Una Semana con la Familia Spurs

“Son parte de la vida real”, dice el conductor del remis que me lleva al aeropuerto de San Antonio, en el final de mi estadía. Estamos hablando de los jugadores de los Spurs. “Los podés ver en el supermercado o en el shopping, siempre bien predispuestos para sacarse una foto o firmar un autógrafo”, amplía.

El aspecto humano es esencial para la franquicia y se refleja en todos sus componentes, desde las máximas estrellas del equipo de básquet hasta el último de los empleados. Calidez que no es tan común en el mundo NBA. En esa misma línea, la continuidad, dentro y fuera de la cancha, de un grupo compacto de talentosos profesionales, que realizan un trabajo de excelencia sin perder la humildad, ha convertido a los Spurs en una organización exitosa.

Marianela Oroño, la esposa de Manu Ginóbili, ejemplifica sobre el valor que le dan a las personas involucradas en esta gran familia: “Cada vez que el equipo clasifica para los Playoffs a todas las mujeres nos mandan un ramo de flores y un regalo. Siempre con mensajes: ‘Sin su compañía esto no sería posible’. Son pequeños gestos que suman muchísimo. Están en todos los detalles”.


D. Clarke Evans/NBAE/Getty

LA INFLUENCIA DE POPOVICH

Son paternales los gestos de Gregg Popovich hacia Tim Duncan durante la acción de prensa en “Black Jack Speed Shop”, el flamante taller mecánico personalizado que es propiedad del ala-pivote. El entrenador se acercó por su cuenta para colaborar con la promoción del nuevo emprendimiento. Un acto más en esta relación simbiótica.

Sin pretender sobresalir individualmente y a veces confrontativo con ciertas reglas del sistema, Popovich baja línea en todos los frentes. Su filosofía se respeta en la cancha: defensa hermética, juego colectivo, buena circulación… Sobre todo, con la continuidad de sus pilares: Duncan, Ginóbili y Parker, el Big Three. Todas las miradas apuntan a ellos, pero no hay problemas de egos. Nadie puede discutir la ascendencia de los tres jugadores, que supieron ganarse ese respeto a base de anillos y buen comportamiento. Son positivos para el grupo.

Formado en la academia militar de la Fuerza Aérea, Popovich supo hacerse más flexible con el correr de los años. Transita su 17ª temporada como entrenador en jefe de los Spurs, la permanencia más larga de un entrenador con el mismo equipo entre las 122 franquicias del deporte profesional estadounidense (contando también fútbol americano, hockey sobre hielo y beisbol). En estos años ganó cuatro anillos (1999, 2003, 2005 y 2007) y fue elegido mejor entrenador en 2003 y 2012. Está casado con Erin desde hace más de treinta años y es padre de Micky y Jill.

Pop no solo es el entrenador en jefe, también es presidente de Spurs Basketball. Otro ejemplo de su filosofía: “Cuando nada parece ayudar, miro al picapedrero martillar su roca, tal vez hasta cien veces sin que aparezca ni una sola grieta. Sin embargo, al centésimo primer golpe la parte en dos, y yo sé que no fue debido al último martillazo sino a todos los anteriores”. La frase, que destaca el esfuerzo y la perseverancia, pertenece al fotoperiodista dinamarqués Jacob Riis. Se puede encontrar en diferentes idiomas y en distintas locaciones del mundo Spurs, incluso en el ingreso al centro de entrenamiento hay una vitrina con una piedra y un martillo.


Ben Hunt/spurs.com

UNA EMPRESA AL SERVICIO DEL ENTRETENIMIENTO

San Antonio es la séptima ciudad más poblada de Estados Unidos, con 1.327.407 habitantes según el censo de 2010. Sin embargo, su área de influencia es escasa, de manera que en el listado de áreas metropolitanas desciende al puesto 25°. La ciudad tiene una fuerte concentración de bases militares y también se destacan sus centros médicos y los servicios financieros.

Spurs Sports & Entertainment maneja no solo al equipo de la NBA, sino también a San Antonio Rampage (American Hockey League), Austin Toros (NBA Development League, campeones de la última temporada), San Antonio Silver Stars (WNBA) y los eventos que se desarrollan en el AT&T Center.

Mensualmente se realiza una reunión con los 250 empleados del staff, encabezada por Rick Pych, presidente de operaciones comerciales (el segundo detrás del CEO Peter Holt). En esa oportunidad dejan el estado de situación los encargados de las diferentes áreas (Relaciones Públicas y Comunicación, Contenido interactivo y Redes Sociales, Marketing, Ventas, Seguridad, etc). También se presentan a los nuevos integrantes de la organización, en un clima distendido y ameno, durante el desayuno, en uno de los restaurantes del AT&T Center.

Son muchos y todos se conocen, como en una gran familia. No es casualidad que tengan su identificación en el pecho: no son un número, son personas, con nombre y apellido. “Priorizar la parte humana no es común en todas las franquicias, nosotros preferimos que sea así y nos da resultados. Además es muy agradable trabajar de esta manera”, cuenta Tom James, director de Comunicaciones y Relaciones Públicas.

