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Brote de poder

El alero de primer año, Taj Gibson, aporta fuerza a raudales para los Bulls

Taj Gibson La vida no siempre fue fácil para Taj, pero la fuerza de la fe y una actitud positiva le han ayudado a gestionar el viaje vital hasta la Ciudad del Viento.
(Jesse D. Garrabrant/NBAE/Getty Images)

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Para la mayoría de nosotros, el 25 de junio de 2009 fue un día cualquiera de verano, pero para un tal Taj Jami Gibson, es una fecha que cambió su vida para siempre.

Veinticuatro horas después de celebrar su 24th cumpleaños, su nombre se hizo eco a lo largo y ancho del famoso Madison Square Garden de Nueva York, cuando el Comisionado de la NBA, David Stern, anunció al mundo que los Bulls de Chicago habían gastado la selección 26 del Draft de la NBA de 2009 en el larguirucho alero de la Universidad de Southern California. Sí, los sueños se hacen realidad, pero el camino hasta la NBA fue largo y plagado de baches para Gibson. Y, aunque nunca nada le viniera fácil, dice que siempre se supo capaz de lograr grandes cosas si trabajaba duro; y eso es exactamente lo que hizo.

Decir que Taj Gibson fue el robo del Draft 2009 es quedarse corto. Pasado por alto veinticinco veces, Chicago, que tenía una segunda selección de primera ronda del Draft en virtud de un intercambio con los Oklahoma City Thunder, no dudó en rescatarle de la obscuridad. A lo largo de su temporada de novato, Gibson demostró una y otra vez que es de veras, liderando a todos los jugadores de primer año en porcentaje de tiros de campo, rebotes y dobles-dobles, y quedando también segundo en el ranking de tapones. Y durante todo ese tiempo anduvo batallando un doloroso caso de fascitis plantar en ambos pies.

Una lesión de su ex compañero Tyrus Thomas a principios de temporada catapultó a Gibson al quinteto inicial y el alero de poder de 2’06 metros y 102 kilos floreció, iniciando el resto de partidos de la temporada, salvo un puñado, y con un promedio de poco más de 26 minutos por noche. El éxito precoz de Taj no sorprende a familiares, amigos o cualquiera de sus ex entrenadores de la Universidad de Southern California.

Wilbert Gibson, quien también jugó al baloncesto en el ejército, irrumpe en risa contagiosa cuando se le pregunta acerca de su hijo y la noche del Draft de la NBA de 2009.

“Éramos 40, quizás 50, en una suite de hotel viendo el Draft por televisión cuando pronunciaron el nombre de Taj. Todo el mundo se volvió loco”, reflexiona Wilbert. “Taj es una persona muy humilde. Ha tenido que trabajar duro. He tardado en hacerme a la idea… ¡pero mi hijo está jugando en la NBA! Realmente se siente como un sueño, y nadie en mi casa quiere despertarse”.

Taj blocks Phoenix Suns' guard Grant Hill

Gracias a los finos instintos defensivos alrededor de la canasta de Gibson, los Bulls terminaron segundos en la Liga en tapones (5.83) y empataron en la tercera posición en porcentaje de tiros de campo defensivos (.442) en 2009-10. (Gary Dineen/NBAE/Getty Images)

La vida no siempre fue fácil para Taj, pero la fuerza de la fe y una actitud positiva le han ayudado a gestionar el viaje vital hasta la Ciudad del Viento.

Nacido en Brooklyn, Nueva York, Gibson comenzó a jugar al baloncesto cuando tenía sólo cinco años de edad. Durante varios años, fue educado en casa por su madre, Sharon, hasta que finalmente decidió que Taj necesitaba un desafío mayor en un ambiente de aula. Su primer año en la escuela secundaria se matriculó en Telecommunications High en Brooklyn, pero después de un cierto tiempo sus padres sintieron que le faltaba algo importante.

“Siempre quisimos que Taj tuviera la mejor educación posible, y que le permitiera, al mismo tiempo, disfrutar también del baloncesto. Sin embargo, comenzamos a sentir que ese no era el caso en Brooklyn”, dice Sharon. “En ese momento, el lugar adecuado para Taj simplemente no parecía estar cerca de casa”.

