La nueva contratación de los Suns puede ser la mejor de todas

(Traducido al Español por: Oscar Minan Raffo)
Publicado: Febrero 12, 2013

El domingo los Phoenix Suns añadieron otro nombre a su atestada lista de jugadores. En una temprana conferencia de prensa, el Gerente General Lance Blankes anuncio que el equipo había llegado a un acuerdo con el “combo guard” Jonah Zahm de Illinois.

A pesar de ser un jugador relativamente desconocido en los círculos del basquetbol, Zahm recibió numerosos elogios de Blanks, quien comprendió que este joven elemento era realmente un diamante en bruto. “El se puede convertir en una de los más grandes adiciones en la historia de la franquicia” exclamo el Gerente General a los medios congregados para la ocasión.

Muchos estarán pensando el porqué el equipo esta añadiendo un quinto atacante cuando tienen un talentoso grupo en esa posición. Existe una muy buena razón y esta no tiene nada que ver con el basquetbol. Zahm es un jugador de 5 pies de altura de 12 años de edad y que sufre de la enfermedad de Von Willebrand, un progresivo desorden de la sangre. El se ha unido al equipo por una razón muy especial.

Su incorporación a la lista del equipo en un contrato de un día – el cual firmo enfrente de diferentes medios de comunicación luego de asegurarse que su madre lo leyera cuidadosamente- sucedió como cortesía de la fundación Make-A-Wish. Zahn y su familia (madre, padre, hermano gemelo, hermano menor y su perra Lila) hicieron un largo viaje desde Osco, Illinois para ser parte de esta oportunidad única en sus vidas.

Jonah, quien sufre de convulsiones y otras dolencias que son parte de esta enfermedad, fue recibido en la arena con una presentación en el marco de una conferencia de prensa, que incluía la revelación del nuevo jale del equipo a los medios de comunicación. A continuación se inicio una sesión de preguntas por parte de la prensa.

No tomo demasiado tiempo para que el joven mostrara su personalidad a todos aquellos que atendieron el evento. Cuando se le pregunto cómo marcaria a Russell Westbrook durante el juego de la noche contra Oklahoma City, Zahm esbozo una sonrisa y comento: “No puedes él es demasiado rápido”. Una respuesta muy honesta que muchos otros jugadores de la NBA, les gustaría dar si estuvieran contratados solo por un día. Sin embargo la conferencia de prensa no era lo único que se le reservaba a Zahm. Además se le entrego su propio casillero, el cual estaba lleno con indumentaria de los Suns y una cosa más: su casillero estaba al lado nada menos que el del conocido armador Goran Dragic. Zahm tuvo una sesión especial personal con el entrenador Aaron Nelson y tuvo la oportunidad de lanzar con el equipo.

Demostró sus capacidades de lanzador cuando salto al campo de juego. Logro 7 canastas seguidas desde una distancia de 10 pies, trayendo a la memoria las imágenes de un joven Eddie Johnson, quien también lució como él la camiseta número 8 de los Phoenix Suns. Luego de la práctica tuvo el coraje de enfrenarse en un mano a mano con Shannon Brown y finalmente gozo de una charla luego de la práctica en la que se le dio valiosa información en referencia a su desenvolvimiento durante el juego y otros aspectos de su participación. Esta parte estuvo a cargo de un veterano de más de 17 años de experiencia en la liga de la NBA y actual entrenador interino de los Suns Lindsey Hunter.

Su estilo de lanzar capturo la mirada del entrenador. “Es un buen lanzador” indico Hunter, y añadió: “conversamos sobre el juego y sobre sus deportes favoritos. Es fabuloso poder compartir, especialmente al estar en la industria en la que nos encontramos. Tener la oportunidad de compartir con un niño como él, significa un mundo. Es una increíble oportunidad para el venir aquí y hacer uno de sus sueños realidad “declaró.

