A pesar de todo lo que se ha escuchado, publicidad es una palabra que no se puede seguir usando. Al menos no por ahora. Hay algo que se ha aprendido en el baloncesto en el último tiempo es que la promoción no es como era antes.

Tal como ocurrió en la NBA con LeBron James, Diana Taurasi se convirtió en un motivo para creer que es la próxima estrella de la liga. Hace pocos meses, James y Carmelo Anthony eran promovidos como los “mejores para el futuro”, “el próximo gran fenómeno” y los pronósticos indicaban que eran las estrellas de la siguiente generación y hasta el momento no han defraudado.

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Taurasi, la nueva estrella de la WNBA.
NBAE/Getty Images
Tal como están las cosas Taurasi es garantía. Al igual que LeBron, Diana ha sido el centro del baloncesto femenino aficionado por muchos años. Ha sido la máxima estrella colegial en los tres últimos años y desde hace tiempo se ha generado expectativa sobre su próximo destino en la WNBA y el primer turno en el sorteo es para las Phoenix Mercury, tal como sucedió con ‘King James’ y los Cleveland Cavaliers.

A pesar de la expectativa y las dudas que generaban la posible firma de un muchacho de 18 años, James seguía siendo un interrogante a pesar de los múltiples contratos publicitarios que rodeaban su llegada a la NBA. Pero con Diana todo es diferente, no es una apuesta sino es contratar con certeza a una jugadora con el mejor récord ganador en la historia del deporte universitario. Aquí la apuesta es segura.

Ann Meyers, integrante del Salón de la Fama, fue la encargada de comentar los últimos cuatro partidos de Taurasi a través de ESPN y cree que ella causará el mayor impacto de jugadora alguna que llega a la WNBA proveniente de la Universidad. A propósito de ESPN, la cadena tuvo la audiencia más alta para una final femenina de la NCAA gracias a Taurasi y a su equipo de Connecticut.

“Lo de Diana es real porque simplemente hace de todo. Ella puede jugar de armadora, de alero, puede liderar a su equipo en bloqueos y su defensa es muy consistente. Siempre juega adelantada. Tiene confianza y siempre sabe lo que es necesario hacer. Tiene mucho talento y es nuestra Larry Bird en la cancha y comercialmente hablando tiene el potencial de un LeBron James”.

Conocida como ‘Dee’ por sus compañeras y amigas, de Taurasi se espera que cause un gran impacto en el equipo que la tome. Sue Bird fue la primera elección de Seattle en el WNBA Draft 2002 y luego fue elegida en el equipo ideal de la liga en su primer año como profesional, mientras que Cheryl Ford, elegida en el tercer lugar del WNBA Draft 2003, lideró a las Detroit Shock al su primer título en la liga femenina. Su potencial es conocido e incluso para el año anterior se consideró como una gran candidata para ser la jugadora número uno del sorteo.

“Es una jugadora fenomenal y hace cosas increíbles con el balón”, doce Bird, quien fue compañera de Taurasi durante dos años en UConn. “Puede lanzar el balón desde cualquier lugar de la cancha, hacer grandes pases, mejores que muchas y además tiene un gran amor por este deporte, es simplemente una ganadora”.

¿Pero una atleta con la promoción de Taurasi puede quedar envuelta en la fama?. No, ella tiene ya grandes logros deportivos, un buen nombre y es una reconocida estrella nacional por tres años. De ella se comenzó a saber en el 2001 jugando en un gran nivel al lado de jugadoras que hoy son estrellas de la WNBA como Bird, Swin Cash y Ashja Jones, entre otras. Desde que ellas partieron, Diana lideró el reto de llevar a las ‘Huskies’ a dos títulos nacionales de forma consecutiva.

