Relaciones Exteriores: Los Suns, hogar de muchos primerizos

(Traducido al Español por: Oscar Minan Raffo)
Publicado en: Febrero 28, 2013

Portland será el hogar de los Trail Blazers, pero ellos no son los únicos pioneros de la NBA. En efecto, Phoenix ha sido el primer hogar para más de uno de ellos. Y no nos estamos refiriendo a Cliff Robinson, Brian Grant o a los automóviles fabricados por Chevrolet. No, la franquicia de los Suns ha tenido en su nómina muchos de esos jugadores, quienes rompieron la barrera de jugar basquetbol profesional en su país de origen.

En la mitad de los 80, Georgi Glouchko, conocido como el “Petardo de los Balcanes”, se convertiría en el primer jugador -de lo que por entonces se conocía como el Bloque Oriental- en jugar en la liga de la NBA. El fue reclutado en Bulgaria durante la séptima ronda de reclutamiento de los Phoenix Suns, en 1985. Cuando firmó por el club en Setiembre 25, la franquicia lo transformó en un gran momento histórico. Hasta enviaron a la prensa paquetes que incluían numerosas cosas del país de origen del jugador búlgaro. Incluyendo además un glosario de términos de su lengua nativa.

Glouchkov estaba muy emocionado por el reto y por ser el primero en representar a su país en la liga de la NBA. “Georgi es muy enfocado y entusiasta en busca de la excelencia” comento Bozhidar Takev a Sports Illustrated allá por 1995. El fue contratado por los Suns como asistente de entrenador para ayudar a Glouchkov en su primer mes en la liga. “En ese sentido él se acomoda perfectamente a este país, en el que hay mucha competencia” declaraba en aquel entonces.

En 1996 los Suns se lanzaron a la piscina en busca de más talento en el extranjero y también en busca de otro primerizo. En esta ocasión contrataron al central Horacio Llamas quien se convirtió en el primer jugador de la NBA nacido en México. Aunque Llamas tenía lazos con Arizona, debido a que jugó por los colores del Pima Community College en Tucson y la Universidad del Grand Canyon en el valle. La llegada de Llamas fue reconocida en la portada de la revista FastBreak –publicación oficial del equipo por aquel entonces- bajo el titular de “El Primero”.

Hasta el día de hoy, Llamas recuerda como un verdadero privilegio el ser el primer jugador de su país natal en jugar por la liga de la NBA. “Siendo de un pequeño pueblo del estado de Sinaloa en México y soñar con jugar en la NBA era algo impensable para muchos niños” declaraba esta semana a Suns.com. “Para mí, a los 17 años de edad, sabía que eso era lo que yo quería. Representar a mi país: México, a pesar de todo lo malo con que se le asocia, era un gran privilegio y una gran responsabilidad. Ser el primer jugador nacido en México jugando por la NBA, ser parte de los Phoenix Suns fue mi sueño convertido en realidad. Y por ese seré un Suns para toda la vida” aseveró.

Yuta Tabuse se incorporó a éste prestigioso club –el de los Phoenix Suns y el de primerizos- en el 2004, cuando el armador se convirtió en el primer jugador nacido en el Japón en ser convocado a la NBA. Logró hacer olas al convertir siete puntos en su primer juego el 3 de noviembre del 2004. “Espero que mis paisanos en el Japón estén contentos con my posición” declaró Tabuse a ESPN luego de su primera aparición en el 2004. “Esto es bueno para mí y para mi gente en el Japón”.

Continuando con esta lista, hace solo una semana se añadió un nuevo nombre: Hamed Haddadi quien hizo su debut en la NBA con los Grizzlies de Memphis en el 2008, el sigue siendo el primero y el único jugador nacido en Irán que pertenece a la nómina de esta prestigiosa liga. Es un honor que reconoce el jugador de 27 años y que lo llena de orgullo. “Es my sueño” dijo Hamed “Mucha gente me envía mensajes diciendo que están muy orgullosos de mi. Yo estoy muy orgulloso de ser un persa jugando en la NBA. En mi país es muy difícil poder jugar al basquetbol. Tenemos solamente un gimnasio y todos los equipos tienen que practicar allí. Estoy muy feliz de estar aquí. Es mi sueño hecho realidad. Solía levantarme a las 6 de la mañana para ver los juegos de basquetbol y ahora tengo la oportunidad de jugar en esta liga. Soy muy feliz” puntualizo.

Últimamente, ser el primero no necesariamente significa que serás el mejor de todos. Mientras los Glouchkovs, Llamas, Tabuses o Habbadis de este mundo no lleguen quizás al Salón de la Fama de la NBA, ellos retienen un lugar muy importante en el corazón de sus compatriotas y en la historia de los Suns. Ellos han demostrado a naciones enteras que es posible abrirse un camino hacia la NBA, y que quizás hayan abierto la puerta a futuras estrellas extranjeras para que jueguen en la NBA.

O quien sabe a lo mejor futuros jugadores de los Phoenix Suns.