Wiggins, Bennett y Young llegan a Minnesota

Por Miguel Ángel Martín

Colaborador de Timberwolves.com

@BerkutMartin

Finalmente se ha hecho oficial el mega-traspaso de este verano. Kevin Love abandona los Minnesota Timberwolves para recalar en los Cleveland Cavaliers de Lebron James y Kyrie Irving, como era su deseo. Se marcha una de las grandes estrellas de los Timberwolves en su historia, un jugador que fue capaz de alcanzar el Juego de las Estrellas y que incluso logró la titularidad en la edición de 2014. Se marcha una estrella del equipo y de toda la liga, pero que no pudo llevar a Minnesota a la tierra prometida de los playoffs, en los años en los que defendió la camiseta de los Lobos.

Con su marcha en busca del anillo lejos de Minnesota, llega para los Lobos la tan ansiada nueva era, que esperemos pueda llevarnos a las cotas de poder en la liga que tuvimos a en la primera mitad de la pasada década.

Para esta liderar esta nueva era llega una hornada de jugadores jóvenes que sin duda serán las delicias de los fans de los Timberwolves: Los dos últimos números 1 del draft Andrew Wiggins y Antonhy Bennett, además del alero Thaddeus Young procedente de Philadelphia (equipo que también ha estado inmerso en este mega-traspaso a tres bandas).

La piedra angular de este canje por Love es sin duda Andrew Wiggins. Sin su presencia en las conversaciones entre Minnesota y Cleveland, nada de esto hubiera sido posible. El llamado “Mesías” o “nuevo LeBron” llega a Minnesota para ser la imagen de la organización junto con Ricky Rubio. Este tándem puede ser demoledor, por las condiciones físicas que atesora el alero de la Universidad de Kansas y las virtudes de generación de juego de Rubio.

En la única temporada en la que estuvo en Kansas, logró una media de 17.1 puntos, 5.9 rebotes y 1.5 asistencias y con los 19 años que tiene, el cielo es el límite. Y los Lobos la tierra desde la cual se quiere contemplar ese bendito cielo.

Su presencia abre todo tipo de especulaciones acerca de las posibilidades de futuro que posee la franquicia tras su llegada y ciertamente si a él le sumamos la llegada a través de este último draft de Zach LaVine y de Bennett y Young (vía canje), lo cierto es que se puede ser optimista acerca de ese futuro que nos espera.

Otra de las grandes incorporaciones con este traspaso es Anthony Bennett. El primer canadiense en ser elegido como número del draft de la NBA (en 2013) no tuvo su mejor año en la temporada de su debut. A pesar de no cumplir las expectativas, los problemas de salud que le afectaron a comienzos de temporada le pasaron una factura que pudiera no volver a tener que pagar en esta nueva andadura en la NBA.

Ahora está mucho más delgado y recientemente ha comentado que: "Puedo luchar a través de la adversidad. Sé que no fue mi mejor temporada. Lo tengo que admitir. Tuve lesiones pero nunca desistí. Siempre estaba en el gimnasio. Soy un chico que está listo para trabajar.".

Mantener a Bennett en los Wolves ha sido un gran acierto, teniendo en cuenta que los rumores no dejaban de señalar a Thaddeus Young como uno de los jugadores que los Lobos querían incorporar.

Ahora que Young también llega a Minnesota sin tener que desprenderse de todo un número uno como es Bennett, el equipo da un salto de calidad de cara al futuro que sin duda agradecerá.

Y es que la llegada de Young es lo más sorpresivo del traspaso, no porque no apareciese en los rumores, sino porque todos ellos señalaban que habría cambio de piezas entre Minnesota y Philadelphia (Bennett por Young). Pero ahora Minnesota adquiere lo que quería por Love sin dejarse casi nada por el camino. Philadelphia recibirá una primera ronda procedente de Miami (vía Cleveland), además de los jugadores Luc Richard Mbah a Moute y Alexey Shved.

Young es el preferido a priori para sustituir a Love en el quinteto titular de los Lobos. El año pasado atesoró una media d e17.9 puntos por partido, además de 6 rebotes y 2.3 asistencias. Unos números que señalan su solvencia. Quizás su presencia en los Timberwolves no atraiga tantos focos como la presencia de Wiggins, pero su fichaje es fundamental para poder confiar desde el principio en este nuevo proyecto de la organización de Minnesota.

Con los rumores de este mega-traspaso, muchos fans de los Lobos en las redes sociales argumentaban que estaban muy felices de este canje y que parecía que para Minnesota había llegado la Navidad en agosto.

El futuro no lo sabemos, pero lo que sí es seguro es que una nueva era ha llegado. Ahora toca dar la bienvenida a los nuevos miembros de la organización, trabajar por hacer el equipo que todos queremos ver para los Lobos, y desear lo mejor a aquellos que lo dieron todo por el equipo y ahora se han marchado para seguir con sus carreras profesionales.

Hasta pronto desde España.