CÓMO DRIBLEAR

Cuánto mejor domines el balón, más oportunidades habrán para ti y tus compañeros en la parte ofensiva del juego.

La meta es llegar a poder dominar el balón con cualquier mano sin tener que mirar al balón. Ésto significa mantener tu cabeza levantada para ver que están haciendo los rivales en defensa, y también donde están ubicados tus compañeros en la cancha. Al principio, ésto puede parecer como algo imposible de lograr. Sólo el hecho de mantener el control sobre el balón con una mano puede ser algo muy difícil. Acuérdate de usar la yema de los dedos, no la palma de la mano, para controlar el balón por la cancha. Otra cosa que debes hacer es tratar que cuando domines el balón los botes no pasen más arriba de tu cintura. De lo contrario el árbitro puede cobrarte infracción.

CÓMO DESARROLLAR EL DOMINIO DEL BALÓN
BALÓN CONTRA LA PARED

Párate a como tres pies de una pared fuerte de concreto y sostén el balón con ambas manos sobre tu cabeza. Haz que el balón rebote contra la pared 10 veces con tu mano derecha y 10 veces con tu mano izquierda. Puede ser que esto te parezca difícil al comienzo, pero ayuda a desarrollar el “dominio” que necesitas para controlar el balón. Usa la yema de los dedos, y no la palma de tu mano cuando practiques este ejercicio.

APRENDE EL DRIBLEO “CROSS-OVER” (AMAGUE A UN LADO Y CORTE HACIA EL OTRO)
Para los jugadores que ya estén a un nivel más avanzado existen varios ejercicios que los pueden ayudar a desarrollar el dribleo “cross-over”. Uno de éstos consiste en colocar sillas, o algún otro obstáculo, en una línea derecha a lo largo de la cancha, parque o entrada al estacionamiento de tu casa. El objetivo es poder dominar el balón mientras vas eludiendo los obstáculos que colocaste.

Para comenzar el ejercicio, driblea hacia el primer obstáculo como si fuera un jugador defensivo. Apenas te acerques obstáculo, rápidamente cambia de manos y driblea alrededor del mismo. Haz ésto de derecha a izquierda y repítelo de nuevo mientras sigas avanzando hasta pasar todos los obstáculos en la línea. Concéntrate en moverte con rapidez mientras tienes el control del balón. Acuérdate de mantener la vista mirando hacia arriba y el balón a una altura no muy alta – sin pasar tus rodillas – mientras lo haces botar de mano a mano. Si logras manejar este movimiento rápidamente, será más difícil para un jugador defensivo poder reaccionar y marcarte cuando lo eludas.