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Lakers
(Ty Nowell/Lakers.com)

Lakers cierran su gira con derrota ajustada en Brooklyn

by Rodrigo Azurmendi
Reportero en español

EL SEGUNDO – Se batalló pero no se pudo.

Esa fue la sensación que quedó no solo después de la derrota del martes en Brooklyn, sino que también a lo largo de toda la gira de carretera.

Los Lakers regresarán a Los Ángeles con marca de 1-3 y esperando con ansias los regresos de Brandon Ingram y Rajon Rondo, además del de un JaVale McGee. El pivot, que no pudo estar en los partidos en Washington D.C. y la Gran Manzana por síntomas gripales, mostró con su ausencia lo imprescindible que es para el andamiaje del equipo de Luke Walton.

Eso se reflejó en las complicaciones que tuvieron los laguneros a la hora de revertir un panorama adverso empleando alineaciones bajas. Con énfasis en la segunda mitad, el entrenador angelino apostó por la dupla LeBron James-Kyle Kuzma como internos, obligando a los Nets a dejar en la banca a su pivot titular (Jarrett Allen) y a bancarse la parada con Rondae Hollis-Jefferson patrullando la pintura.

Sin embargo, ese partido dentro del partido tuvo saldo a favor para la tropa de Kenny Atkinson, ya que los Lakers no lograron cerrar los caminos hacia el canasto, y una vez que los locales pasaron esa primera línea de defensa, se encontraron con un canasto totalmente desprotegido.

De todas maneras, y pese a un sinfín de adversidades (propias y ajenas), los Lakers lograron acercarse a un triple en el minuto final gracias a un esfuerzo titánico de King James.

El astro anotó 11 de sus 36 puntos en el cuarto final, pero los Lakers murieron en la orilla. James agregó 13 rebotes, ocho asistencias, un robo, y un tapón en 41 minutos de acción.

Lonzo Ball volvió a acompañarlo de gran manera, y termina la gira como el gran ‘ganador’ si uno se refiere a lo estrictamente individual.

El base mostró excelente puntería (5/9 en triples), algo que debe resaltarse aún más si se tiene en cuenta que venía disparando por debajo del 20 por ciento de larga distancia en la carretera en 2018-19.

Ball además bajó seis rebotes, repartió tres asistencias y robó un par de esféricos antes de irse expulsado por faltas en el cierre del encuentro.

Sin embargo, Ball sufrió en carne propia un muy buen partido de D’Angelo Russell. El ex Laker tuvo 22 puntos y 13 asistencias, comandando efectivamente la ofensiva de unos Nets que ya han ganado sus últimos seis partidos.

El producto de Ohio State clavó un triple a 22.4 segundos que a la postre sería el de la victoria en la noche del Barclays Center.

En cuanto a lo colectivo, los Lakers pagaron caro los 10 tiros libres fallados, y el anotar solo 12 unidades en contragolpe. La defensa tampoco encontró soluciones a la puntería de Joe Harris y DeMarre Carroll, y la combinación de todos esos factores terminó inclinando la balanza a favor de los locales.

Los Lakers cayeron a 18-13 en la temporada, y ahora encararán partidos en casa este fin de semana, enfrentando a los Pelicans el viernes y a Memphis el domingo antes de medirse a los Golden State Warriors en el duelo navideño.

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