Cómo Enseñar los Fundamentos del ESPÍRITU DEPORTIVO
Uno de los mitos más comunes en los deportes es que la enseñanza y el respeto hacia el espíritu deportivo es sólo responsabilidad del entrenador. Pero no es verdad. En realidad, cuando se trata del comportamiento, el trabajo del entrenador es observar a los jugadores durante los partidos, y a hacer respetar las reglas básicas del espíritu deportivo.
El verdadero trabajo de enseñar el buen espíritu deportivo empieza con la madre y el padre. La responsabilidad inculcarles los fundamentos es el del entrenador, es de ustedes los padres.
Es importante de que se preparen para sentarse en los momentos apropiados y tener un "momento de enseñanza" con su hijo. Ganar y perder son elementos de cualquier deporte, y el básquetbol no es ninguna excepción. Explíqueles que en el básquetbol existe una manera correcta y una manera incorrecta de comportarse antes durante y después de un partido, sin importar cual sea el resultado final. Estos principios se deben aplicar dentro y fuera de la cancha, y también durante las prácticas. Normalmente, con la edad se hace más difícil para un jugador enfrentarse con una derrota. Aclárale a su hijo que si él o ella desea ser un miembro del equipo, es necesario que cumplan con las reglas del buen espíritu deportivo.
También hágales saber que en cada partido hay un ganador como también un perdedor (y a veces ocurren cosas que aparentan ser injustas) pero que una derrota - sin importar que tan emocionante sea - no es excusa para exhibir mal comportamiento. Explíqueles que echarle a culpa a un árbitro por una acción mal cobrada (o al entrenador o a un jugador por una mala decisión o jugada) es inaceptable.Aún en una victoria, el buen espíritu deportivo es muy importante. Nunca puede permitir que su equipo se burle o humille a los rivales si están ganando por una gran diferencia en el marcador.
El verdadero examen de carácter siempre es más evidente en los momentos difíciles. Ayude a su hijo a través de su propio liderazgo en forma responsable. Ellos se verán beneficiados con este tipo de lecciones, e irán aprendiendo cosas que le serán muy valiosas tanto en el básquetbol como también en la vida.
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LA REGLA DE ORO |
Los jugadores jóvenes deben tratar a sus compañeros de equipo, entrenadores, rivales y árbitros de la misma manera en que ellos les gustaría ser tratados – con igualdad y respeto.
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Cómo Enseñar el Buen Espíritu Deportivo
SI EL ENTRENADOR NO LO HACE
Éste es un dilema interesante y difícil (y esperamos que no sea uno que usted tenga que enfrentar). A lo mejor usted puede darse cuenta que el entrenador de su hijo no se está comportando de manera que brinde un buen espíritu deportivo. Tal vez él o ella discuta mucho con los árbitros o le grite mucho al entrenador y jugadores del equipo rival. Su mejor manera de tratar de solucionar este inconveniente es recalcarle a su hijo que el buen espíritu deportivo es muy importante (sin criticar al entrenador, si puede - tenga cuidado en no debilitar al autoridad del entrenador, aún aunque grite mucho).
Revise las reglas del buen espíritu deportivo con su hijo y recuérdele que usted está vigilando su comportamiento. Si el comportamiento del entrenador continúa molestándole (y es un mal ejemplo para su hijo o hija), entonces tal vez es hora de cambiar de equipo, si es posible. Hable de sus preocupaciones con el director de la liga y busque la manera de encontrar una solución. Si le dice por ejemplo, "a lo mejor el entrenador no es el apropiado para mi hijo", y no algo como "el entrenador debe ser despedido", seguramente va a tener más posibilidades de lograr un resultado positivo.
¿Qué Pasa si los Jugadores se Provocan o “Hablan Basura” entre Ellos?
¿Hablar entre los jugadores se ha convertido en un comportamiento aceptable? Primero, vamos a definir que es "hablar basura". A veces los rivales son buenos amigos fuera de la cancha. La amistad alienta que entre ellos se tomen el pelo y traten de demostrar que “uno tiene mejores habilidades” que el otro delante de todo el público. No hay ningún problema con ésto.
Sin embargo, cualquier tipo de intercambio verbal que intente burlarse, humillar, o avergonzar a un jugador de otro equipo NO puede ser tolerado. Hay una diferencia muy clara entre un intercambio de palabras en “buena onda” y un insulto verbal. Si ve que su hijo o hija participa en esto, infórmele al entrenador inmediatamente (y luego hágale saber a su hijo que está muy desilusionado con su comportamiento). Avísele al entrenador que no desea que su hijo o cualquier otro niño en el equipo participe en ese tipo de actividad negativo.