“Diana tendrá el mismo nivel cuando llegue a la WNBA”, comentó Suzie Suzie McConnell Serio, entrenadora de las Minnesota Lynx. “Cuando ves cómo era su estilo en el torneo de la NCAA te dabas cuenta que ella puede ser una anotadora, creadora de jugadas y además conseguir rebotes. Ella lo tiene todo y tiene un tamaño ideal. Creo que será una gran jugadora en la WNBA”.

A nivel universitario ha alcanzado la mayoría de los galardones posibles (Naismith, AP, Jugadora del Año USBWA y miembro de los equipos ideales en tres años consecutivos) y durante el torneo NCAA 2004 se mostró como una jugadora humilde, talentosa, competitiva, segura, fuerte y con gran liderazgo, la mejor versión de Taurasi.

Taurasi ha tenido grandes retos comandando el equipo de UConn pero esto nunca se podrá comparar al nivel que le espera en la WNBA. Sin importar las presiones el ser la número uno del WNBA Draft 2004 le significara ser el centro de atención de ahora en adelante, tal como ocurre en la NBA y en otros deportes.

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Taurasi con Sue Bird
NBAE/Getty Images
“Ella está lista mental y emocionalmente para la liga”, comentó Cash. “Ha jugado en diferentes equipo en UConn, con una gran variedad de jugadoras que no han sido tan fuertes pero igualmente ella se ha adaptado al juego y se ha convertido en una jugadora dominante. Será muy grande, una gran jugadora de la WNBA”.

No le teme al balón, es más siempre la quiere en su poder y le gusta vivir momentos de tensión ante los ojos de un país pendiente de sus movimientos. Ella es responsable de los grandes lanzamientos que ganan partidos y su habilidad de jugar incluso lesionada demuestra su carácter y personalidad que le permitirá con facilidad ser titular.

“Las lesiones son fuertes pero ella es más fuerte que las lesiones”, comenta Bird. “Ella es tan fuerte que puede ser una estrella sin estar completamente saludable”.

Son muchas las comparaciones entre la fortaleza de Taurasi y la de Katie Smith, figura de Minnesota quien se ha ganado una reputación de jugadora difícil de vencer y podría ser compañera de Taurasi en el equipo nacional de Estados Unidos en los Juegos Olímpicos de Grecia. A pesar de ser novata, Diana será una de las jugadoras más competitivas que la liga pueda ver en acción.

“Creo que Diana llegará con algo de desventaja”, afirma Smith. “Necesitará de algunos ajustes, simplemente porque su temporada recién terminó y más aún por todo lo que pasó. Es una dificultad física y mental que tiene que afrontar pero creo que estará bien y será muy competitiva. De otra manera nos encargaremos de ella”.

“Va a traer mucha emoción a la liga”, dice Bird. “El estilo que tiene no se ve mucho en el baloncesto universitario porque se maneja un concepto colectivo pero ella es una jugadora de distraer con la mirada y hacer pases por la espalda y no hemos visto ni la mitad de lo que puede hacer”.

Al igual que LeBron, Taurasi será atracción inmediata. Los aficionados de las ciudades que visite su equipo estarán pendientes de sus juegos y eso significará una gran premio para la escuadra que la elija el próximo 17 de abril.

“Ofrecemos la mitad de nuestro equipo, ofrecimos elecciones en el sorteo e incluso ofrecí mi primer hijo para tener a Diana, eso no es secreto”, comentó Mike Thibault, técnico de las Connecticut Sun. “Incluso llamé a la Presidenta de la WNBA Val Ackerman para ver si existía la posibilidad de tener un draft regional y así quedarnos con ella. Hubiera sido algo grandioso para nuestra franquicia pero si termina en otro equipo estaré disfrutando de ella y de una arena que se llenará cuando venga a jugar”.

Con muchas expectativas esto no puede ser simple publicidad. Lo de Diana Taurasi es un hecho concreto y su elección en el WNBA Draft 2004 será la culminación de una historia que comenzó hace mucho tiempo alrededor de la auténtica estrella del baloncesto femenino. La promoción es muy grande pero su talento es definitivamente superior.