Los Lakers no frenan a Embiid en su noche más mágica

Por Miguel Ángel Martín, Columnista de Sixers.com

Gran partido el disputado en el Staples Center entre dos equipos llamados a estar en los más alto de la NBA en el futuro. Los Sixers y los Lakers, plagados de estrellas en ciernes y con mucha proyección, protagonizaron un encuentro igualado que tan solo se decidió en el tramo final del mismo, a favor de los Sixers por 115-109.

Un encuentro que recordará para toda la vida Joel Embiid, que vivió una noche de records y de memorables recuerdos, siendo el primer jugador de los Sixers en lograr más de 40 puntos, desde que lo hiciese Allen Iverson en 2006.

Los Sixers tuvieron oportunidad de romper el encuentro en la primera mitad, cuando disfrutaron de ventajeas superiores a los diez puntos, pero esta situación se diluyó lentamente, hasta de punto de llegar al descanso con igualdad en el marcador (58-54 favorable a Philadelphia), e incertidumbre sobre el equipo que se llevaría la victoria.

Ya en el tercer cuarto, los Sixers volvieron a disfrutar de una ventaja de 8 puntos, que hacía presagiar que podrían romper el partido, pero nuevamente los Lakers no se rindieron y lograron llegar al final del tercer periodo con un punto de ventaja (84-83).

En el último cuarto, con empate a 100 en el marcador y con pocos minutos para el final del partido, comenzaba un partido nuevo, donde Joel Embiid y Ben Simmons tomaron la responsabilidad de llevar a los Sixers a la victoria y tras un intercambio de canastas, los chicos de Brett Brown abrieron una brecha en la defensa de los Lakers y llegaron a los dos minutos finales con una ventaja de 112-104.

Cuatro puntos seguidos de los locales, colocaron el marcador en 112-108 (con apenas 40 segundos para el final) y la emoción de nuevo en el partido. Pero una acción del bendecido Joel Embiid y una buena defensa de los Sixers en las siguientes jugadas, confirmó el triunfo número 8 para Philadelphia.

Joel Embiid estuvo inmenso, como ya estuvo ante los Clippers, también en el Staples Center. Una noche mágica en donde logró record de anotación personal, record personal en asistencias y record personal en tapones colocados en un partido. Y en cuanto a rebotes, se quedó muy cerca de establecer un nuevo registro personal.

Terminó el partido con nada más y nada menos que 46 puntos anotados, para un total de 14-19 en tiros de campo, 2-3 en triples y 16-19 en tiros libres. Protagonizó sensacionales jugadas y fue el gran definidor de los Sixers, mostrando a todos el enorme potencial que tiene.

Ya lo intuíamos la pasada temporada con minutos restringidos. Ahora en 34 minutos jugados casi roza la cincuentena de puntos y brinda a los Sixers otra noche de uno de los suyos con más de 40 puntos, cosa que no pasaba desde la época de Allen Iverson.

Completó su sensacional actuación, con 15 rebotes (13 de ellos defensivos), 7 asistencias y 7 tapones (además de haber tenido tan solo dos pérdidas de balón). Con estos números se convierte el primer jugador de la historia de la NBA que  puede presumir de una estadística semejante (46 puntos, 15 rebotes, 7 asistencias y 7 tapones), amulando al mítico Julius Erving de comienzos de los 80, cuando también él era capaz de atesorar al menos 40 puntos, 7 asistencias y 7 tapones.

Si bien su actuación fue mágica, tampoco estuvo lejos de estar rozando un partido perfecto Ben Simmons. Tuvo en su mano lograr un nuevo triple-doble, pero le faltó tan solo un rebote para poder consolidar esos números.

No obstante, su noche también fue sensacional. Terminó el encuentro con 18 puntos (8-13 en tiros de campo) y 2-4 en tiros libres, acumulando 10 asistencias en su cuenta particular y 9 rebotes, además de 5 robos de balón.

Sencillamente fantástico para el jugador australiano, que de este modo se convierte en el primer jugador de la NBA, que tiene al menos 9 dobles-dobles en sus primeros 14 encuentros, desde que le hiciese Shaq O’Neal en la temporada 1992-1993, con 12 en 14 partidos.

El resto de titulares completaron la actuación de los Sixers, con 12 puntos para Robert Covington (5-9 en tiros de campo), además de 6 rebotes y un robo de balón, 11 puntos para J.J. Redick (4-15 en tiros de campo), también con 6 rebotes y 4 asistencias, mientras que Dario Saric terminó el encuentro con 7 puntos (3-11 en tiros de campo) y 6 rebotes.

En este segundo partido de los Sixers en el Staples Center, el banquillo aportó mucho más en ataque de lo que le hicieron ante los Clippers, llegando a anotar hasta 21 puntos, con la aportación de 7 puntos de T.J. McConnell (3-5 en tiros de campo), los 9 puntos de Tiimothe Luwawu-Cabarrot (4-10 en tiros de campo) y los 5 puntos de Justin Anderson (1-4 en tiros de campo).

La siguiente cita será en casa, el próximo sábado y frente a los campeones de la NBA, otra vez. Los Warriors se volverán a ver las caras con el equipo del futuro, y los Sixers tratarán de que la racha siga hacia adelante y vengar la derrota sufrida en el Oracle Arena de Oakland.

Hasta pronto desde España.

@Sixers_Espanol