Presentado Por

Lonzo Ball coqueteó con un triple-doble pero no pudo torcer el rumbo de la derrota de los Lakers.
(Ned Dishman/NBAE/Getty Images)

Defensa, pecado capital en la amplia derrota ante Wizards

by Rodrigo Azurmendi
Reportero en español

LOS ÁNGELES – Lakers cayeron sin atenuantes en Washington, D.C. en su segunda parada de la actual gira de carretera.

Los dirigidos por Luke Walton nunca lograron establecer la defensa – su gran arma esta temporada – y los locales sacaron una ventaja promediando el segundo cuarto que a la postre sería indescontable.

Eso se unió a una preocupante tendencia en ofensiva, ya que los Lakers vuelven a encontrarse entre las cinco peores de la NBA. Esto se repitió en la capital estadounidense, donde el equipo disparó 36.5 por ciento de cancha y 3/22 en triples, quizás en la peor performance desde el debut ante Clippers.

El partido parecía encaminarse hacia un choque de potencias, con los locales ganando el primer cuarto por 37-34 y ambas ofensivas disparando por encima del 50 por ciento. Sin embargo, con el correr de los minutos los Lakers se fueron estancando, y la defensa nunca apareció para suplir la merma en el canasto rival.

A post shared by Lakers Scene (@lakersscene) on

En total fueron 19 pérdidas – incluyendo tres consecutivas para comenzar el segundo periodo en el que sería el punto de inflexión del partido – para un equipo que tampoco encontró en sus individuales salvador alguno. Julius Randle (11 puntos y nueve rebotes) y Jordan Clarkson (15 puntos en 2/3 en triples) aportaron su cuota usual desde la banca, pero los Lakers sintieron la ausencia de un anotador principal entre los titulares.

Al final fueron siete jugadores distintos anotando en dobles dígitos – incluyendo al pleno del quinteto inicial – pero con ninguno superando la barrera de los 15 puntos de Brook Lopez.

Por si fuera poco, los Lakers no lograron sacar provecho del exceso de falta de los Wizards, malogrando 11 de sus 41 oportunidades en la línea de tiros libres. Eso explica el bajo caudal en puntos en la pintura – para un equipo que lidera la NBA en esa faceta – de 48 tantos.

Para un equipo que venía en ascenso, con señales positivas en ambos lados de la cancha, este resultó ser un revés en los. Las 17 asistencias – ocho de un Lonzo Ball que se quedó en la puerta de conseguir su primer triple-doble – fueron pocas, y tras las 16 repartidas en Boston se trata de una decaída en el flujo del balón.

La próxima chance de redimirse será el sábado en Milwaukee, cuando se visite a los Bucks de Jason Kidd y Giannis Antetokounmpo.

Artículos Recientes

Related Content