante, y repartieron 27 asistencias en 40 canastas, disparando 47.1 por ciento en tiros de cancha y 42.9 en triples.

Los Lakers dejaron algunos puntos arriba de la mesa (16 tiros libres fallados), pero fueron certeros de contragolpe (20-6), logrando tachar de la lista una de sus principales falencias.

Eso, junto a actuaciones puntuales, como los 13 puntos, nueve rebotes, cuatro asistencias y dos robos de Larry Nance, Jr., o los 16/9/4 de Lonzo Ball, acabó siendo suficiente para llevarse una victoria que sirve para consolidar el crecimiento de las últimas semanas.

Tras semanas de ahogarse en la orilla, los Lakers finalmente tienen ese triunfo para convencerse que están para despegar.

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