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Isaac Bonga tuvo una muy buena performance en el duelo del viernes ante los Warriors en San José.
(Andrew D. Bernstein/NBAE/Getty Images)

Bonga jugó en San José como para que no se olviden de él

by Rodrigo Azurmendi
Reportero en español

EL SEGUNDO – La pretemporada tuvo final feliz para los Lakers, pero sobre todo para Isaac Bonga.

El alemán, actualmente el jugador más joven de la NBA, logró dejar atrás una Liga de Verano irregular y mostró flashes del mundo de potencial que la franquicia vio en él.

Su ficha final de 12 puntos, nueve rebotes, cinco asistencias y un robo quedó fue sin dudas un halago a su confianza, pero lo más significativo fue lo cómodo que lució en cancha a lo largo de 32 minutos el viernes en San José.

El adolescente – que no cumplirá 19 años hasta el próximo 8 de noviembre – se mostró seguro y agresivo, involucrado y activo en ambos lados de la cancha. Y con él sobre el parquet, los Lakers edificaron la remontada ante los suplentes de Golden State para conseguir el tercer triunfo en la pretemporada.

“Nos encanta la habilidad para crear juego de Bonga”, recalcó Luke Walton. “Él necesita seguir fortaleciéndose, pero lo está haciendo. Lo que vimos hoy fue mucho mejor de lo que vimos en los partidos en las prácticas antes de que comenzara la pretemporada”.

Bonga incluso ya había dado un adelanto en el cierre del partido en Las Vegas, con un robo y una volcada enfática.

Y está claro que el partido del viernes fue idóneo, con Rajon Rondo fuera por descanso y Alex Caruso lesionado en su cadera, para que el teutón pudiera mostrar sus dotes en minutos extendidos.

“Tiene gran comprensión del juego, es generoso, es largo y hay una razón por la que lo escogimos en el Draft”, agregó Walton. “Nos gusta lo que puede hacer y lo pudo mostrar un poquito esta noche”.

A lo largo de 32 minutos, Bonga dejó en claro que el ojo clínico de Jesse Buss (Asistente al Gerente General y Director de Scouting) y el de los scouts internacionales Antonio Maceiras y Can Peliser pocas veces falla.

En posesiones como esta es donde se ve todo su potencial, sobre todo en el costado defensivo. Si bien se puede señalar cierta falta de disciplina táctica al abusar de los dobles marcajes, su envergadura y velocidad de pies (además de los 6’8 de estatura) le permiten recuperarse rápidamente – dando la sensación de estar en todos lados al mismo tiempo.

Y en la parte ofensiva, Bonga tiene un repertorio completo – que se irá desarrollando con minutos y oportunidades bajo la tutela de Coby Karl con los South Bay Lakers.

Ninguna de sus cinco asistencias fueron de un calibre espectacular, pero todas fueron alimentando a la mano caliente, dando el pase que pedía la jugada, o reconociendo emparejamientos favorables. Esta secuencia, en la que Ivica Zubac efectivamente engaña a la defensa con una cortina que nunca llegó del todo, demuestra una visión de juego avanzada para un chico de 18 años.

Al alemán tampoco le tiembla el pulso a la hora de atacar el canasto cuando la situación lo amerita.

En este contragolpe, todo suyo, Bonga recorre el largo de la cancha en seis segundos, y tras la gran cortina de Johnathan Williams define con la volcada de derecha. Vale señalar que maneja toda la jugada con la mano izquierda antes de explotar y definir con la derecha.

Y en esta otra secuencia, recibiendo con la defensa armada, Bonga dirige un simple pero efectivo pick and roll con Zubac, penetrando hacia su izquierda y definiendo con una bandeja volada y alta – casi imposible de bloquear.

A esta altura, no hay faceta de su juego que no tenga que seguir desarrollando – con el énfasis en su tiro de larga distancia. Lo prometedor es que Bonga disparó por arriba del 90 por ciento en la línea de tiros libres la temporada pasada, y el viernes encestó sus cuatro intentos ante los Warriors.

Con Caruso y posiblemente Scott Machado en la G League, y una multitud de porta balones en el equipo mayor, Bonga no tendrá el monopolio de la pelota. Lo bueno es que, en muestras limitadas, ha podido lucirse sin ella.

En esta jugada, el de Neuwied leyó perfectamente la penetración de Svi Mykhailiuk y se posicionó para recibir el pase – completando la jugada con una gran definición en tráfico.

Todas estas son razones para ilusionarse, aunque lo que debe reinar es la mesura. Su llegada es una apuesta a futuro, un desafío para una institución que ha tenido bastante éxito en los últimos años en la ardua tarea de desarrollar jugadores propios.

Bonga recibirá todas las oportunidades posibles para hacerlo lejos de los reflectores, y si su crecimiento desde lo hecho en Las Vegas en julio hasta lo que mostró en San José es un indicio, lo mejor está por venir.

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