En Utah llegó la quinta victoria consecutiva

Por Miguel Ángel Martín, Columnista de Sixers.com 

Los Sixers comenzaron con buen pie la gira por el Oeste, que les llevará a jugar cinco partidos lejos del Wells Fargo Center, frente a equipos de la otra conferencia y tres partidos más en casa frente a también equipos del Oeste. 

El inicio de la gira fue en Utah, donde los Jazz se estaban mostrando sólidos en el comienzo de temporada, haciendo muy complicado vencer en Salt Lake City. Sin embargo, y sin el concurso de Joel Embiid, los Sixers no dejaron escapar la oportunidad de lograr un nuevo triunfo para el casillero de victoria (104-97), lo que supone la quinta victoria consecutiva para Philadelphia. 

Colocar el balance positivo en 6-4, es algo muy importante para los Sixers, no solo por lo que supone de paso hacia adelante para lograr el objetivo de estar de nuevo en los playoffs, al final de la temporada regular, sino también porque vencer seis encuentros en los diez primeros partidos de la temporada, era algo que no ocurría desde la temporada 2012-2013. 

Con esas premisas y el deseo de seguir en la buena senda, llegaban los Sixers a Utah. La última vez que habían vencido en Utah fue el 5 de enero de 2005 y ya eran 12 los partidos consecutivos en los que no se había podido disfrutar del triunfo ante los Jazz en su feudo. 

Esa mala racha se rompió, gracias a un partido en el que los Sixers comenzaron con fuerza y logrando una ventaja de 11 puntos en el inicio del partido (32-21 en el primer cuarto), pero que se diluyó en el segundo periodo, para acabar el primer tiempo con tan solo dis puntos de ventaja (46-44). 

Sin embargo, en el inicio del tercer periodo, los Sixers demostraron que están en un gran momento y recondujeron la situación. Volvieron a apretar el acelerador y colocaron una ventaja de 15 puntos en el marcador, que fueron administrando poco a poco, hasta acabar venciendo por siete puntos de ventaja, al final del partido. 

Sin embargo, el final del partido no estuvo exento de emoción, al colocarse los Jazz, a tan solo tres puntos de los Sixers (100-97), a poco más de 10 segundos para el final, en un intento desesperado de remontar la desventaja. Pero esos intentos quedaron en nada y unos tiros libres anotados por Dario Saric y Ben Simmons, terminaron de sentenciar un encuentro, en el que los visitantes dominaron con cierta solvencia, durante casi todo el partido.  

Prueba de ello es que los Sixers tuvieron hasta una máxima ventaja de 18 puntos, mientras que los Jazz tan solo gozaron de dos puntos de ventaja (como renta máxima) y solo en los primeros intercambios de canasta del partido. 

En Utah vimos al mejor Dario Saric de lo que llevamos de temporada. Terminó siendo el máximo anotador del partido, con un total de 25 puntos, en los 36 minutos que estuvo en pista, con un promedio anotador de 7-13 en tiros de campo y 5-9 en triples, además de un 6-6 en tiros libres. Adornó su gran partido con 10 rebotes capturados, con lo que logró un merecido doble-doble ante los Jazz. 

J.J. Redick, tras ser el gran protagonista del pasado partido ante los Pacers, también ha sido protagonista ante los Jazz, siendo el único jugador del partido, que junto con Dario Saric, ha alcanzado la veintena de puntos. Terminó el encuentro con 20 puntos anotados, con un 5-12 en tiros de campo y 3-7 en triples, además de un 7-7 en tiros libres, 3 rebotes y 2 asistencias. 

Ben Simmons volvió a ser protagonista en el equipo de Brett Brown, donde de nuevo logró un doble-doble. Terminó el partido con 16 puntos anotados, en un 7-22 en tiros de campo, además de lograr 13 rebotes, repartir 6 asistencias, robar 3 balones y colocar 3 tapones. 

Unos números que sorprenden en un novato, pero cada día queda más claro que Ben Simmons tiene un tremendo nivel y no es un rookie al uso. Es un portento de la naturaleza y puede guiar a los Sixers hacia cotas de poder, dentro de la liga, que los Sixers no conocían desde hace mucho tiempo. 

Del resto de jugadores, cabe destacar los 14 puntos anotados por Robert Covington (5-8 en tiros de campo), que además logró capturar 12 rebotes; los 8 puntos de Justin Anderson, los 7 puntos anotados por T.J. McConnell y Timothe Luwawu-Cabarrot y los 6 puntos anotados por Richaun Holmes. 

La siguiente cita de los Sixers será ante los Sacramento Kings, en el Golden 1 Center, de la capital de California. Una nueva oportunidad de lograr extender la racha y seguir con el magnífico momento que los chicos de Brett Brown están disfrutando en los últimos partidos. 

Hasta pronto desde España.