Hermanos Bonner Reunite en el corazón de Texas


Ken Rodriguez is a San Antonio native who covered his first Spurs game in 1981 for The Daily Texan, the University of Texas student newspaper. He spent 26 years in the newspaper business -- 21 of them covering sports -- before joining the marketing department at Our Lady of the Lake University in 2009. His Spurs.com column will appear every Wednesday. >> In English | Read more Ken Rodriguez Articles


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Matt & Luke Bonner's Concord YMCA Mixtape...Volume 1
Matt Bonner no puede creer su suerte. Su hermano menor, a quien solía atar al poste de basquetbol cuando eran niños, ahora juega en los Austin Toros, el equipo de la Liga de Desarrollo de los Spurs.

Luke Bonner tampoco cree su suerte. Su hermano mayor, quien solía darle chocolate para causarle reacciones alérgicas dolorosas, está jugando en San Antonio.

Por primera vez desde que eran niños los hermanos Bonner (5 años de diferencia) se encuentran cerca como para verse jugar el uno al otro, gastarse bromas e intercambiarse codazos y rodillazos en partidos uno contra uno.

“Somos muy unidos” dice Matt, quien mide 6-10 pero perdió su ventaja de peso contra Luke años atrás.

“Fui el padrino en su boda” dice Luke quien mide 7-1 y disfruta de golpearse con su hermano mayor.

En Concord, New Hampshire, la ciudad de los Bonner, Matt atormentaba a su hermano a quien tenía que llevar a todos lados. Hoy en día Luke el hermano menor y más alto, juega en la misma organización que Matt, Spurs Sports and Entertainment.

“Es increíble” dice Dave Bonner, quien mide 6-7. En un lugar como New Hampshire donde todo el mundo practica deportes de invierno, nadie se imagino que ambos hermanos tendrían un futuro en el basquetbol profesional.

Becky, la hermana del medio de Matt y Luke creció dentro de los gimnasios, manteniendo los resultados y a cargo del reloj de los partidos en los cuales Dave hacia de árbitro los fines de semana. Si no se encontraban trabajando para su padre, los chicos seguro estaban tirando al aro y si no estaban jugando al basquetbol, Matt y algunas veces también Becky, una ex jugadora de basquetbol exitosa en la universidad, se encontraban molestando a Luke.

Una vez Matt le prometió a Luke el mejor regalo de navidad, le repitió una y otra vez la promesa día tras día hasta que Luke (que en ese momento se encontraba en primer grado), no pudo soportar más el suspenso. El día de navidad, Matt le entregó a Luke el regalo tan ansiado, luego de destrozar el papel, Luke abrió la caja y se encontró con… una muñeca Barbie.

Luke le arrojó la muñeca a Matt, quien se encontraba en el piso riendo y luego se retiró de la sala. Becky, mientras tanto, tenía en sus manos otro regalo: nuevas ropas para Barbie.

“Nunca lo había visto tan enojado, a veces Matt y Becky le hacían demasiadas bromas. Luke es alérgico al chocolate y ellos se lo hacían comer para ver qué pasaba. Y lógico que lo que pasaba, era que se descomponía mucho” dice Dave.

Matt recuerda cuando llevaba a Luke al bosque para andar en bicicleta y lo llevaba hasta una colina alta. La mejor cosa para hacer, le decía Matt a Luke, es pedalear cuesta abajo lo más rápido posible. Lo que Matt no le dijo a Luke es que abajo del todo, se encontraba una zanja grande.

“Salió volando de la zanja y volvió con las manijas de la bicicleta dadas vueltas, esa vez se enojó mucho conmigo” dice Matt.

"He went flying into the ditch and came out with the handle bars twisted the wrong way," Matt says. "He was really mad at me about that one."


Luke Bonner Takes the Matt Bonner Challenge
Años más tarde, en la Universidad de Massachusetts y con un promedio de 6.9 puntos y 5.4 rebotes, Luke se tomó revancha. Un día Matt recibió un calendario de Cowboys (ninguno de los dos quiere dar detalles al respecto) y el mismo tenía un mensaje: “Venganza de la Barbie”.

Ahora son mejores amigos hasta que juegan un partido. “El juego se vuelve físico, él es más alto y fuerte y me puede vencer” dice Matt.

Fuera del campo de juego los Bonner van a conciertos, al cine, salen en viaje familiares y se hacen bromas. En una oportunidad, encendieron petardos fuera de su casa en noche buena con la esperanza que sus padres se asustaran. Sin embargo, el único afectado fue el perro, mientras su padre lloraba de la risa.

Los hermanos también comparten una pasión por la frugalidad. Matt por ejemplo, gasta en transporte una porción muy chica del cheque que gana de la NBA. En Toronto, se manejaba en transporte púbico. En San Antonio, se mueve en un Pontiac, automóvil que compró en New Hampshire ya que el estado no tiene impuestos sobre las ventas..

¿Qué tan amarrado es Matt? Una vez fue a comprar un emparedado con un cupón de “50 por ciento de descuento” para ahorrarse unos dólares. ¿Qué tan amarrado es Luke? “Jamás me invitó a comer en toda su vida, ni siquiera medio emparedado o un plato de sopa, nada de nada” dice Matt.

Matt vive de manera sencilla. Cuando jugaba para un equipo italiano que luego se declaró en bancarrota, Matt nunca cobró durante la segunda mitad de la temporada, casi lo echan de su departamento, vivió sin aire acondicionado ni calefacción y sufrió un mal caso de intoxicación por alimentos.

Ahora escribe un blog de emparedados y le pide comentarios a Luke. Los hermanos ahorran en cosas materiales pero nunca lo hacen cuando se trata de caridad. Comenzaron un evento de verano llamado “Speakers and Sneakers” para recaudar dinero con el fin de colaborar con el Boys and Girls Club en Concord, donde Matt aprendió a jugar al basquetbol.

Ha pasado mucho tiempo desde aquella zanja en el bosque y el sueño de convertirse en jugadores profesionales de basquetbol. Mirando hacia atrás, aquella broma donde las manijas de la bicicleta estaban dadas vueltas parece profética. Hasta ese momento, nadie en la historia de New Hampshire había llegado a la NBA y solo algunos jugadores habían sido profesionales. Más de una década después, dos hermanos burlones le hicieron una buena broma a toda la gente de su ciudad.