Una Madre-Una Tragedia-Los Suns-Una Alegria

Después de heredar mi fanatismo por los Suns de mi papá, mamá me ayudó a superar nuestra pérdida usando la temática de los Suns.
Foto cortesía de Matt Petersen / SUNS.com

Por: Matt Petersen, Suns.com
Traducido al Español por: Oscar Minan-Raffo
Publicado: 10 de setiembre 2013

Yo tenía 9 años cuando John Paxson hizo llorar a mi padre. Una canasta de tres puntos que logró eliminar a su equipo enterrándolo de las Finales de la NBA. Lloré con él (a pesar que puede haber tenido mucho más que ver con ver a mi padre llorar que con el verdadero juego y su resultado).

Cuatro meses y medio más tarde enterrábamos a mi padre, el había muerto.

Esta historia cuenta cómo es que mi mamá y los Suns de Phoenix me ayudaron a superar ambas pérdidas.

Papá, mamá y yo

¿Qué hacer cuando todo lo bueno y todo lo malo de tu primer matrimonio se enfrentan?

Esa es la pregunta a la que mi madre se enfrentó el 8 de noviembre de 1993. Ella era una mujer muy independiente, obligada a ser de esa manera por las circunstancias: cuando la lucha de mi padre contra la bebida y el vicio de las apuestas la dejaron con un divorcio, la bancarrota y la necesidad de un nuevo comienzo.

Como a menudo ella señala, su primer matrimonio también le dio dos hijos.

"Yo no lo cambiaría por nada", dice ella todavía .

Como hombre, papá tenía sus defectos. Como padre, pensé que era el hombre. Él era divertido, “cool” y el mejor amigo que se podía tener. Cuando jugamos a HORSE, me dejaba llegar hasta lograr HORS antes de lograr una recuperación "milagrosa”, cimentando su genialidad en mi mente. Asistió a mis juegos juveniles. Todavía recuerdo lo emocionado que estuvo el día que le dije que anote cuatro puntos. Él hizo que mi día fuera increíble.

Mamá lo sabía; sabía de mi amor por los Suns y los deportes en general, sabía que había tomado todas esas cosas de mi padre. Mucho de lo que yo era, el hijo al que ella amaba; provino del hombre ella había dejado de amar.

Tengo algunas fotos de mi padre, algunas de cuando él era un niño, otras de cuando él estaba finalizando sus 20 años y entrando a los 30. Francamente, el parecido entre padre e hijo, es espeluznante. Y muchas madres se enorgullecerían de ello. Sin embargo para mi madre, era sentimiento y sensación un poco agridulce.

Pero cuando llegó el fatídico 8 de noviembre 1993, ella no estaba pensando en nada de eso. Estaba pensando en su hijo, quien tenía un vínculo físico y emocional con un padre que se había ido de repente.

Por eso - y por lo que ella hizo a continuación - Yo siempre le estaré agradecido.

El Momento Perfecto:

Hay algo que ustedes debe saber: nosotros no éramos ricos. Mi madre era mesera. Mi padrastro, había llegado recientemente a la escena por aquel entonces. En este momento, nosotros cuatro estábamos viviendo en un apartamento modesto de dos habitaciones, mientras trataban de consolidar sus finanzas y mejorar nuestra situación económica.

Con todo esto en mente, mi mamá estaba devanándose los sesos, tratando de hacer algo espectacular que me ayudaría a: 1 ) recordar a mi papá, y 2) que no esté triste por recordar a mi padre. Cualquiera que conozca a alguien que ha llorado y sufrido comprende el delicado equilibrio que esto supone. Vamos a añadir que mi madre estaba tratando de hacer esto con un niño de 9 años de edad.

El destino quiso que el equipo con que mi padre y yo conectamos -los Suns- muy populares por aquel año. Recién salidos de un viaje a las Finales de la NBA. Hasta el día de hoy, cada vez que oigo la canción-tema de la NBA en NBC, me transporto de nuevo a ver a los Suns en casa de papá, ya que eran una parte casi garantizada de cada programación doble del domingo de la NBA.

En ese momento, eran el espectáculo de la ciudad. Todo el mundo hablaba de ellos. Los niños querían ser como ellos.

Yo me ponía mi primera camiseta del equipo, - una de local de color blanco con el nombre de Kevin Johnson- cada dos días. Mis amigos y yo escogíamos que jugador de los Suns seriamos antes de cada partido. Se podían escuchar discusiones como:

"Seré KJ ! "; "No, yo soy KJ ! "; "Esta bien, entonces yo seré Barkley!"

De una manera extraña, no podría haber habido un mejor momento para encontrar una manera positiva para recordar a mi papá. Mi mamá, una aficionada casual de los deportes en sus mejores días, se dio cuenta de ello. Por ello se puso a trabajar con un solo objetivo: transformar mi dormitorio en un santuario de los Suns.

La Selección los Materiales:

Tengo que volver a insistir en que se trataba de principios de los 90. No había Internet, ni Google, ni Amazon, nada de personalización de productos o haga clic y arrastre los productos al cesto de compras; de modo que todas las compras las hizo en persona o por teléfono.

Mamá sacó la libreta de teléfonos, y ubicó todos los almacenes y tiendas de deportes en la ciudad, escogiendo la mercadería que podía permitirse y lo que ella pensaba que a mí me gustaría.

Algunos objetos fueron artículos oficiales del equipo de los Suns. Tales como un: bote de basura. Una matrícula. Posters. Banderines. Un reloj de pared temático de los Suns.

El mejor elemento que compró fue un tablero y aro un aro de los Suns. Se atornillaba a la pared, porque no era un plástico mini-hoop barato. El tablero era de madera maciza, el borde de metal, con tornillos de fijación al tablero.

Mamá no se quedó contenta con las compras que hizo en las tiendas. También consiguió artículos más baratos que podían ser personalizados en casa. Letras de madera mayúsculas que podrían ser pintadas, formando inclinadas la palabra "SUNS" en colores púrpura y naranja; a través de una porción de la pared. Cromos enmarcados de Charles Barkley.

Ella compró dos latas de pintura: una naranja y una púrpura, pintando franjas en la parte superior de la pared de forma que corrían por todas las paredes la habitación. Pintó también una percha de madera que hacía las veces de un estante en la pared. Usó la pintura, y nuestra vieja caja de juguetes madera pesada fue re-diseñada, coloreando las diferentes secciones de púrpura y naranja. La tapa decía "GO SUNS" pintada en la parte superior, los lados lucían los apellidos esparcidos y pintados de los 3 grandes de los Suns: Barkley, Johnson y Majerle dándole vuelta alrededor de la mitad de la propia caja. Pequeñas pelotas de baloncesto pintadas separaban cada uno de los nombres ya mencionados.

Mamá sacó el kit de costura para crear otros objetos. Dos almohadillas decorativas cosidas de dos camisas de los Suns, incluyendo una edición de los Campeones de la Conferencia del Oeste de 1993. Un recorte púrpura y naranja en la litera inferior y la parte superior de la ventana también hicieron acto de presencia de todo este santuario del equipo de mi padre y mío. Todo eso era un juego de niños, en comparación con el último elemento de la lista.