Asegúrese que todos los partidos se desarrollen seriamente en un ambiente con seguridad, igualdad y diversión.
¡LO MÁS IMPORTANTE SON LOS PIES!
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En el básquetbol más que en cualquier otro deporte, una gran variedad de lesiones de corto y largo plazo pueden estar relacionadas con el tipo de calzado deportivo que use el jugador. Las exigencias del deporte – movimientos laterales y verticales – ponen una presión muy particular en los pies, lo que en efecto puede afectar los tobillos, rodillas y espalda. Si alguno de sus jugadores se queja constantemente de dolores en el cualquier de estos lugares, es posible que el causante sea en el calzado deportivo que el jugador está utilizando. Las ampollas en los pies también indican que el calzado es muy grande, muy chico o que no ofrece suficiente apoyo alrededor del tobillo.
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Aumente la seguridad del jugador inspeccionando el campo de juego y que los jugadores tengan la vestimenta necesaria para poder jugar. Inspeccione la cancha y sus alrededores, para estar seguro de eliminar cualquier peligro que pudiera existir. Fíjese que el piso no esté húmedo o mojado, o que no haya objetos que puedan estar demasiado cerca del rectángulo de juego que pudieran causarle problemas a los jugadores. Apruebe el balón de juego y asegúrese que los jugadores se quiten sus joyas y cualquier otra cosa que pueda ser peligrosa antes del comienzo del partido. Si un jugador se lesiona durante un juego, pare la acción y asegúrese que sea atendido de la forma correcta por otra persona aparte de usted (entrenador, administrador de la liga, cuerpo médico).
Asegúrese de ser parejo con el reglamento. Las reglas han sido diseñadas para proteger a los jugadores y para que el juego sea parejo. Es su labor lograr que las reglas sean cumplidas constantemente por ambos equipos.
Proteja a los jugadores y entrenadores de las amenazas de los rivales o aficionados del equipo contrario. Mantenga control de los jugadores en la cancha. No permita que cometan faltas intencionales o se hablen entre rivales, ya que eso podría terminar en una lesión para uno o más jugadores. Aunque las responsabilidades del árbitro no incluyen el control del público, a veces deberá poner orden si algún aficionado no se comporta de la manera correcta.
Marque el ejemplo. Desde el inicio del juego, deje en claro el tono de las acciones. Si evita que el control del partido se le escape de las manos tanto verbalmente como físicamente, las posibilidades de tener un juego parejo y divertido son muy buenas.