“Otras franquicias sólo tienen su equipo de básquet y los empleados se reducen, por ejemplo en Oklahoma son alrededor de 60”, resume Mitch Heckart, tercero en el área de comunicaciones (detrás de James y Kris Davis) y proveniente de la ciudad de los Thunder.


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TODAS LAS FACILIDADES

“Durante el partido hacemos todo en función de los fans. Hay que atenderlos para que disfruten del show. Todos los empleados de la organización tenemos que ayudar si un fan necesita algo”, cuenta Ben Hunt, responsable de la página web y las redes sociales. Es durante la “Social Media Night”, una jornada especial dedicada a los seguidores de las diferentes redes sociales, que tuvieron descuentos en las entradas, remera de regalo y una charla con el alero Danny Green en la previa del partido.

En los tiempos muertos y al finalizar cada cuarto, siempre hay actividad en el parquet o a través del cubo de leds, herramienta fundamental para la interacción con el público. Nunca se detiene el show, entre la voz del estadio, la música, los videos, las Silver dancers y hasta un grupo de abuelas que bailan y se ganan todos los aplausos.

El AT&T Center no tiene descanso. En seis días fue escenario del recital de Justin Bieber, un show de lucha libre y tres partidos de NBA. En otras oportunidades el piso flotante de madera deja lugar a la pista de hielo para los partidos de hockey. Incluso ahora mismo se llena de tierra para desarrollar el popular Rodeo.

Debajo de las tribunas, en los diferentes niveles, están las oficinas, la sala de prensa y de conferencias, los vestuarios, hay restaurantes, Fan shop, juegos y la sala para los familiares, con niñeras para los bebés de los jugadores, como Dante y Nicola Ginóbili, que se divierten durante las horas de partido.

El Spurs Practice Facility es otro lugar asombroso. Ahí pasa gran parte de su tiempo RC Buford, el general manager. Las instalaciones cuentan con sala de edición de video, microcine, pileta de rehabilitación, yacuzzi, sala de masajes, gimnasio de pesas, dos canchas de entrenamiento, vestuario, sala de prensa, cocina y comedor, con sillones y plasma para desayunar o almorzar. Todo es llamativo. Las mejores facilidades para los jugadores, que son cuidados y mimados constantemente.


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EL FANATISMO POR GINOBILI

San Antonio es el equipo más internacional, con Tim Duncan (Islas Vírgenes), Tony Parker, Boris Diaw y Nando De Colo (Francia), Emanuel Ginóbili (Argentina), Tiago Splitter (Brasil), Patrick Mills (Australia), Cory Joseph (Canadá) y Aron Baynes (Australia). Desde la organización se sienten orgullosos de contar con miles de fanáticos alrededor del mundo.

En Estados Unidos muchos empezaron a escuchar sobre Argentina gracias a nuestra Generación Dorada. Ya no hay que explicar nada. “El país de Ginóbili”, responden en San Antonio con sólo mencionar “Argentina”. Y lo mismo pasa en nuestras tierras con respecto a San Antonio.

No hay rincón de la ciudad texana donde no reconozcan a Manu y le pidan una foto o un autógrafo. Es el mejor predispuesto para atender a la prensa y todos lo adoran por su carisma y entrega absoluta.

Adaptado desde hace tiempo, el escolta se mantiene siempre comunicado con su gente e informado de lo que pasa en la Liga Nacional, competencia fundamental, que lo vio nacer como profesional y sirvió de impulso para este gran presente de la disciplina en Argentina. Siempre al tanto de Bahía Estudiantes (el equipo de su ciudad natal) y de sus compañeros de la Selección Argentina.

El subcampeonato mundial en Indianápolis 2002, el oro olímpico en Atenas 2004 y los tres anillos de NBA ganados por Manu en San Antonio fueron los puntos más valiosos para generar una revolución en el básquet argentino. Se expandió en los medios de comunicación, muchos chicos se sumaron a jugar al básquet y se popularizó aún más. De alguna manera, la gran mayoría en nuestro país conoce y tiene simpatía por Manu y los Spurs.

REFLEXION FINAL

Cuidar a las personas. Esa es la prioridad en los Spurs. Todos están contentos y motivados, cada uno desde su rol. Y la gigantesca maquinaria de entretenimiento no falla. La NBA es un show deslumbrante. Entre tantas luces y dinero de por medio, los Spurs, como pocos, priorizan el sentido de pertenencia y las buenas conductas. Alcanzaron la gloria desde la unión de todos sus componentes. Durante una semana de convivencia conocí algunos de los secretos y fui testigo de la generosidad y el trabajo en equipo de una de las franquicias más exitosas del deporte mundial. Agradezco infinitamente que me hayan permitido vivir esta experiencia inolvidable.

Rodrigo García Squetino es Director de Comunicaciones de la Confederación Argentina de Básquetbol. Como jefe de prensa de la selección mayor masculina estuvo en el Mundial FIBA Turquía 2010, Campeonato FIBA Américas Mar del Plata 2011 y Juegos Olímpicos Londres 2012. Además, es comentarista de Euroliga para Latinoamérica por la señal DIRECTV Sports. Previamente trabajó en prensa de la Liga Nacional de Básquetbol de Argentina y en los diarios Olé y La Voz de Bragado. En el mes de enero de 2013 estuvo una semana en San Antonio, donde vivió una intensa capacitación con los Spurs.