Cohen: ¿Modelo Aceptable o Puro Accidente?

Por Josh Cohen
Traducido por Adly Santiago
26 de diciembre del 2013

ORLANDO -- Fue hace casi una década que los Pistons de Detroit lograron algo que nunca se había hecho antes, y desde entonces no se ha duplicado. Ellos construyeron una lista de jugadores de campeonato sin obtener un legítimo talento entre los mejores cinco mejores en la NBA esa temporada.

Es bastante sorprendente, en realidad. Los Pistons del 03-04 fueron el único equipo en capturar un título de la NBA sin necesidad de llevar un futuro miembro del Salón de la Fama. Encontraron una manera de llegar a la cima a pesar de las probabilidades en su contra. Tenían un equilibrio excepcional, la química y el liderazgo. Ellos estaban preparados y fueron resistentes.

También fascinante fue que el núcleo de Detroit durante esa temporada fueron todos adquiridos a través de canjes y firmas de agentes libres. Los Pistons adquirieron a Ben Wallace en un canje en el año 2000; firmaron a Chauncey Billups y consiguieron a Richard Hamilton en un canje en el 2002 y obtuvo a Rasheed Wallace en un acuerdo en la fecha límite en esa temporada de campeonato.

Pero el punto de este artículo no es el reflexionar sobre ese equipo de los Pistons o explicar cómo y por qué consiguieron ser tan exitosos. Más bien, el propósito es evaluar si el modelo ganador de Detroit de esa temporada es un mensaje útil a los equipos de reconstrucción actuales o es más bien una tomadura de pelo y un mal funcionamiento.

En muchos casos, los equipos tienden a tratar de encubrir una superestrella ausente con una colección de nombres de renombre. Los Pistons de hoy son realmente un gran ejemplo. A pesar de que esperan que un talento emergente como Andre Drummond se convierta en una superestrella, la adquisición de Josh Smith y Brandon Jennings fue una táctica para ocultar algo que falta.

Debido a que generalmente hay sólo un puñado de jugadores (tal vez dos puñados) que pueden llevar a un equipo a un campeonato cada temporada, la mayoría de los equipos no son capaces de ganarlo todo. Simplemente no hay suficientes jugadores de talla superior para todos.

Entonces, ¿cuál es la resolución? ¿Qué puede hacer la oficina principal para tratar de ganar un título si no hay un talento A+ restante en el mercado? ¿Se debe aplicar el modelo 03-04 de los Pistons?

La respuesta racional es NO. Casi siempre se convierte en una decepción y arrepentimiento. Innumerables equipos a través de los años han tratado de replicar lo que Detroit logró y los ha llevado al fracaso.

Cuando nos fijamos en todos los equipos campeones a partir del 1980 se observa una tendencia común. Casi todos estos equipos tenían un futuro miembro del Salón de la Fama, que fue seleccionado en el draft por el mismo equipo o fue firmado como agente libre en un momento muy específico en sus carreras.

Magic Johnson, Larry Bird, Isiah Thomas, Michael Jordan, Hakeem Olajuwon, Tim Duncan, Kobe Bryant, Paul Pierce, Dwyane Wade y Dirk Nowitzki poseen 31 de los 33 títulos de la NBA que han sido reclamados desde el 1980 y todos fueron seleccionados en el draft por las franquicias con las que ganaron anillos. En la mayor parte de esos años, los jugadores antes mencionados fueron los mejores jugadores en sus equipos y estuvieron todos entre los mejores cinco de la liga en ese momento.

Julius Erving, Shaquille O'Neal y LeBron James fueron firmados como agentes libres por el equipo con el que finalmente ganaron títulos y también estuvieron entre los cinco mejores jugadores de la NBA cuando ganaron.

Entonces, ¿qué explica esto?

Expone la realidad de que los equipos probablemente no deben confiar simplemente en mezclar y combinar para tratar de convertirse en aspirantes legítimos a un título. Los Pistons del 03-04 son la excepción a la regla. Ellos desafiaron enormes dificultades y lograron tener gran éxito sin necesidad de obtener una superestrella, en particular a través del draft.

Es imperativo que los equipos sigan siendo pacientes y se dan cuenta que no se puede tirar un pase milagroso y esperar un touchdown.

Por supuesto, la suerte está involucrada. ¿Habrían sido los Spurs admirados si no hubieran ganado la lotería del draft en el 1997 y escoger a Duncan? ¿Tendrían los Bulls la misma historia si los Blazers hubieran seleccionado a Jordan en lugar de Sam Bowie en el Draft del 1984? ¿Qué hubiera pasado si LeBron James se hubiera quedado en Cleveland en lugar de irse a South Beach?

Es importante aprender de la historia y darse cuenta de que existe una fórmula adecuada para el éxito. Esos Pistons del 03-04 disputan esa noción. Pero hasta que no haya más pruebas, es difícil de entender su punto de vista.

Sin embargo, si usted echa un vistazo alrededor de la NBA, parece que cada vez más equipos tienen la esperanza de convertirse en la "próxima" franquicia para convencerme a mí y a cualquier otra persona con mi filosofía de que el triunfo de Detroit no fue un accidente.

Nota: El contenido de esta página no ha sido revisado ni patrocinado por el Orlando Magic. Todas las opiniones expresadas por Josh Cohen son exclusivamente suyas y no reflejan las opiniones del Orlando Magic o su personal de Operaciones de Baloncesto, socios o patrocinadores.