Dolorosa derrota en casa ante Rockets

Por Miguel Ángel Martín, Columnista de Sixers.com 

Hay dolorosas derrotas, de las que se pueden aprender muchas cosas. Este debe de ser el caso de la derrota sufrida en casa ante los Rockets. Una derrota, que ha sido doblemente dolorosa, por tener la victoria en la mano y dejarla escapar y porque se escapó sonando la bocina del final del encuentro (104-105). 

Eric Gordon anotó de tres en el último suspiro del partido y cuando el marcador señalaba un 104-102 favorable a los Sixers. Un puñal en la moral de los jugadores que se fueron decepcionados, más aun cuando tras tener un partido muy igualado en los tres primeros cuartos, Philadelphia llegó a tener ventajas cercanas a la decena de puntos a diez minutos del final, a seis minutos del final y a tres minutos del final una vez más. 

Pero cuando Ben Simmons anotó una bandeja a falta de tres minutos para el final del partido y puso el 104-96 en el marcador, llegó el colapso para los Sixers, que no volverían a anotar más en el partido, permitiendo a Houston lograr un parcial de 9-0 que terminaría dándoles la victoria final. 

Un duro golpe para los jugadores de Philadelphia, pero hay que sacar consecuencias positivas de este partido. A pesar de la lesión de Chris Paul, que le impidió disputar este encuentro, lo cierto es que los Rockets son aspirantes a grandes cosas esta temporada y ante los Rockets se mantuvo el tipo en todo momento y se logró estar a punto de lograr la victoria, por lo que la consecuencia positiva de esto, es que el equipo compite. 

Otro aspecto positivo a tener presente, es que la inexperiencia está pasando factura en el tramo final de algunos partidos, pero eso es algo de lo que se aprende y es mucho mejor pasar este trago ahora, que pasarlo cuando llegue el tramo final de la temporada regular, en donde todos esperamos que los Sixers estén con opciones de entrar en playoffs. 

Lo cierto es que las señales son buenas, a pesar de reconocer que el 1-4 que tenemos en la clasificación, tras los primeros partidos de la temporada está siendo un poco difícil de digerir, pero hasta eso es algo que ha cambiado en la organización, ya que lo cierto es que hasta hace muy poco, estábamos acostumbrados a pensar que el primer triunfo llegaría mucho más tarde de lo que ha llegado este año. 

Pero sin duda hay que aprender de los errores cometidos en este arranque de temporada y lograr enmendar el rendimiento del equipo en los últimos instantes de los partidos, que está siendo la diferencia entre estar teniendo un buen inicio de temporada, plagado de victorias, a no tenerlo. El juego y el rendimiento parecen buenos, así como las sensaciones que el equipo transmite, pero hay que mejorar el cómo se gestionan los últimos minutos de cada partido, para poder seguir manteniendo el nivel en esos momentos decisivos. 

Respecto del partido decir que los Rockets estuvieron sostenidos por Eric Gordon, que terminó anotando 29 puntos, y James Harden, que terminó el partido con un total de 27 puntos y 13 asistencias. También destacó Clint N’Dumba-Capela, que a los 16 puntos que anotó, le sumó ni más ni menos que 20 rebotes (14 defensivos y 6 ofensivos). Estos número le dieron a los Rockets el soporte necesario para estar con opciones hasta el final del partido y terminar llevándose la ansiada W. 

Por parte de los Sixers hay que destacar que el máximo anotador del equipo fue J.J. Redick, que terminó el partido con un 9-16 en tiros de campo (3-8 en triples) y un total de 22 puntos en su cuenta, a los que añadió 5 rebotes y 4 asistencias. 

Joel Embiid volvió a estar a un gran nievo en los casi 25 minutos que estuvo en la pista, logrando un 8-13 en tiros de campo y 21 en su cuenta particular, sumando además 6 rebotes y 3 asistencias a su estadística personal. 

Robert Covington también alcanzó al veintena de puntos anotados, con un 8-18 en tiros de campo, llegando a rebotear en seis ocasiones y robando el balón en dos ocasiones. 

Pero si de robos hablamos, tenernos que mencionar a T.J. McConnell que demostró un espíritu indomable en defensa, llegando a sumar 6 robos de balón (siendo esta una mejor marca personal para el base de los Sixers), además de 9 asistencias y 6 puntos (3-8 en tiros de campo) en los casi 30 minutos que estuvo en pista. 

Ben Simmons vio cortada su racha de partidos seguidos logrando un doble-doble y se quedó con 14 puntos anotados (7-17 en tiros de campo), con 7 rebotes y 9 asistencias repartidas., además de robar 3 balones. 

La siguiente oportunidad de poder mejorar el balance de victorias-derrotas vendrá el sábado, con el partido que los Sixers disputarán frente a otro equipo tejano, los Mavericks, en el American Airlines Center de Dallas. Esperemos tener mejor suerte en Texas. 

Hasta pronto desde España.