Por tanto, a la edad de 17, Gibson cerró los ojos y se trasladó desde la costa Este y se dirigió al Oeste y a un mundo nuevo. Recogiendo numerosos patrocinios y el apoyo de la familia, amigos y algunos de sus ex entrenadores, Taj asistió a la preparatoria Stoneridge, en Tarzana, California.

“Estaba empapado en lágrimas cuando salí de Nueva York la primera vez, debido a que los niños de esa edad generalmente tienen a sus padres con ellos todo el rato”, admite Gibson. “California fue un entorno totalmente nuevo y la transición fue dura. Pero después de un tiempo todo se puso un poco más fácil y fui capaz de hacer amigos. Supongo que, al menos en mi situación, alejarse de casa me ayudó a crecer”.

Tras pasar sus años sophomore y junior en Stoneridge, Gibson completó sus días de High School en Calvary Christian, en la cercana San Fernando, California. Su madre explicó que varias universidades comenzaron a llamarla expresando interés por Taj, pero al final fueron los Trojans de la Universidad de Southern California los que embarcaron al novato de 21 años.

“Honestamente, entonces no pensaba demasiado en la NBA," insiste de Gibson. "Quería ir a la universidad, pero no sólo cualquier universidad. Quería ir a una universidad realmente buena y, para suerte mía, USC me quería”.

El entrenador asistente del equipo masculino de USC, Phil Johnson, sabía que Taj era capaz de llegar a la NBA no sólo por el conjunto de sus habilidades, sino debido a su carácter.

“Taj era un jugador en fase de desarrollo desde el primer día que llegó al campus”, comenta Johnson. “Como freshman, era un niño flaco que estaba ansioso y listo para mejorar. Definitivamente lo echamos de menos por aquí. No sólo porque es un jugador fantástico, sino porque es una persona de calidad. Creo que esa es una parte de la razón por la cual Taj es y será siempre exitoso en la vida”.

“En lo que respecta al baloncesto, los entrenadores valoran a los jugadores que defienden su posición y son conscientes de lo que está pasando a su alrededor. Para que cualquier proyecto tenga éxito, es necesario talento, evidentemente, pero también se necesitan jugadores altruistas”, agrega Johnson. “Taj es un ejemplo perfecto. Es un jugador muy talentoso con gran instinto. Pero, más importante aún, es una persona admirada por sus compañeros de equipo. Se compromete y siempre da el máximo esfuerzo”.

Junto con Johnson, el ex entrenador de USC y actual entrenador de la Universidad de Texas-El paso, Tim Floyd, es también un gran fan de Gibson. Los dos forjaron una relación estrecha cuando se juntaron en USC, y Floyd no fue tímido al dar fe sus capacidades y carácter cuando el general manager de los Bulls, Gar Forman, comenzó a ojear a los Trojans durante su año de freshman.

“Taj era el chico al que los jugadores miraban como líder, especialmente durante los momentos decisivos”, dice Floyd. “Es un gran compañero de equipo y un gran jugador al que entrenar. Taj era inquisitivo. Formulaba siempre buenas preguntas y quería hacerlo bien. Nunca se tomó un día libre, ni un minuto, mientras estuvimos juntos. Por eso cada entrenador y cada compañero suyo le tiene tanto respeto”.

Floyd dice que no le sorprendió que Gibson se adaptara rápidamente a la NBA, y que le gusta ver cómo le va de vez en cuando por sms y a través de llamadas a Forman. Floyd, ex entrenador de los Bulls, dice que intenta ver a Gibson jugar tantos partidos como le sea posible y agrega que se siente increíblemente orgulloso de su antiguo alumno y entusiasmado con la carrera que le queda por delante.

Taj with Tim Duncan

El alero de poder novato de Chicago parece destinado a integrar el primer equipo de rookies de la NBA 2010.

