Se cortó la racha en Sacramento

Por Miguel Ángel Martín, Columnista de Sixers.com 

Los Sixers no pudieron continuar con la magnífica racha que tenían de cinco victorias seguidas y han caído en Sacramento ante los Kings, en un partido igualado en el que los Sixers no supieron administrar una renta de seis puntos en los instantes finales del partido. Los Kings no se rindieron, anotaron los últimos 7 puntos del encuentro y remontaron para colocar el definitivo 109-108 en el marcador, con una canasta del rookie De’Aaron Fox, con muy pocos segundos para el final. 

El partido fue igualado buena parte del mismo. El primer periodo terminó con el marcador empatado a 26, mientras que al descanso, los Kings tuvieron una ventaja de 7 puntos (64-57). Pero el encuentro se volvió equilibrado en el tercer cuarto, hasta el final del partido, con algunas ventajas cómodas para uno u otro equipo, pero que se diluían con rapidez, para volver a la situación de equilibrio. 

Ni unos ni otros, supieron sentenciar el encuentro cuando lo tuvieron en sus manos (ventajas de ocho puntos para los Kings en el tramo final del tercer periodo y ventaja de seis puntos para los Sixers en el tramo final del partido) y llegamos a la situación del todo o nada en las dos últimas posesiones, decantándose la balanza del lado local. 

Parecía que los Sixers tenían la victoria en su mano, cuando Dario Saric, Robert Covington y Joel Embiid protagonizaron acciones que sumaban para los Sixers de tres en tres (dos triples y una canasta más falta personal), pero los Sixers volvieron a pecar de inexperiencia en los últimos ataques y la fortuna sonrió a los Kings en las últimas acciones. 

El equipo local anotó de tres a falta de menos de un minuto, en un ataque enrevesado que les colocaba a tan solo un punto, mientras que los Sixers no anotaron en el siguiente ataque (con tapón a Joel Embiid a un palmo de la canasta), saliendo finalmente el balón por el lateral y dándole la posesión a los Kings, con 25 segundos por jugar. 

El final ya es conocido. De’Aaron Fox anotó para poner un punto por delante a su equipo y sin poder pedir tiempo muerto, los Sixers afrontaron el último ataque con apenas 10 segundos por jugar, sin poder organizar un buen ataque, y no quedándole más remedio a Joel Embiid que jugársela en un tiro a medio distancia, que no entró y le dio a los Kings el tercer triunfo de los de la capital de California. 

Por los Sixers, el máximo anotador fue Robert Covington, que terminó el partido con 24 puntos (7-16 en tiros de campo, 6-12 en triples y 4-5 en tiros libres), logrando además 7 rebotes. Gran partido del alero de los Sixers, cuya participación fue importante para mantener al equipo con opciones hasta el final, sobre todo con sus lanzamientos desde más allá de la línea de tres puntos. 

Joel Embiid terminó el encuentro con un sensacional doble-doble. No pudo estar acertados en los ataques finales, pero terminó el partido con 22 puntos (7-20 en tiros de campo) y 15 rebotes, que supone su mejor marca reboteadora de su carrera. 

Otro que logró de nuevo un doble-doble fue Dario Saric, cuya participación también fue clave para mantener al equipo, sobre todo con sus triples momentos decisivos. Terminó el partido con 13 puntos (5-12 en tiros de campo y 3-8 en triples) y 10 rebotes. Un nuevo doble-doble (el segundo consecutivo para el croata), que está empezando a estar a un gran nivel. 

Ben Simmons siguió en su línea y logró anotar 18 puntos, con un 6-8 tanto en tiros de campo, como en tiros libres. Donde no estuvo como en otros partidos, fue en el apartado reboteador, al solo capturar dos rebotes, aunque sí logró repartir 6 asistencias. 

El último jugador de Philadelphia que logró dobles dígitos en anotación, fue J.J. Redick, que terminó el partido con 14 puntos en su cuenta (6-13 en tiros de campo y 2-6 en triples), adornando su estadística con 4 rebotes y 5 asistencias. 

Tras el paso por Sacramente, la sensación es agridulce, porque perder en el último instante del partido duele. Duele más cuando tienes la última posesión y el ataque se vuelve un poco turbio y no te queda más remedio que jugártela en un tiro a media distancia que no entra. Duele porque tienes una ventaja en los instantes finales que se sabe administrar. Y duele porque se corta una buena racha que nos había puesto con un balance de victorias y derrotas, superior al 50 por ciento. 

Pero al mismo tiempo vemos que venimos de ganar cinco partidos seguidos y que si bien las rachas nunca son eternas y en algún momento se cortan, lo cierto es que las sensaciones son buenas y se sigue mejorando y aprendiendo. 

La aventura de esta temporada sigue en la costa Oeste, jugando el sábado un complicado partido ante los Warriors en Oakland. Una nueva oportunidad de poner a prueba a estos Sixers. 

Hasta pronto desde España.