De una generación a la otra

Temple sigue los pasos de su padre hacia San Antonio




Ken Rodriguez is a San Antonio native who covered his first Spurs game in 1981 for The Daily Texan, the University of Texas student newspaper. He spent 26 years in the newspaper business -- 21 of them covering sports -- before joining the marketing department at Our Lady of the Lake University in 2009. His Spurs.com column will appear every Wednesday. >> In English | Read more Ken Rodriguez Articles


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Garrett Temple
D. Clarke Evans/Getty
Garrett Temple es un novato agente libre con una biografía fuera de lo común, un promedio bajo de anotaciones en la universidad que parece diminuto comparado con la gran historia familiar.

Los Spurs no firmaron a muchos escoltas que promedien 6.7 puntos en los cuatro años de la División I de basquetbol, tampoco firmaron a muchos jugadores que puedan decir que su padre jugó alguna vez para ellos. Existe solo un jugador que pueda afirmar este hecho y es Garrett Temple.

Collis Temple Jr. jugó para los antiguos Spurs de la ABA en 1974-1975 y compartía habitación con George Gervin cuando jugaban de visitante. Treinta y cinco años después, Garrett completa el círculo con su padre, después de no haber sido elegido en el draft cuando finalizó su carrera universitaria en la Universidad Estatal de Louisiana (LSU por sus siglas en inglés) en junio.

“Estoy muy orgulloso, tuvo que luchar mucho para ingresar a la liga” dice Collins, hoy 57 años.

A nadie le interesaba tener a Garrett en su equipo ya que impresionaba más en el aula –estudiante de honor académico SEC- que en la cancha. Sin embargo, jugó bastante bien en las pruebas de los agentes libres y se ganó una oportunidad para jugar en Sacramento. Luego jugó bien en el Development League y consiguió firmar dos contratos de 10 días con Houston antes de llegar a San Antonio.

Garrett se convirtió en un Spur de manera difícil, así como Collis una elección de draft de tercera ronda, solo que el hijo tuvo un camino más fácil que el padre. Garrett no tuvo que romper con la barrera del racismo para jugar en LSU, no tuvo que enfrentarse a amenazas de muerte o estar frente a un arma en las tribunas.

“Tuvo que pasar por mucho, cosas difíciles de imaginar hoy en día” dice Garrett.

Collis, hijo de un director de escuela y una maestra de inglés, asistió a una escuela solo para gente de color en Louisiana a fines de los años 60. Jugó en un equipo no segregado por las diferentes razas (Jamie, el padre de Britney Spears era el único jugador blanco que ingresaba como titular) y en un oportunidad mientras jugaban un partido en una escuela rural, tuvo que enfrentarse a un racista que se encontraba detrás del banco. Luego de que Collis anotara 20 puntos en la primera mitad del juego un hombre le gritó “Hey chico, se levantó la camisa para mostrarle un arma en su funda y a continuación llegó una amenaza. Si Collis tiraba la pelota de nuevo, el hombre iba a dispararle después del partido.

“Me aseguré de pasar la pelota todas las veces” dice Collis.

Collis Temple
Collis Temple Jr
Mostró tanto talento como jugador en su último año que LSU le pidió que se convirtiera en el primer jugador de color de basquetbol de la universidad. Collis aceptó y pronto se vio en conflictos con un estudiante llamado David Duke, fundador los Caballeros del Ku Klux Klan.

“Nos reuníamos en el callejón de libertad de expresión, era una combinación de debates, discusiones y competencias de gritos” recuerda Collis.

En una oportunidad un profesor insultó a Collis e hizo comentarios sobre su color. Algunas personas solían tirar cartas con frases de odio bajo la puerta de su habitación. Un momento destacable fue en un partido contra Vanderbilt de visitante. Alguien planeaba detonar una bomba o dispararle si él jugaba, le informó la policía del estado a Collis.

Collis se negó a ser intimidado pero dice: “ellos no dejaban que entrara en calor, tuve custodia hacia el partido”.

Una vez que dejo LSU y se convirtió en un Spur, Collis se unió a una fraternidad ABA y se sintió como parte de la familia. Pronto se hizo amigo de jugadores destacados como George Gervin, James Silas, Rich Jones y de un tipo al que llamaban “drumstick”, George Karl. Collis recuerda una discusión en el vestuario antes de un partido contra New York Nets. Gervin y Jones discutían sobre quién iba a defender a un joven alero.

Sin saber nada del jugador a quien todos apodaban “Doc”, Collis se ofreció a defender a Julius Erving. “La primera vez que se abalanzó sobre mí, todo lo que pude ver fue lo grande que eran sus zapatillas” dice Collis riendo.

Los Spurs dejaron ir a Collis luego de una temporada pero los recuerdos siguen intactos, él todavía se mantiene en contacto y practica golf con Gervin.

Ahora, aquí se encuentra Garrett, quien creció bajo muchas sombras… las de un padre vanguardista que le enseñó el juego y luego las de Collis Temple II, su hermano mayor talentoso que se lució en LSU.

Garrett vivió entre muchos gigantes y algunos tenían su propia edad. Él y el ala pivot Tyrus Thomas de los Charlotte Bobcats jugaron juntos de niños en Baton Rouge y después en LSU. Luego llegó el gigante de 6 pies 9, Glen “Big Baby” Davis de los Boston Celtics, quien se mudó con la familia Temple cuando era adolescente y jugó con Garrett en la escuela secundaria y en LSU.

Era difícil destacarse y las expectativas que se tenían sobre él eran enormes. Y aquí se encuentra el hijo, luciendo el uniforme que alguna vez su lució su padre. Garrett puede contar muchas historias sobre Collis Temple Jr. pero hay una que lo pone muy orgulloso: el hombre que alguna vez se enfrentó con tanto racismo, dedicó su vida a ayudar a otros. Collis se hizo cargo de Davis, quien venía de un hogar roto. Durante todos estos años, Collis y su mujer se hicieron cargo de tantos chicos que Garrett perdió la cuenta.

Hoy en día, Collis lleva adelante una organización sin fines de lucro que provee viviendas a niños adoptivos temporales y a adultos con discapacidades mentales. “Es mi héroe” dice Garrett.

Tiempo atrás un padre le enseñaba lecciones de basquetbol importantes a su hijo, pero también le proveía de algo más… ocupar un puesto de gran responsabilidad.