El Sueño de los Sixers terminó en Toronto

Por Miguel Ángel Martín, Columnista de Sixers.com

Los Sixers tenían en mente poder vencer en el séptimo partido de la serie de semifinales de la Conferencia Este. Un séptimo partido que suponía dar un paso más, respecto a lo logrado el año pasado, pero que no era suficiente, ya que la ambición de este equipo es jugar finales. Pero tendrá que esperar, al menos un año más.

El tiro en el último segundo que no entró en las semifinales de 2001, de  la mano de Vince Carter, si entró 18 años más tarde, de la mano de Kawhi Leonard, que sentenció el encuentro (92-90), en el primer lanzamiento sobre la bocina, en un séptimo partido de unos playoffs, en toda la historia y la tercera canasta ganadora de unas series de postemporada, en los últimos veinte años.

Tras fallar un tiro libre, que dejaba el partido con dos puntos de ventaja para los canadienses (90-88), los Sixers lograron rebotear y el balón cayó en las manos de Jimmy Butler, que logró una rápida transisción, que terminó en una importante canasta, sobre Serge Ibaka y con tan solo cuatro segundos por jugar, dejando el partido empartado (90-90).

Pero en esos cuatro segundos que restaban para el final del partido, se gestó la gloria de los Raptors y de Kawhi Leonard. Él se encargo de tomar las riendas de la última jugada y ante la oposición de Joel Embiid, la estrella de los Raptors logró la milagrosa canasta definitiva, sobre la bocina.

Hasta cuatro veces golpeó la bola en el aro, para mayor dolor de los fans de los Sixers, que veíamos como nuestros sueños de gloria para este 2019, se desvanecían cuando la pelota besaba las mayas del aro en el Scotiabank Arena.

El partido fue igualado de principio a fin y con un marcador muy bajo, que recordaba muy especialmente al séptimo partido de las semifinales del Este de 2001, donde ambos equipos llegaron a ese desenlace final, sin sumar más de 90 puntos cada uno de los equipos en liza (Philadelphia y Toronto).

Ninguno de los dos equipos logró anotar más de 30 puntos en un solo cuarto y en el primer periodo, ninguno de los dos equipos logró superar la veintena de puntos anotados, lo que indica el grado de presión e intensidad defensiva que hubo a lo largo de todo el choque.

Sin duda Kawhi Leonard fue el héroe del partido, no solo por la canasta final, sino por lograr un total de 41 puntos, además de capturar 8 rebotes y repartir 3 asistencias. Unos n´meros sensacionales, que eclipsaron del todo a lo logrado por el resto de compañeros.

Por parte de los Sixers, los números impresionan. Todos los titulares superaron los 40 minutos de juego en pista, lo que indica el enorme peso que esos cinco hombres tuvieron en el desarrollo del partido, de la serie y de la temporada, respecto a la segunda línea del equipo.

Joel Embiid estuvo más de 45 minutos en pista, con 21 puntos y 11 rebotes en su haber, siendo fundamental su actuación para sostener al equipo, aunque sufrió una gran defensa de Marc Gasol y de Serge Ibaka.

Jimmy Butler también estuvo más de 42 minutos en pista, terminando con 16 puntos y 4 rebotes en su haber. Una situación idéntica a ben Simmons, que terminó con 13 puntos, 8 rebotes y 5 asistencias y de Tobias Harris que acabó con 15 puntos, 10 rebotes y 3 asistencias.

En cuanto a J.J. Redick decir que estuvo más de 40 minutos en pista, para lograr 17 puntos, 4 rebotes y 3 asistencias, redondeando la gran actuación de los titulares de los Sixers, en contraposición a lo logrado por los hombres de banquillo, que tan solo lograron anotar 8 puntos (6 puntos de mano de James Ennis III y 2 puntos de mano de Mike Scott, los únicos que lograron estar al menos 10 minutos en pista, de los hombres de reserva).

Ahora la temporada 2018-2019 es historia y lo único que hay que hacer es recordar la temporada vivida, analizarla y vivir los pasos que habrán de darse para construir la temporada 2019-2020, donde esperemos que los Sixers puedan dar el salto definitivo al anillo.

Hasta pronto desde España.

@Sixers_Espanol

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