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Lakers brillaron en un suplementario dominante ante OKC

Hablemos de estar a la altura de las circunstancias.

Los Lakers tuvieron una actuación que rozó la perfección en el tiempo suplementario ante el Thunder – cinco minutos de agallas y excelencia que les permitieron sumar su mejor victoria de la temporada sin LeBron James.

La mano no podía ser más complicada. Con James todavía recuperándose de su lesión en la ingle en el sur de California y con Rajon Rondo vestido de civil en la banca, la alineación que eventualmente encontró Luke Walton se guardó lo mejor para el final el jueves por la noche en el Chesapeake Energy Arena.

La demolición de 16-6 ante la mejor defensa de la NBA abrió una ventana a lo que esta plantilla – y en particular el núcleo joven – tiene para dar cuando los planetas se les alinean.

“Especialmente ganarle a un buen equipo como ese, en su casa, en suplementario, con las probabilidades en contra”, explicó Lonzo Ball. “Luke perdió la voz, así que sé que hizo el mejor trabajo de dirigirnos que pudo, y todos lo hicimos juntos, desde el cuerpo técnico hasta el último jugador”.

Era imposible agregarle más dramatismo a una situación – con un guión que pareció sacado de Hollywood para un duelo estelar televisado por TNT.

Con los Lakers ganando por un triple llegando a la última jugada del cuarto periodo, la banca ordenó hacerle falta a Russell Westbrook – con la intención de mandarlo a la línea a tirar dos tiros y recuperar la posesión del balón. Ball lo hizo, pero el árbitro decidió que el foul fue en el acto de tiro, dándole al astro del Thunder tres tiros libres. Westbrook encestó todos sin problemas, enviando el partido a tiempo extra.

La NBA luego admitiría el error del juez, pero eso no sucedería hastar horas después de la chicharra final. Walton, Ball, y los Lakers tenían apenas momentos para recuperar la compostura.

“El mensaje era simple: ‘¿No es divertido esto? Tenemos cinco minutos más de baloncesto por jugar ahora’”, dijo Walton. “Queríamos ganar, pero aquí estamos. Tenemos cinco minutos más, vamos a disfrutarlos. Salgamos y sigamos haciendo lo que estamos haciendo. Competir, bajar rebotes, subir el ritmo y hacer jugadas por el otro. Y como saben, quedé impresionado. Teníamos a un grupo joven en cancha, y podrían haberse achicado ante todo lo que estaba sucediendo, pero fue bueno verlos mantenerse juntos y no tratar de hacerlo individualmente – algo que nos ha pasado en los cuartos periodos – sino que hacerlo como equipo”.

Vaya si lo hicieron. Y de qué forma.

Tras una secuencia de fallos de ambos equipos, Ball fue bloqueado cerca del aro por Jerami Grant. El producto de UCLA ganó el salto ante un jugador que le lleva dos pulgadas de estatura, y la bola lo encontró segundos más tarde para un triple de 27 pies.

“Sabía que el juego estaba empatado”, dijo Ball. “Era un tiro que tenía que meter así que lo tomé y lo metí”.

Splash.

p>“Sabemos que Zo puede hacerlo”, opinó Walton. “Sabemos en lo que se puede convertir y lo instamos a que lo haga lo más seguido posible. Se puede ver cuando tiene esa confianza…puede hacer un poquito de todo cuando se siente así”.

El base, generalmente poco emotivo, celebró de manera acorde.

El Thunder finalmente se enfrió de larga distancia, y los Lakers lo aprovecharon – liderados por el trabajo incansable de Josh Hart e Ivica Zubac. Ambos capturaron tres rebotes en el suplementario, dejando a OKC en un tiro por posesión.

Hart cortó una racha de partidos irregulares fajándose para conseguir balones sueltos, y llenando todos los huecos. El oriundo de Maryland terminó la noche con 12 puntos, 10 rebotes, cinco asistencias, y tres robos.

“J-Hart vino listo a jugar”, dijo Ball. “No creo que haya perdido ninguna pelota dividida. Le pedimos que haga mucho, marcar a (ala-pivots) pese a su tamaño, pero nunca se queja. Va y hace su trabajo”.

Lo mismo se puede decir de Zubac – quien dominó la pintura en ambos lados de la cancha y anotó 26 puntos en 28 minutos, la mejor marca de su carrera.

Zubac mantuvo la bola viva tras un fallo de Ball y eventualmente recibió la falta, encestando ambos tiros libres para extender la ventaja a 127-122 a 2:48 del final.

“Zubac fue gigante”, dijo Ball. “Ha sido gigante para nosotros todo el año. Cada vez que tuvo minutos, él produjo. Lo tuvimos en la cancha y no parecía cansado para alguien de su tamaño. Estoy orgulloso de él”

Kyle Kuzma describió su aporte como “súper gigante”.

En las siguientes posesiones la defensa se mantuvo firme, y Ball extendió la ventaja una vez más con una bandeja en tráfico.

Momentos más tarde tras un bombazo de Terrance Ferguson, Kuzma se sumó a la fiesta al conectar un doble desde 15 pies.

Ferguson falló en su siguiente intento desde larga distancia, y los Lakers se lo hicieron pagar con un pick and roll ejecutado a la perfección entre Ball y Zubac.

Ball fue magnífico a lo largo de la noche, y simplemente letal en el suplementario.

“Sabía que tenía que serlo”, dijo. “Es mi culpa que (Westbrook) haya metido los tres tiros libres. Así que quizás lo debería haber pensado antes. Tenía que olvidarme y decirle a mis compañeros que yo me encargaba en estos últimos cinco minutos. Creo que lo hice bastante bien”.

Lo que vino a continuación fue el punto de exclamación, una jugada que ilustró la filosofía de “confiar en el pase” que Walton vive pregonando.

Esa además fue la primera canasta de la noche de Brandon Ingram – en un partido en el que el alero repartió 11 asistencias, la mayor cantidad de su carrera.

Los Lakers luego cerrarían el partido encestando tres tiros libres, disparando un 5/5 perfecto en la línea. La batalla de los rebotes la ganaron cómodamente (10-4), y la defensa dejó a OKC en un 2/13 de cancha.

Además, el equipo no cometió faltas y tuvo cero pérdidas. Con Ball marcando el camino, todo lo demás estuvo en su lugar.

“Hacer eso contra un jugador como Westbrook, que estoy seguro que Zo creció viendo y que es uno de los grandes armador de nuestra liga, en carretera ir y no solo anotar esos puntos, sino también dar un par de asistencias a Zu en la pintura, y un gran rebote de este lado”, enumeró Walton. “Él puede hacer un poquito de todo cuando se siente así”.

Kuzma también quedó impresionado por lo que su compañero hizo ante una situación adversa.

“Fue una gran respuesta”, aseguró. “Obviamente podríamos habernos entregado, pero que él vino, no se quedó colgado en eso, metió grandes tiros y pases en el suplementario. Nos ayudó a ganar el juego”.