Simmons y Embiid se imponen en Dallas

Por Miguel Ángel Martín, Columnista de Sixers.com 

Ben Simmons y Joel Embiid lograron guiar a Philadelphia a una victoria más en esta temporada. El segundo triunfo del año vino de la mano de un Ben Simmons, que se convirtió en el segundo jugador de la historia de la NBA (junto a Oscar Robertson) en lograr al menos 10 puntos, 5 rebotes y 5 asistencias, en sus seis primeros partidos como profesional, y de la mano de un Joel Embiid que en casi 30 minutos de juego, logró terminar el partido por encima de veintena de puntos (al igual que Simmons) y rozando el doble-doble. 

Si bien ante los Rockets la suerte fue esquiva para Phialdephia, escapándose el triunfo en el último instante del partido, ahora la suerte sonrió a los Sixers, al lograr la victoria en otro final apretado (112-110). Tras imponerse con la claridad en el primer cuarto, las ventajas de las que dispusieron los pupilos de Brett Brown se esfumaron en el segundo cuarto, llegando al descanso con un marcador muy igualado (57-56, favorable a los 76ers). 

El tercer cuarto fue un calco del primero y los Sixers lograron separarse de los Mavericks en este igualado partido, pero los locales no se rindieron y llegaron con opciones al final del partido. Con ventajas que habrían parecido suficientes para los Sixers, se llegó al minuto final con emoción, gracias al acierto de Dallas, más allá de la línea de tres puntos, lo que les dio esperanzas de alcanzar la victoria. 

Pero la suerte sonrió a Philaldephia finalmente. Embiid resolvió con solvencia el último ataque de los Sixers, para darle una ventaja al equipo, que parecía ser suficiente para ganar, pero con poco tiempo por jugar, Dallas anotó de tres y colocó el marcador en 111-110 favorable a Philadelphia. 

Una falta sobre Jerryd Bayless nos daba la opción de colocar la ventaja en tres puntos y obligar a los Mavericks a jugársela en una jugada forzada, pero a pesar de anotar el primer tiro libre, falló el segundo y el rebote llegó a las manos de Dennis Smith Jr. 

Smith Jr. realizó un costa a costa, con muy pocos segundos para el final y con tan solo dos puntos de ventaja para los Sixers, su penetración no consiguió el objetivo de la canasta, pero sí sacó la falta, que devolvía la esperanza a los Mavericks y la incertidumbre a los Sixers, con tan solo dos décimas de segundo por disputar. 

Tanto la esperanza de los Mavs, como la incertidumbre de los Sixers duró poco, al fallar el primer tiro libre y estar obligado a fallar el segundo tiro para seguir teniendo opciones, pero ya no había lugar al milagro y del mismo modo que frente a los Rockets se escapó la victoria en el último suspiro, frente a los Mavericks el triunfo llegó también en un final de infarto. 

Los héroes del partido fueron principalmente dos. Ben Simmons fue de nuevo el guía de los Sixers, creando juego y definido con autoridad. Al final del partido acumuló un total de 23 puntos, siendo el máximo anotador de los Sixers (junto a Joel Embiid) y teniendo un promedio de acierto en tiros de campo muy notable (10-15), además de un 3-4 en tiros libres. 

Al lograr también capturar 7 rebotes y repartir 8 asistencias, además de lograr robar el balón en 3 ocasiones, Simmons se convirtió en el segundo jugador de la historia de la NBA, en lograr al menos 10 puntos, 5 rebotes y 5 asistencias, en sus seis primeros partidos en la mejor liga del mundo. El otro jugador que lo logró fue Oscar Robertson, por lo que se puede deducir la magnitud que Ben Simmons está demostrando en el este inicio de temporada. 

De este modo, Joel Embiid ha encontrado el complemento perfecto para poder ayudar al equipo a dar el salto de calidad que necesita para poder aspirar a grandes logros. En Dallas, el pívot africano de los Sixers, terminó con 23 puntos en casi 30 minutos de juego, tras acabar el partido con un promedio de acierto en tiros de campo de 8-19, además de acumular 9 rebotes, y repartir 4 asistencias. 

Logró así completar un gran partido y ser de nuevo decisivo para Philadelphia, en la búsqueda de victorias y de resultados que lleven al equipo a alcanzar buenas cuotas de poder dentro de la NBA. 

El resto de jugador del quinteto titular, estuvo también a la altura esperada. Todos ellos alcanzaron los dobles dígitos en anotación, salvo Bayless que se quedó a tan solo un punto de lograrlo (9 puntos, 3-7 en tiros de campo, además de 3 rebotes). Pero Dario Saric terminó con 12 puntos en cuenta particular (4-12 en tiros de campo, 4-7 en triples, además de 3 asistencias) y Robert Covington terminó el partido con 11 puntos (4-10 en tiros de campo, 3-6 en triples, además de 5 rebotes). 

De los jugadores de banquillo destacó sobre manera la actuación de T.J. McConnell, que acabó el partido con 15 puntos en algo más de 31 minutos en pista. Su promedio de acierto en tiros de campo fue asombroso, terminando el partido con un 7-10 en tiros de campo, y 1-2 en triples, alcanzando además las 8 asistencias y 4 rebotes. Grandes números para un jugador que se está afianzando más y más, como una pieza fundamental en el engranaje de los Sixers. 

Ahora solo queda jugar frente a los Rockets en Houston, para seguir con la gira en Texas, y de paso terminar el primer mes de competición. Un partido en el que los Sixers tratarán de lograr la victoria, para lograr terminar con buen pie el mes de Octubre y de paso alcanzar la revancha de la derrota sufrida hace muy poco ante los Rockets, en el Wells Fargo Center. 

Hasta pronto desde España.