Denton: Padre de O'Quinn Orgulloso de Ver a Su Hijo Brillar en el Madison Square Garden

Por John Denton
Traducido por Adly Santiago
21 de marzo del 2013

NUEVA YORK – Vestido con su jersey azul Nº 2 de Kyle O'Quinn y su gorra negra del Orlando Magic, Tommie O'Quinn brillaba con el orgullo de padre tras ver a su hijo romper varias marcas personales en la misma famosa arena donde ambos venían a ver los partidos de la NBA hace una década.

Entonces, como un relámpago, la simetría increíble de lo que estaba ocurriendo el miércoles por la noche en el Madison Square Garden y lo increíblemente sucedió hace casi un año esta semana, golpeó al O'Quinn mayor.

“Yo no sabía cómo sentirme al verlo en la cancha jugando tan bien, pero me hizo pensar en Omaha, Nebraska, de nuevo”, dijo Tommie O'Quinn, refiriéndose al gran momento de su hijo en el torneo de la NCAA el pasado mes de marzo. “El logró conseguir ese doble-doble esta noche contra los Knicks (de Nueva York) y pensé: 'No hay nada que detenga a este chico’.”

“Un fan, quien era de Kansas, me preguntó después del partido lo que sentía por la forma que Kyle había jugado y le dije: 'Es como si el cubo estuviera lleno para nosotros en este momento, porque no puedo creer lo que Kyle ha logrado,” Tommie continuó admirado, mientras sacudía la cabeza con asombro. “Esta noche es casi exactamente un año después (desde el Torneo de la NCAA del 2012) y es un recordatorio de lo que Kyle hizo en la universidad. Les digo que tengo que felicitarlo porque él ha logrado mucho.”

Lo que el joven O'Quinn hizo hace un año fue ayudar la pequeña Norfolk State a lograr conseguir una de las mayores sorpresas en la historia del torneo de la NCAA. Ese momento impulsó al centro de 6-pies-10, 240-libras a convertirse en un prospecto de la NBA - una oportunidad que ha aprovechado al máximo en una variedad de maneras.

Ahora, una valiosa pieza de rotación del Magic, O'Quinn regresó la noche del miércoles a la arena donde fue testigo de su primer partido de la NBA. Y al igual que su rendimiento en la NCAA hace un año esta semana, O'Quinn jugó el partido de su vida en la NBA, registrando marcas personales en puntos (12), rebotes (14) y asistencias (cuatro).

El hecho de que O'Quinn se mantiene superando las probabilidades que en ocasiones son monumentales contra él como jugador no es casualidad, enfatizó Tommie. Kyle no comenzó a jugar al baloncesto hasta la escuela secundaria, pero aún así ganó una beca universitaria. Él jugó para uno de los David de baloncesto universitario - Norfolk State, quienes estaban en la 15ª posición - y casi por si mismo ayudó a los Spartans a derrotar a un Goliat en Missouri, quienes se encontraban en la 2da posición. Y él tomó esa actuación de su vida y, finalmente, apostó en una carrera en la NBA.

Todavía un poco incrédulo de todo lo que su hijo ha logrado, Tommie se puso de pie en las gradas en el Madison Square Garden la noche del miércoles y trató de procesar todo.

“Kyle es un luchador y un tipo que va a trabajar todos los días”, dijo Tommie. “Él trabaja durante todos los partidos. Se ha probado hasta ahora que si le das unos minutos, él te va a dar algunos puntos y algunos rebotes. Le das más y él te dará más. Él siempre ha sido así de determinado, desde cuando él era un niño hasta ahora. Él es un muchacho trabajador y sus esfuerzos le están dando frutos.”

O'Quinn, un novato, ha logrado conseguir un lugar en la rotación del Magic al ganarse el respeto y la confianza del técnico Jacque Vaughn y de sus compañeros de equipo. Les encanta que él hace preguntas importantes durante las sesiones de video, como trabaja sin descanso durante las prácticas y cómo él nunca deja de ir tras los rebotes y tiros bloqueados en los juegos. O'Quinn dijo que es la única manera que sabe cómo jugar y él no está dispuesto a apartarse de ese estilo tomando en cuenta todo lo que lo ha ayudado a lograr.

“Estos son los momentos que me van a hacer mejor al largo plazo”, dijo O'Quinn. “Los entrenadores tienen la confianza en mí para estar ahí en los partidos importantes. Momentos como este me dicen que estoy aquí por una razón.”

La razón por la que O'Quinn está aquí es porque los involucrados en la NBA sienten que tiene la combinación correcta de herramientas físicas y la ética para eventualmente convertirse en bloqueador firme en la defensa y un anotador. O'Quinn ya le ha mostrado al Magic que tiene la resistencia para proteger a los centros y la velocidad lateral para quedarse con los ala-pivotes. Y lo que no sabe, él mismo se convirtió en un aprendiz dispuesto.