“Me sorprendería si Taj no jugara al menos 10 o 12 años en la NBA”, afirma enfáticamente Floyd. “Cada equipo está buscando un chico que pueda hacer las cosas que él hace, sobre todo defensivamente. Tiene un gran instinto sobre el parqué”, agrega. “Y fuera de la pista es increíblemente amable y considerado. Es un donante en vez de un acaparador. Le servirá bien”.

Sin ningún orden en particular, parece que hay tres puntos fuertes distintivos que se repiten a menudo en las conversaciones entre sus compañeros, entrenadores y miembros de la familia cuando surge su nombre: gran ética de trabajo, carácter humilde y una voluntad de escuchar y anteponer a los demás. A pesar de que su compañero Derrick Rose lleva un año más en la NBA, este insiste que Gibson le enseñó mucho acerca de cómo ser profesional y tener éxito.

“He aprendido de Taj”, dice el base All-Star de Chicago. “Siempre juega duro. Ofrece lo mejor de sí mismo cada partido. Estoy realmente orgulloso de tenerlo como compañero y amigo. Es una buena persona con un gran corazón”.

El trabajo duro de Gibson ha valido definitivamente la pena para los Bulls esta temporada. Lideró a los rookies en una serie de categorías estadísticas y es un valor seguro como miembro del primer equipo de rookies de la NBA, un honor inusual para la mayoría de los jugadores escogidos con una selección tan baja del Draft como la 26ª. Y, de hecho, fue uno de los nueve jugadores de primer año seleccionados para participar en el partido Rookie-Sophomore de la NBA durante el fin de semana del All Star en Dallas. Gibson describe el hecho de formar parte del All Star Weekend como una experiencia “alucinante”. Dice que fue un honor representar a los Bulls, y que también estaba contento de estar allí para apoyar a Rose en el evento principal.

“El fin de Semana de las Estrellas fue increíblemente inspirador. Ver a todos los grandes jugadores caminando por allí y escuchar sus historias fue realmente emocionante”, dice Gibson. “Fue tan divertido. No podía creer cuántos [jugadores] sabían mi nombre… sabían quién era. ¡Shaq habló conmigo! Definitivamente aprendí mucho, y también me motivó para seguir trabajando duro para conseguir mejorar. Ojalá que algún día llegue a jugar en un partido del All Star”.

¿Taj Gibson, All Star de la NBA? No es ninguna locura. Forman dice que los Bulls sabían que Gibson sería un jugador fantástico, pero incluso el general manager admite que ha superado sus expectativas

“Madre mía… Taj ha estado fantástico”, babea Forman. “Desde el día que llegó aquí, vino a trabajar. Tiene un gran motor. Tiene grandes habilidades. Está cargado de potencial. Y lo mejor de todo, su ética de trabajo es una señal de que va a continuar mejorando y mejorando”.

El locutor de radio de los Bulls, Chuck Swirsky, define a Gibson como una esponja con un constante deseo de aprender y mejorar.

“Cuando miro a Taj, veo a un jugador que va a estar en la liga una década. Luchará y trabajará duro para seguir mejorando. Es un verdadero clásico; un jugador de la vieja escuela que creo podría desempeñarse en cualquier época debido a su habilidad y su corazón. Ha sido un gusto verle jugar y ver lo bien que se ha desenvuelto este año. Es un superviviente”.

Gibson se describe a sí mismo como una persona sencilla que goza de los pequeños placeres de la vida pero, según Rose, realmente tampoco es tan tranquilo porque, después de todo, “¡Es un New Yawker!”.

"Ahora se trata de estar mentalmente preparado cada vez que piso la pista”, subraya Gibson. “Es curioso cómo suceden las cosas. Yo intento jugar duro pero también divertirme. Hasta ahora, todo ha salido fenomenal. Pero sé que hay mucho más trabajo por hacer. Estoy entusiasmado con el futuro. Este equipo está en auge y tengo pensado formar parte de él durante un buen tiempo”.

Gibson rebounds against Atlanta El largo alcance de Gibson ayudó a Chicago a recapturar la corona de rebotes de equipo con un promedio de 44.5 rechaces por partido esta temporada. La última vez que los Bulls lideraron la Liga en rebotes fue en 2006-07
(Scott Cunningham/NBAE/Getty Images)