Ser árbitro de una liga juvenil es una gran responsabilidad. Usted tendrá la oportunidad de marcar un gran impacto en la vida de mucha gente joven asegurándose que la ética, el buen espíritu deportivo y la justicia sean factores importantes en la vida de los jóvenes.
La Lista de los Árbitros |
Si está en duda, no lo haga.
Si no está seguro sobre una falta, no la cobre. Las acciones que cobre deben ser hechas con total confianza.
Nunca ponga en juego sus principios.
No permita que la emoción de un momento pase por encima de su modo de arbitrar. Haga lo que tiene que hacer, no lo que debe hacer.
No racionalice.
Cuando uno racionaliza baja sus estándares, y nadie sale ganando.
Nunca arbitre un partido si un familiar es un jugador o entrenador.
Si su hijo o hija está jugando, tome un lugar en la tribuna y deje que otra persona se haga cargo del arbitraje. ¿Hasta dónde se extiende la familia? Si tiene dudas, lo mejor es que no arbitre ese juego.
El buen arbitraje es generoso .
Su deber está primero en el partido, luego en el compañero y recién en tercer lugar viene usted.
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Los árbitros son los ejemplos de los jóvenes en la cancha. Los entrenadores y jugadores tienen cada uno sus responsabilidades, pero los árbitros deben estar a un nivel superior.
Usted es la persona encargada de que haya honestidad, justicia e integridad.
Un árbitro debe hacer lo que sea correcto desde un punto de vista moral y ético. Su decisión no puede ser considerada “la correcta” sólo porque en ese momento soluciona un problema. El resultado no justifica el desarrollo. Si usted trata de justificar lo que está tratando de hacer, lo mejor sería que no lo hiciera.
No puede poner en duda su integridad en situaciones que requieren su control directo. No puede dar ni el más mínimo indicio que algo no es correcto.
Ese es el nivel contra el cual todos los árbitros son medidos.
MIRE LA JUGADA, Y LUEGO COBRE LA ACCIÓN
A veces uno puede juzgar un libro por su tapa. Cuando un árbitro se presenta sin uniforme, fuera de estado físico y con mala actitud, ese oficial obviamente no toma su trabajo con orgullo. La apariencia es muy importante para demostrar su dedicación y profesionalismo.
Mire la Jugada
Manténgase en Buen Estado Físico -- No tiene que tener el físico de un atleta para ser árbitro, pero ayuda. Ser árbitro requiere esta en buen estado físico. Trabaje para estar en forma.
Vístase para el Éxito -- Asegúrese de usar el uniforme apropiado y de usarlo apropiadamente. Y no olvide cambiar su uniforme periódicamente cuando si empieza a notar que está para recambio.
Cuide las Señales que brinda su Cuerpo -- Como se maneje en la cancha dirá mucho de su personalidad. Párese derecho, haga contacto visual y no cruce sus brazos. Sonría lo más posible.
Use Señales Claras y Directas -- Una señal suave que no es clara quiere decir que no está seguro de lo que cobró. Si va a cobrar una falta, asegúrese de estar convencido.
Cobre la Acción
Demuéstrelo para Ganárselo -- Usted ganará respeto si demuestra tener respeto primero. Eso incluye con los entrenadores, jugadores, padres y colegas.
Mantenga Controlado su Ego -- No busque atención innecesaria para usted con señas demasiado exageradas o explicaciones muy extravagantes. Nunca ponga su ego por encima del orden si quiere tener un buen desarrollo en el partido.
Respete el Juego -- Cada partido es importante para los participantes y cada jugada debe ser tomada con mucha atención por los árbitros. Sólo porque dos equipos tengan un récord negativo no quiere decir que usted no debe poner la misma cantidad de energía y profesionalismo en su juego.
No se meta en Compromisos -- Entienda que una falta inventada nunca es permitida. Si usted comete un error en un lado de la cancha, no debe repetir nunca el mismo error en la otra punta siempre y cuando lo haga con la intención de “emparejar las cosas”.