Gran victoria de los Sixers en Minnesota

Por Miguel Ángel Martín, Columnista de Sixers.com 

Excelente triunfo de los Sixers en Minnesota, al vencer a los Timberwolves por 118-112, en la que ha sido la primera prórroga de la temporada para el equipo de Philly. Una victoria que llega tras cuatro derrotas consecutivas y que vuelva a colocar a los Sixers con más triunfos que derrotas, en lo que llevamos de temporada (14-13). 

La victoria ha sido muy trabajada, prueba de ello es que ha llegado tras una intensa prórroga, donde los Sixers han estado mucho más acertados y concentrados. 

Pero el comienzo del partido fue de los Timberwolves, que llegaron al final del primer cuarto con siete puntos de ventaja (20-27), que dejaban claro, que tendríamos que esforzarnos más en el segundo periodo, para no llegar al descanso, con una desventaja demasiado amplia. 

Y así fue. Los Sixers terminaron rediciendo a la mínima expresión la ventaja de los Lobos de Minnesota, que llegaron a estar con nueve puntos de ventaja, en el ecuador del segundo periodo. Al final, se llegó al descanso con un marcador de 48-51, favorable a los locales y con todo por decidir en la segunda mitad. 

El tercer parcial mostró una igualdad, que sería el reflejo de lo que se ha vivido en el partido. Un parcial de 26-25 para los Sixers, dejaba la ventaja de los Timberwolves en tan solo dos puntos, que se quedaron en uno, tras un tiro libre de J.J. Redick, por una falta técnica, y con doce minutos por disputar. Las opciones de victoria de los Sixers intactas. 

Mientras que todo esto sucedía, Ben Simmons no encontraba su sitio y no había anotado ni un solo punto en el partido. Un hándicap importante para los Sixers, que veían como Joel Embiid y J.J. Redick se convertían en los referentes del equipo, con la falta de acierto de la estrella australiana. 

El cuarto periodo no comenzó bien para Philadelphia, que vio peligrar su triunfo en Minneapolis. Los primeros minutos fueron un desastre en ataque y aunque los Timberwolves no estuvieron muy acertados, aprovecharon la ocasión para poner un poco de distancia en el marcador y volver a colocar la ventaja en nueve puntos (77-86 con seis minutos por disputar). 

La falta de acierto dejó a Philadelphia en tan solo dos puntos anotados en este parcial (además del tiro libre mencionado por la técnica, que había aprovechado Redick), fallando los primeros seis lanzamientos a canasta y plagando de pérdidas de balón este parcial. 

Pero los seis últimos minutos fueron de los Sixers, que dieron la vuelta al marcador y dejaron el resultado mucho más cómodo para los intereses del equipo de Brett Brown, con un parcial de 14-4 en menos de cuatro minutos de juego y que dejaba el marcador en 91-90 a falta de 2:17 para el final, lo que suponía la primera ventaja en muchos minutos para Philadelphia. 

Fue en esos momentos cuando apareció la figura de Ben Simmons, que en ese tramo final del último cuarto anotaba sus primeros puntos a pase de Joel Embiid (que casi termina el partido con un doble-doble). El jugador australiano terminaría siendo clave en el resultado final, a pesar de no haber jugado su mejor partido. 

En los últimos instantes del partido, los Sixers podrían haber logrado la victoria, pero Jimmy Butler estuvo muy acertado desde la línea de tres puntos y dos triples en colocaron por delante a los Timberwolves, primero con un 96-97 y después con un 98-100, que bien podría haber sido definitivo. 

Pero una falta personal, que se transformó en dos tiros libres anotados por Joel Embiid y una posterior buena defensa de Dario Saric sobre Butler, permitieron a los Sixers disputar su primera prórroga de la temporada. 

En el tiempo extra los Sixers estuvieron mucho mejor y con un parcial de 18-12 (los Timberwolves anotaron cinco puntos en el último, cuando ya casi estaba todo decidido), dejaron la W en el casillero de Philadelphia y cortaron de este modo la mala racha de resultados, que llevaban acumulado los Sixers. 

El mejor de los Sixers fue sin duda Joel Embiid. El center africano demostró una vez más su enorme potencial y terminó el partido con 28 puntos (8-16 en tiros de campo y 11-12 en tiros libres). Además capturó 12 rebotes y terminó con 8 asistencias, rozando el triple-doble. El último center que tuvo números parecidos a los de Embiid, fue Dikembe Mutombo. 

También estuvo inmenso J.J. Redick, que terminó el partido con 26 puntos y un 6-15 en tiros de campo (3-9 en triples) y un inmaculado 11-11 en tiros libres, siendo un jugador clave en el partido. Sobre todo para cortar la mala racha de lanzamientos, que el equipo tuvo en el comienzo del último cuarto y que propició una ventaja de nueve puntos para Minnesota. 

Dario Saric también destacó en el partido con 14 puntos (5-10 en tiros de campo y 3-8 en triples), a los que sumó 8 rebotes. Como destacada fue también la actuación de Richaun Holmes (que salió de inicio con el equipo) y que terminó con 15 puntos y un 6-11 en tiros de campo, además de 11 rebotes. Su contribución al equipo va en aumento. 

Mención aparte merece Ben Simmons, que terminó con tan solo 7 puntos (3-8 en tiros de campo), pero todos ellos llegaron en el momento decisivo del partido y su protagonismo en cancha aumentó cuando se estaban jugando los minutos finales. Su primera canasta llegó con un mate, a falta de 1:17 con asistencia de Joel Embiid, la segunda canasta a falta de 32 segundos, tras asistencia de J.J. Redick y la tercera canasta llegó con apenas dos minutos para el final de la prórroga, con un mate tras una nueva asistencia de Joel Embiid. 

El banquillo de los Sixers estuvo en esta ocasión más productivo y terminó aportando 28 puntos entre todos. Trevor Booler sigue demostrando su valía, aportando 12 puntos en 20 minutos de juego (6-8 en tiros de campo), Jerryd Bayless terminó con 6 puntos (2-3 en tiros de campo, que todo fueron lanzamientos de tres puntos), 7 puntos para T.J. McConnell con una gran reapación y 3-4 en tiros de campo y 26 minutos en pista, mientras que Timothe Luwawu-Cabarrot terminó con tan solo 3 puntos (un triple y 1-2 en tiros de campo). 

Por parte de los Timberwolves destacar los 38 puntos anotados por Jimmy Butler, 20 puntos de Andrew Wiggins y los 11 puntos que aportó el banquillo de Minnesota. 

En definitiva, llegó por fin un nuevo triunfo de Philadelphia, que cortó la mala racha y deja a los Sixers con un balance de 14-13, a la espera del partido ante los Oklahoma City Thunder, que visitarán Philly el próximo viernes. 

Hasta pronto desde España.