Segunda victoria consecutiva en Texas

Por Miguel Ángel Martín, Columnista de Sixers.com 

Los Sixers lograron por primera vez en la temporada, enlazar un par de victorias consecutivas, lo que le hace terminar este mes de Octubre con buena imagen y con optimismo. Y es que tras empezar con un balance de 0-3, ahora tiene una balance de 3-1 en los últimos cuatro partidos disputados y la única derrota llegó de la mano de los Houston Rockets, con un triple en el último segundo del partido. 

Precisamente ese triple de Eric Gordon, y que privó a los Sixers de su primera victoria en casa, estuvo muy presente en el partido que Sixers y Rockets disputaron en Houston. Un partido que sirvió de revancha a Philadelphia, logrando llevarse la victoria en esta ocasión, por 115-107, dominando el marcador durante todo el partido. 

Ya desde el primer cuatro, los Sixers impusieron su juego y marcador distancias en el marcador, que siempre estuvieron en torno a los diez puntos de ventaja, en buena parte de la primera mitad del encuentro. Pero cuando se acercaba el descanso, los Rockets tuvieron un parcial importante a su favor y dejaron la distancia entre ambos equipos, en tan solo dos puntos, cuando se marcharon al vestuario (58-56). 

Cuando regresaron para reanudar el juego, vuelta a empezar. El tercer cuarto fue un calco de lo vivido en el primer periodo, y los Sixers volvieron a imponer su ley, marcando de nuevo distancias en el marcador, llegando a vencer el tercer periodo por diez puntos (como había ocurrido en el inicio del partido). 

En el último cuarto, los Rockets apretaron para tratar de enmendar la situación y de reducir la ventaja de 12 puntos, con la que había comenzado el último periodo. A falta de tres minutos para el final, Houston se colocó a 1 puntos de diferencia (106-105) y con posesión de balón, con lo que el fantasma de lo que ocurrió en el anterior partido ante los Rockets, merodeó de nuevo en las mentes de los Sixers (no anotamos en los últimos tres minutos de partido y perdimos con un triple en el último segundo, tras perder una ventaja de ocho puntos). 

Pero en esta ocasión los Sixers manejaron mucho mejor la situación y con una canasta de Joel Embiid, que intimidó a James Harden en el siguiente ataque de los Rockets y posterior canasta de Ben Simmons en transición, la situación se enmendó, los Rockets ya no estuvieron acertados en el tiro exterior en las últimas jugadas y los Sixers amarraron la victoria. 

Un triunfo que supone la primera victoria sobre los Sixers desde noviembre de 2013, y cortando de este modo una racha negativa de ocho triunfos seguidos de los de Texas frente a los Sixers. Los tiempos están cambiando para Philadelphia. 

En los Sixers volvieron a destacar sobre manera el dúo formado por Ben Simmons y Joel Embiid. Juntos están consiguiendo que los Sixers hayan tenido un buen mes de Octubre, aunque no tengamos todavía el cincuenta por ciento de victorias, pero con la sensación de que se va por buen camino y también con la sensación de que el futuro ya está aquí. 

Si Ben Simmons se había convertido en el segundo jugador rookie en comenzar su carrera con medias de al menos 17 puntos, 7 rebotes y 9 asistencias en sus primeros seis partidos, emulando a Oscar Robertson, en Houston volvió a liderar a los Sixers, con 24 puntos y un 10-15 en tiros de campo, 7 rebotes y 9 asistencias.  

Otra magnífica actuación del jugador australiano, que se situó muy cerca del triple-doble y que demuestra día a día, que junto con Embiid, puede llevar a los Sixers a cotas de éxito muy grandes. 

Por su parte, el pívot africano también tuvo una destacadísima actuación, alcanzando la veintena de puntos y con promedios de acierto en tiros de campo muy elevados. Finalmente acabó el partido con 22 puntos en su cuenta particular, con un 9-12 en tiros de campo, además de capturar 9 rebotes y repartir 5 asistencias, sumando además un tapón para su colección. 

El dúo que ambos formaron en Houston fue básico para la victoria de los Sixers en Texas, pero no se vieron solos en el envite. Timothe Luwawu-Cabarrot terminó el partido con 17 puntos (11 de ellos en el primer cuarto), con un 4-7 en tiros de campo (2-3 en triples) y un inmaculado 7-7 en tiros libres. Una gran aportación al equipo desde el banquillo, lo que es fundamental para el buen camino que los Sixers quieren tomar esta temporada. 

Igual que fundamental fue la actuación de T.J. McConnell, anotando 11 puntos (4-7 en tiros de campo y 3-3 en triples, y los 12 puntos que anotó Amir Johnson (6-10 en tiros de campo), además de capturar 10 rebotes con lo que se marchó del partido con un sensacional doble-doble. 

Otros destacados fueron Dario Saric, que terminó el partido con 14 puntos anotados (6-14en tiros de campo (2-6 en triples), además de 6 rebotes y los 10 puntos anotados por Jerryd Bayless (3-6 en tiros de campo y 2-5 en triples). 

También destacó la actuación de Robert Covington, que a pesar de no anotar más de 5 puntos (2-8 en tiros de campo, su que fue capaz de lograr capturar 8 rebotes y robar 4 balones. 

La próxima cita ya será en noviembre, de vuelta al Wells Fargo Center y con los Atlanta Hawks como rival. Los Hawks tienen ahora un balance de 1-6, por lo que puede ser una magnífica oportunidad de lograr la primera victoria en casa y de paso poner el balance equilibrado en victorias y derrotas.  

Hasta pronto desde España.