Antes de dejar el campo tuvo la oportunidad de reunirse con todo el equipo, tomarse fotografías y recibir autógrafos. Aunque el plan original era entregarle un valor genérico de manera que sus nuevos compañeros de equipo lo autografiaran, el atacante Michael Beasley dijo que Jonah se merecía algo realmente especial y único. Con esa idea en mente, él personalmente le entrego al joven el balón oficial que usaron en la práctica en la que participo, balón que momentos antes todo el equipo autografió.

Un hermoso gesto que hizo sentir a Zahm como un verdadero miembro del equipo. En el mayor de los casos, los eventos de la mañana podrían haber sido más que suficientes para cumplir la fantasía deportiva de cualquier joven, sin embargo había más otras sorpresas preparadas para Jonah que se revelarían más adelante.

A pesar de crecer en el estado de Illinois, el tiene una gran afinidad por los Suns a causa de su padre, Jon, quien creció mirando a aquel equipo que incluía a Walter Davis en el campo y las camisetas con la antiguo tipo de letra estilo western. En aquella época los pantalones muy cortos eran la moda. Como su padre, Jonah se enamoro de los Suns y en particular muestra una gran admiración en concreto por un agudo lanzador. Mientras su padre admira al galgo, el joven Zahm muestra una gran afinidad con el estilo del lanzador de largo alcance: Channing Frye.

Frye no estuvo presente en la práctica debido a una dolencia producto de su enfermedad, por lo tanto Jonah no tuvo la oportunidad de conocerlo durante la práctica. Un diferente fórum permitiría que se encontrara cara a cara con su ídolo del baloncesto, los dos disfrutarían de un almuerzo juntos en el restaurante Stingray Sushi. Si se preguntan cómo es que le gusta el sushi a un niño de 12 años de edad, pues no son los únicos que se sorprendieron. Frye, pensaba exactamente lo mismo al inicio del almuerzo, Jonah le aclararía el dilema al gigante de los Suns al asegurarle que para él, el sushi era uno de sus platillos favoritos.

Por espacio de una hora y media los dos compartirían historias. Frye describiría todo desde lo ocurrido durante su último ano cuando en Arizona perdieron ante Illinois, hasta la mejor banderilla en la NBA (no divulgaremos la respuesta en este articulo) pasando por las historias en las que convirtió numerosos puntos y lanzamientos que decidirían la victoria en importantes juegos a lo largo de su carrera. Al finalizar el almuerzo, era difícil saber cuál de los dos tenía la sonrisa más grande en la cara: Jonah o Frye ya que ambos realmente disfrutaron de la conversación. Fue un momento muy especial que toco a todo el mundo de un modo muy poderoso si recordamos que ambos enfrentan enfermedades que pueden cambiar el rumbo de sus vidas, y sin embargo los dos mantienen una mirada positiva frente al mundo.

“Hay que poner las cosas en perspectiva” comento Frye esbozando esa sonrisa que lo caracteriza. “Me divertí mucho hablando con él y con su familia. Todo lo que pueda hacer para ayudar es un honor. Hay cerca de 400 jugadores en la liga de la NBA y él me escogió a mí. Esto me hace querer volver al campo rápidamente, mantenerme saludable y continuar jugando. Espero que pueda causar impacto en la vida de otras personas” culmino.

Cuando llego la hora del juego, Jonah pudo compartir con los jugadores las instrucciones que se impartieron desde la banca antes del juego. Posteriormente fue presentado en el marcador electrónico como miembro titular del equipo, participo en la charla de preparación antes del pitazo inicial y presencio el juego desde una ubicación preferencial al lado del dueño de los Suns: Robert Sarver. Un tratamiento VIP especial para un joven muy especial.

Jonah Zahm no anoto ningún punto, lanzamiento, asistencia, rebote o minuto de juego. Sin embardo en este día él se convirtió en la adición más importante del equipo. Esto es porque el armador de 5 pies de altura logro un mayor impacto entre aquellos que tuvieron contacto con él, más que cualquier atleta. El les recordó a todos y a cada uno lo precioso que puede ser la vida de cada uno, y como a veces no apreciamos y valoramos lo único y lo más excitante que nos ocurre en nuestra vida diaria: lo precioso de la vida.