“Kyle ha hecho un buen trabajo de mantenerse listo y jugar duro. Cuando comete errores, él consigue superarlos aprendiendo de ellos”, dijo el capitán del Magic Jameer Nelson, quien ha tomado bajo su ala a O'Quinn y trató de enseñarle las cuerdas de jugar en la NBA. “Y cuando no sabe algo él hace preguntas buenas. Él realmente quiere mejorar y aprender, y eso se nota.”

Esto nunca fue más evidente que el miércoles en Nueva York, cuando él persiguió incansablemente cinco rebotes ofensivos, logró anotar un par de tiros en salto y en una ocasión repartió un pase sin mirar a su compañero novato Maurice Harkless para una clavada. Dice que después de algunas luchas al comienzo, el juego de la NBA finalmente ha ralentizado para él y sus compañeros de equipo ahora pueden contar con él para hacer las jugadas correctas.

“No quiero decir que (completamente) sé qué hacer, pero te sientes más cómodo haciendo las cosas en las que eres bueno,” dijo O'Quinn. “Coach (Vaughn) me ha permitido entrar en cancha y confía en mí en la cancha. Eso en sí mismo muestra una mejora, lo que te ofrece un nivel de comodidad”.

Había pocas razones para sentirse cómodo la pasada primavera cuando O'Quinn - el Jugador MEAC del Año - llevó a su equipo de Norfolk State al Torneo de la NCAA contra el gran favorito Missouri. Dijo que él jugó con la actitud de que no tenía nada que perder y mucho que ganar. Y eso es precisamente lo que hizo al anotar 26 puntos y atrapando 14 rebotes en la victoria sorprendente (86-84) de la primera ronda.

“Hay que jugar como si ese fuera tu último partido y sólo hay que salir y tratar de divertirse”, recordó O'Quinn. “Las probabilidades están en tu contra y realmente nos tomó mucho para ganar ese juego. La multitud estaba en contra de nosotros, todo el mundo estaba en contra de nosotros, y nos tomó mucho para ganar ese juego.

“En papel parecía que podíamos ganarle a cualquier equipo y veías los videos y creías que podías detenerlos”, continuó O'Quinn. “Pero cuando vas en contra (de un equipo en la 2da posición) te das cuenta de que son el equipo Nº 2 por una razón. Sólo puedes tener tanta confianza antes del partido cuando vas contra un equipo fuerte como ese.”

Como resultado, O'Quinn era lo suficientemente fuerte, y eso le llamó la atención a los caza talentos de la NBA. El desempeño de O'Quinn le abrió la oportunidad de ser invitado al evento Portsmith Invitational para los prospectos de la NBA y él emergió como el Jugador Más Valioso de ese talento escogido. Eso le ayudó a convertirse en una selección de segunda ronda del Magic. Obtuvo un contrato garantizado demostrando un juego más fuerte en la liga de verano. Y todavía se pregunta ahora donde estaría si no hubiera jugado el partido de su vida en la primera ronda de la NCAA hace casi un año.

“Me ayudó mucho e hizo que la gente quiera ver mucho más de mí”, dijo O'Quinn. “Me dio muchas más oportunidades”.

Jugar en la NBA le ha otorgado a O'Quinn más oportunidades para cumplir con su pasión de toda la vida de ayudar a los niños desfavorecidos. Él estaba activo en la comunidad de Norfolk, Virginia, mientras estaba en la universidad y ese trabajo se trasladó con él a Orlando, donde ha trabajado para convertirse en un modelo a seguir. La semana pasada, O'Quinn compartió con los niños de la escuela primaria Hungerford de Orlando y participó en un programa de comida que alimentará aproximadamente 13,500 estudiantes los fines de semana cuando no tienen acceso a los comedores escolares.

“Hacer la diferencia en las vidas de los niños siempre ha sido una de las cosas más importantes para mí. No quiero decir que jugar en la NBA no era uno de mis sueños, pero yo sabía que si alguna vez llegaba a estar en una plataforma como esta, yo quería tratar de hacer una diferencia”, dijo. “Es más fácil ser escuchado, es más fácil ayudar cuando eres un jugador de la NBA. Cuando tienes esta plataforma puedes ayudar a la gente. A los niños les encanta estar rodeado de jugadores de la NBA, y es una bendición para mí estar en este lugar. Quiero sacarle el máximo provecho.”

Mientras se deleitaba con el resplandor deslumbrante del rendimiento de su hijo el miércoles contra los Knicks, Tommie fue informado por Kyle de otra medida de cómo sus vidas en el baloncesto han dado una vuelta completa. Al igual que cuando Kyle acumulaba los mejores números en su carrera frente a los Knicks, Tommie sacudía su cabeza con asombro.

“Kyle me hizo darme cuenta de esto cuando dijo: “Papá, ¿te acuerdas de quien los Knicks jugaron la primera vez que vinimos a un partido de la NBA en esta cancha?’” Tommy recordó. “Le dije que no sabía y me dijo: `Fue el Orlando Magic.’ Y ahora estoy mirando allá abajo en la cancha viendo jugar a Kyle para el Magic contra los Knicks. En realidad es todo bastante sorprendente cuando piensas acerca de ello”.

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