Los Sixers se vengan de los Celtics en Boston

Por Miguel Ángel Martín, Columnista de Sixers.com

Los Sixers logran una importante ante los Celtics, en Boston, alcanzando de nuevo la zona de playoffs, continuando la buena racha de resultados (iniciada el día de Navidad) y de paso se pasa el ecuador de la temporada regular con un balance positivo de victorias.

Todo ello en un día lleno de buenas noticias. Todo empezó horas antes, con el anuncio de que Joel Embiid lograba por fin estar en un All-Star y lo hará como titular, algo merecido y que es digno de celebrar, por el jugador y por la franquicia.

Las buenas noticias continuaron después en el TD Garden de Boston, con el triunfo de los Sixers (89-80), ante unos Celtics, que no pudieron contar con Kyrie Irving, auténtico líder de estos grandes Celtics, y que jugará de titular el Juego de las Estrellas de Los Angeles, al igual que lo hará Joel Embiid.

La felicidad de la victoria, llegó en un partido que fue emocionante, y que fue muy igualado en sus primeros compases, al terminar el primer cuarto con un marcador favorable a Philadelphia, por 21-19. Una igualdad que empezó a romperse en el segundo cuarto, cuando los Sixers tomaron una ventaja que ya no perdieron en ningún momento del partido.

La brecha empezó a ser significativa cuando a falta de 5:17 para el final del encuentro, la diferencia era de 9 puntos (34-25), gracias a un buen comienzo de cuarto, por parte de los chicos de Brett Brown. Al final de los primeros cuartos, la ventaja al descanso fue de tan solo siete puntos, favorable a los Sixers y con un marcador de 39-32, que se antoja muy corto, para un partido de NBA, entre dos de los más atractivos equipos del Este.

La buena dinámica para los Sixers siguió intacta en el tercer cuarto. Se instaló en un ofensivo bastante constante y llegó a anotar 32 puntos en el tercer parcial (mientras que en los otros dos anteriores había acumulado 39 puntos). Si la ofensiva de los Sixers funcionó a las mil maravillas, la defensa también estuvo a la altura y dejó a los Sixers en tan solo 21 puntos, con la ventaja al término de los primeros 36 minutos era de 18 puntos para Philly (71-53).

Pero en el último cuarto, los Sixers volvieron a las andadas y tras el 80-59, a falta de 9:16 para el final, los hombres de Brett Brown, tan solo pudieron anotar 9 puntos, de ahí al final del partido, llegándose a reducir la ventaja de manera considerable. Afortunadamente los Celtics no estuvieron demasiado acertados, sobre todo en los últimos compases del partido, incluso con intentos de tres puntos, que salieron literalmente del aro.

Esto provocó que la ventaja no estuviese por debajo de los siete puntos, pero cerca estuvieron los de verde de ponerse a tan solo cuatro puntos y con dos minutos para jugar. Pero al final, la victoria se fue para Philadelphia y las numerosas pérdidas de balón del último periodo no se convirtieron en un lastre insalvable.

El mejor de los Sixers fue de nuevo Joel Embiid, que terminó su gran partido con un total de 26 puntos anotados, gracias al 10-19 en tiros de campo y 6-7 en tiros libres, todo ello en 35 minutos disputados. Además de su arsenal ofensivo, Embiid logró demostrar su potencial defensivo, con 13 rebotes en defensa (para un total de 16 rebotes en el partido), además de 2 tapones y un robo de balón. A ello añadió 6 asistencias, para redondear un gran día, a nivel personal y a nivel de equipo.

Con la ausencia de J.J. Redick, Dario Saric asumió el rol de acompañar en ataque a Embiid y terminó el croata con 16 puntos y un 6-14 en tiros de campo(2-5 en triples), sumando 6 rebotes, 2 asistencias y 3 robos de balón.

Destacar también los 8 puntos de Ben Simmons (4-9 en tiros de campo), con 7 rebotes y 4 asistencias y los 5 puntos de Robert Covington y los 4 puntos de Jerryd Bayless, que fueron los otros jugadores de Philadelphia, que fueron titulares en el TD Garden.

De los suplentes de los Sixers, el mejor fue de nuevo T.J. McConnell, que acabó con 15 puntos y un 5-8 en tiros de campo, además de rebotear en dos ocasiones y de repartidir 2 asistencias, y robar 3 balones. Su espíritu indomable y su figura en clave para el buen hacer de los Sixers en este 2018. De hecho desde el día de Navidad, el balance de los Sixers es de 7-2, y en buena parte, ha sido gracias a la aportación de McConnell desde el banquillo.

La siguiente cita será en casa, ante los Bucks, en el que será una nueva oportunidad de  seguir con la buena racha de resultados de 2018 y de paso afianzarse en los puestos de playoffs.

Hasta pronto desde España.

@Sixers_Espanol