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Brandon Ingram lideró a los Lakers con 26 puntos en la victoria del miércoles ante los Warriors en Las Vegas.
(Ty Nowell/Lakers.com)

Lakers van encontrando su nivel tras triunfo en Las Vegas

by Rodrigo Azurmendi
Reportero en español

EL SEGUNDO – La cosa va tomando forma.

Con LeBron James marcando el camino, y con el regreso de Lonzo Ball como aliciente, los Lakers redondearon su mejor partido de la pretemporada al vencer a Golden State por 123-113.

A James le alcanzaron 18 minutos para demostrar que está listo para la temporada regular, aportando 15 puntos, 10 rebotes y cinco asistencias, incluyendo este triple desde casi media cancha sobre la bocina del segundo cuarto:

Con eso, el astro se fue a sentar durante el resto de la noche, dejando al equipo en manos de Brandon Ingram y los jóvenes. Y estos estuvieron lejos de decepcionar.

“Está más confiado este año, y va a ser realmente bueno”, dijo Ball.

Ingram confirmó que ha sido el mejor de los laguneros en estos partidos de exhibición, y en esta ocasión se despachó con 26 puntos – producto de un excelente 15/17 en la línea de tiros libres. El alero, que disparó por debajo del 70 por ciento desde la línea en sus dos temporadas profesionales, parece encaminarse a mejorar significativamente esa faceta, una de las pocas debilidades en su juego.

“Es bueno”, opinó Luke Walton. “Para ser un buen anotador en esta liga debes ir mucho a la línea de tiros libres”.

Y con él como figura, los Lakers dominaron en el tercer cuarto, dándole show a un T-Mobile Arena lleno y deleitando hasta al mismísimo James. Midiéndose todavía a los titulares del actual monarca de la NBA, los jóvenes no solo mantuvieron el nivel, sino que lo llevaron un par de escalones más arriba.

Allí apareció Kyle Kuzma, que terminaría la noche con 22 puntos gracias a una saludable mezcla (dos triples, seis tiros libres). El de Flint se sumó a lo hecho por Kentavious Caldwell-Pope, de los mejores del equipo en la primera mitad, que terminaría la noche con 20 (3/6 en triples).

“Lo que más me impresionó fue el ritmo al que jugamos la primera mitad”, analizó Walton. “Muestra lo que somos capaces de hacer”.

BALL, EL FACTOR X

Sin embargo, si el equipo tuvo un look distinto fue gracias a la presencia de Ball.

En 23 minutos tras una ausencia de 195 días por una lesión de meniscos, el ex UCLA dejó su marca en toda la cancha – particularmente en defensa. Mano a mano, líneas de pase, etc. Ball terminó con cuatro robos e influyó en el mejor momento del equipo, un tercer periodo en el que el equipo corrió como lo hizo en sus mejores pasajes la temporada pasada.

El base acabó con siete puntos, cuatro rebotes, cuatro robos y un par de asistencias, disparando 3/5 de cancha con un triple de postre.

”Se lo vio bien”, reconoció Walton. “Creo que con el correr del juego lució más cómodo e hizo más jugadas”.

El equipo, por su parte, cometió 27 faltas en un partido repleto de ellas. Los Warriors terminaron con 38, incluyendo seis de Kevin Durant en 24 minutos. Las 19 pérdidas siguen siendo un número alto, aunque también producto del ritmo al que se busca atacar.

De todos modos, la imagen que quedó es bastante superior a la de los otros juegos de pretemporada, dando la sensación de que el equipo empieza a encontrar su identidad.

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