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Brandon Ingram está mostrando cada vez a menudo el potencial que le permitió llegar a los Lakers.
(Ty Nowell/Lakers.com)

El trabajo y la paciencia de Ingram comienzan a dar frutos

by Rodrigo Azurmendi
Reportero en español

EL SEGUNDO – Los primeros 41 partidos de la carrera profesional de Brandon Ingram han sido…atípicos.

Debido a la lesión del australiano Ben Simmons, el ex alero de Duke ha sido el jugador seleccionado más alto en el draft pasado en pisar una cancha en la NBA en 2016-2017.

Sin embargo, y pese al protagonismo (27.6 minutos por noche) que le ha brindado Luke Walton, sus estadísticas superficiales no terminan de confirmar las expectativas que habían recaído sobre sus hombros.

Sus porcentajes – 36.9 por ciento de cancha y 26.1 en triples – tampoco acompañan la leyenda del gran francotirador que se había visto en Durham en su única temporada colegial.

Pese a eso, ni el cuerpo técnico ni él nunca se desesperaron.

“Es un trabajador”, resumió Luke Walton antes de enfrentar el domingo a Orlando Magic. “Estaba en el juego de la D-League (el sábado a la noche) y llegó, creo que no sabía que había un partido. Tenía sus zapatillas en una mano y su ropa en la otra. Venía a hacer otro entrenamiento por la noche. Cuando tienes ese tipo de ética de trabajo, y puedes jugar baloncesto de la manera que él puede, seguirá mejorando en distintas cosas. Está empezando a entender cómo debe atacar el canasto”.

Ni el trajín de los viajes ni las potenciales distracciones de Hollywood han logrado desviar a Ingram de su amor por la naranja.

“Venir al gimnasio es un hobby para mí”, confesó. “Es bueno para mí, para sacarme cosas de la cabeza. Es como un pequeño santuario”.

Finalmente, esas incansables horas y esos miles de disparos a canasta están empezando a traducirse en éxito sobre el parquet.

Ingram promedia 15.7 puntos en 60.7 de cancha en sus últimos tres encuentros, e igualó su mejor marca (17 puntos) en la victoria del domingo ante Orlando.

“Algunos de los pases que tuvo hoy, para un novato de 19 años que no es un armador…habla de su sensibilidad por el baloncesto”, señaló Walton. “El chico estaba tratando de encontrar un gimnasio para seguir tirando a las 8:30 de la noche (del sábado) después que practicamos y todo ese día, y ya había hecho ese trabajo con Coach (Brian) Keefe. Todavía estaba buscando un gimnasio. Es solo cuestión de tiempo antes que, obviamente no va a disparar 6/9 cada noche, pero la consistencia en su tiro se convierte en una realidad”.

En su partido anterior, Ingram también anotó 17 puntos, y a eso le agregó seis rebotes y cuatro asistencias, mostrando la gama completa de su versatilidad.

“Está haciendo todo”, apuntó Julius Randle. “Defendiendo, metiendo tiros, bloqueando tiros, jugando un poquito de armador. Está siendo muy versátil y nos está ayudando un montón”.

Ingram le da crédito a sus compañeros por su mejoría reciente.

“Primero que nada, mis compañeros confían en mí, y los veteranos me dan la confianza para que tome mis tiros”, aclaró. “Los muchachos me encuentran en los cortes, y estoy extremadamente confiado en mi tiro”.

Su envergadura física ya le ha permitido convertirse en un problema defensivo para los rivales. Y en ataque, la confianza la ilustró con un par de volcadas resonantes.

“Estoy empezando a sentirme cómodo, encontrando aperturas en la ofensiva y tratando de hacer jugadas para mí, y también para mis compañeros”, explicó.

Esta versión más inspirada de Ingram no ha pasado desapercibida para Walton.

“Ha tenido un pequeño cambio”, obersvó. “El equipo entero, ya sea si es que se cansaron de perder o qué, pero el equipo entero se entregó, casi como lo hacían en el campamento de entrenamientos, en las últimas dos semanas de prácticas. Brandon, incluso en los 5-contra-0, está volando en la cancha con la pelota. Son esos pequeños cambios. Él ha sido un gran trabajador consistentemente desde que llegó al gimnasio con nosotros, pero también se ha elevado”.

Ingram, quien dijo sentirse fantástico físicamente pese a ya tener más partidos profesionales que colegiales en su haber, confirmó la teoría de su entrenador.

“Creo que es la concentración, estar concentrado en las prácticas”, resaltó. “Todos estaban cansados de los resultados que estábamos teniendo, y por eso todos se enfocaron y han sido fantásticos desde entonces”.

Randle y D’Angelo Russell continúan llevándose los reflectores y las páginas de los periódicos, pero Ingram de a poco, y en silencio – fiel a su estilo – ya comenzó a despegar.

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