Ante los Pistons llegó la cuarta victoria consecutiva

Por Miguel Ángel Martín, Columnista de Sixers.com

El año 2018 ha comenzado bien para los Sixers, que se mantienen invictos, tras vencer a Spurs y ahora a los Pistons, en un partido en el que los chicos de Brett Brown demostraron una superioridad aplastante (114-78). Un triunfo ante Detroit, que supone la cuarta victoria consecutiva y la quinta en los últimos seis partidos (desde Navidad hasta ahora) y que deja a Philadelphia con una balance equilibrado de 19 victorias y 19 derrotas. Este balance permite a los Sixers mantenerse muy vivos en la lucha por alcanzar los ochos primeros puestos del Este, al final de la temporada regular.

El partido no tuvo mucha historia en sí mismo. Los Sixers vencieron en todos los parciales, con contundencia, a excepción del último, en donde ambos equipos lograron 17 puntos, cuando todo estaba resuelto.

En esta ocasión, los Sixers quisieron brindar un gran triunfo ante sus fans, en el Sur de Philadelphia y lo lograron con creces. Desde el empate a 2 puntos, en los primeros treinta segundos del partido, los Sixers dominaron en encuentro, terminando el primer cuarto con un parcial de 32-15.

Era inevitable pensar en partidos anteriores y se podía esperar la reacción de los Pistons (que tiene un balance de 20-17). Pero esta no llegaba y los Sixers seguían firmes en su propósito de seguir con buen pie en este año nuevo, y alcanzar la cuarta victoria consecutiva. Prueba de ello fue que el segundo parcial también fue para Philadelphia por 30-17, llegando al descanso con el contundente resultado de 62-32.

Parecía que por fin se podría disfrutar de un triunfo contundente y sin sobresaltos de última hora. Pero para ello había que seguir de manera contundente y sin relajarse tras el descanso y así fue. El tercer parcial confirmó que el triunfo de los Sixers sería tranquilo y sin problemas y con un parcial de 35-29, se llegó a los últimos doce minutos de partido con un resultado de 97-61, favorable a Philly, lo que llevó definitivo 114-78, para delirio de los más de 20,000 fans que se dieron cita en el Sur de Phildelphia, para seguir en vivo este encuentro.

El mejor de los Sixers volvió a ser de nuevo Joel Embiid, que terminó el partido con 23 puntos en tan solo 25 minutos de juego. No necesitó más para demostrar su tremenda calidad y poderío debajo de los tableros, en su duelo con los hombres grandes de los Pistons.

Al final del partido tuvo un promedio anotador de 9-16 en tiros de campo y 1-2 en triples, además de un 4-5 en tiros libres. Todo ello aderezado con 9 rebotes (7 en defensa y 2 en ataque), que a punto estuvieron de brindarle un nuevo doble-doble.

Otro protagonista del partido para los Sixers fue J.J. Redick, que terminó el partido con 21 puntos anotados y siendo junto con Joel Embiid el único del partido en alcanzar (y superar) la veintena de puntos).

El escolta de los Sixers estuvo acertado en el tiro, en los 24 minutos que estuvo en pista, logrando un 6-11 en tiros de campo y 3-8 en triples, además de un 6-6 en tiros libres, acompañando a su estadística 2 rebotes y 3 asistencias.

Ben Simmons no quiso perderse a fiesta de los Sixers y terminó el partido como tercer máximo anotador del equipo y del partido, con 19 puntos anotados en su cuenta particular. En los 23 minutos que estuvo en pista, terminó con un promedio anotador de 9-13 en tiros de campo. Además de ello, también logró capturar 2 rebotes en ataque, más otros dos

rebotes en defensa y se dedicó a repartir juego, logrando asistir a sus compañeros hasta en 9 ocasiones, por lo que estuvo a punto de lograr un nuevo doble-doble, al igual que le ocurrió a Joel Embiid.

A uno le quedó una asistencia por repartir y al otro un rebote por capturar, para alcanzar el doble-doble, pero teniendo en cuenta los pocos minutos que estuvieron en pista ambos, debido al desarrollo del partido.

También fueron destacables las actuaciones de los otros dos titulares del encuentro, por parte de los Sixers. Tanto Dario Saric, como Robert Covington terminaron con 11 puntos cada uno, alcanzando los dobles dígitos en anotación.

El jugador croata estuvo en pista tan solo 21 minutos, con un promedio de 4-10 en tiros de campo, además de un 2-4 en triples y 1-1 en tiros libres. Añadió a su estadística un total de 6 rebotes y 3 asistencias. Por su parte, Robert Covington terminó el partido con un promedio de acierto de 4-6 en tiros de campo y un 3-5 en triples, en los 24 minutos que estuvo en pista, sumando además 5 rebotes (todos ellos en defensa).

De los jugadores suplentes de Philadelphia, destacaron Timothe Luwawu-Cabarrot, que terminó el partido con 13 puntos (5-8 en tiros de campo y 3-4 en triples) en los 18 minutos que estuvo en pista. También destacaron los 30 minutos que jugó T.J. McConnell los 16 minutos en pista de Amir Johnson, los 20 minutos en pista de Richaun Holmes y los 15 minutos de Jerryd Bayless (7 puntos para él en el partido), con lo que los titulares pudieron descansar, de cara a la próxima cita.

Y la próxima cita será muy especial. Será en Londres en el NBA London Game 2018, ante los Celtics, en la que será una nueva edición de este partido de gran rivalidad en la NBA, pero esta vez en tierras británicas. Los Sixers buscarán lograr un nuevo triunfo, que prolongue su buena racha, mantenga invicto al equipo en 2018 y permita a los Sixers alcanzar un balance positivo de victorias y derrotas, además de consolidar a los Sixers entre los ocho mejores del Este.

Hasta pronto desde España.

@Sixers_Espanol