En Camino Con Paul Castro

Archivo: 12/29/09 | 1/4/10 | En inglés

17 años en un almuerzo
Acabo de vivir una gran experiencia en nuestro viaje a San Francisco. Recientemente me uní a la red social Facebook… ya lo sé ¡es hora de darle la bienvenida al Paul del siglo 21!

Luego de volver a tener noticias de amigos con los que había perdido el contacto, me di cuenta de lo bonito que es reconectarse con gente del pasado. A muchos de ellos no los he podido ver en persona todavía, pero espero ansiosamente el momento. En mi viaje a San Francisco tuve la oportunidad de encontrarme con mi amiga Jackie, a quien no veía desde mi último año de enseñanza media. Me gradué de la secundaria en 1981, no puedo creer que haya pasado tanto de eso ya… ¡Como pasa el tiempo! La única manera que tuve de saber que mi amiga vivía en esa ciudad fue gracias a Facebook.

Hicimos planes para encontrarnos, almorzar juntos y luego vernos en el partido que los Spurs se disputaban contra los Warriors. Resulta ser que solo pudimos encontrarnos a almorzar. La cosa graciosa de la historia es que ella trabaja a solo unas cuadras de nuestro hotel. Hacía casi 30 años que no veía a mi amiga Jackie y estaba a punto de volver a encontrarla. Teníamos una hora de almuerzo planeado ¿sería demasiado largo o no sería tiempo suficiente?

De hecho, no fue suficiente. Nos encontramos en la puerta de mi hotel y es gracioso como 30 años pudieron ser borrados al segundo de volver a vernos. Fue como meterse en la máquina del tiempo y borrar todos esos años.

Nos causó una enorme felicidad cuando nos dijimos hola y nos fundimos en un abrazo. Durante el curso del almuerzo hablamos sobre nuestras vidas y nuestras familias. Luego hablamos del trabajo y le dije que gracias a mi trabajo con el equipo, pude volver a ver a verla y recrear tantos buenos recuerdos.

Estos momentos puede que parezcan no estar relacionados con el básquetbol pero son parte del trabajo y en eso están incluido los viajes. Espero encontrarme con muchos más amigos a medida que sigamos viajando alrededor del país. Ellos saben donde voy a estar para hacer planes…

Y casi me olvido (aunque en realidad me quiero olvidar de verdad) que en nuestro viaje a D.C (Washington), mientras esperábamos en nuestro autobús para ir al Verizon Center a jugar contra los Wizards, me di cuenta que había dejado mi chaqueta en el armario (en 17 años, fue la primera vez que olvidé algo en el armario). Me encontraba en el primer autobús (como dije en uno de mis blogs anteriores, siempre hay dos autobuses. El primero es más temprano y está destinado para los jugadores que quieren ir a practicar con anticipación y los periodistas) cuando llamé a Chad, uno de nuestros preparadores físicos para preguntarle si podía retirar mi chaqueta. Me contestó que no podía.

¿Por qué? – le pregunté. ¡Porque estoy en el autobús contigo! Todos los que me escucharon llamar a Chad comenzaron a reír.

¿¿¿Y ustedes piensan que eso fue lo peor??? PJ Carlesimo, que fue comentarista del juego ese día también estaba en el autobús, decidió llamar a Chad por teléfono para hacerle saber que había olvidado mi chaqueta en la habitación, lo que inició una reacción en cadena de la gente que estaba en el autobús llamándolo a Chad para comentarle sobre mi chaqueta. Quiero mucho a PJ, es un gran tipo y cada vez que tiene la oportunidad bromea con todo el mundo.

Para la próxima aprendí la lección, si alguna vez vuelvo a olvidarme algo en la habitación, no llamaré a nadie. Prefiero volver a comprar lo que me olvidé y no darle la oportunidad ni a PJ ni a nadie de que se rían de mi.