Isaiah Joe and Trevelin Queen

La Liga de Verano deja optimismo en los Sixers

Los Sixers acaban la Liga de Verano y emprenden la espera hasta la nueva temporada, pero dejan la Liga de Verano con optimismo, con buenos números para Paul Reed, Isaiah Joe o Trevelin Queen.

Ya en el comienzo de la temporada veraniega, destacó sobre manera Paul Reed, que quiere dejar impronta en los Sixers del 2023, comenzando los juegos en Utah de manera excepcional, acabando el encuenrtncuntro con un 8-15 en tiros de campo, para un total de 20 puntos y sumando además 15 rebotes (7 de ellos en ataque).

Como significativos fueron los 19 puntos de Isaiah Joe (7-15 en tiros de campo), o los 15 puntos de Jaden Springer (4-12 en tiros de campo) o Charlie Brown Jr. (5-9 en tiros de campo), que por ierto despidió la Liga de Verano con 21 puntos anotados. Del mismo modo que también destacaron los 17 puntos de Charles Bassey, los 10 rebotes de Julian Champagnie y las 6 asistencias de Cassius Winston.

Un Isaiah Joe que siguió destacando en Utah con actuaciones de 19 puntos (6-12 en tiros de campo), y Paul Reed con 14 puntos (5-10 en tios de campo) y 7 rebotes, en los siguientes juegos. Una racha que llevó a Joe a terminar la estación veraniega como líder en anotación de los de Philadelphia con una media de 13.7 puntos de puntos media.

Trevelin Queen, que fue el MVP de la pasada Liga de Verano, tambien destacó en el aspecto anotador, siendo el segundo máximo anotador de los Sixers, con 13.4 puntos anotados en cinco juegos y 24.3 minutos an pista.

Quien también ha destacado en esta Liga de Verano ha sido Michael Foster JR, liderando al equipo en el aspecto reboteador, con 5.5 rebotes por partido, mientras que Cassius Winston lideró al equipo en asistencias con una media de 7 por partido, al igual que Trevelin Queen también destacó con 3.2 asistencias por juego.

Ahora toca ver que papel tendrán estastos jugadores en el futuro de la organización, que es brillante. Y es que la camada de jóvenes promesas deja buenas sensaciones y optimismo para los Sixers, que afrontan la próxima temporada, como una temporada clave en la construcción de un equipo ganador, que lleve a Philadelphia el trofeo Larry O'brien cuatro después, del último gran éxito en 1983.