Su selección fue una de las gratas sorpresas del NBA Draft 2004. Muy pocos lo conocían y Albert Miralles llegó al Teatro del Madison Square Garden casi como un asistente más. No estuvo sentado en la sección reservada para los prospectos e incluso su biografía no figuraba en la guía oficial del sorteo que se distribuyó a la prensa.

Por lo tanto su escogencia causó impacto aunque la mayoría de los jugadores europeos lo conocían muy bien. Uno de los más contentos con su elección fue el brasileño Anderson Varejao, que jugó la última temporada con el Barcelona, ciudad de donde Miralles nació.

“Siempre que estaba en Barcelona y salía a un restaurante me encontraba con Anderson, él siempre estaba acompañado de algunos de los jugadores del Barca como el brasileño Ronaldinho o Patrick Kluivert. Nos conocemos hace algún tiempo y me alegra que también lo hayan elegido en el sorteo. Estará en Orlando y espero que por la cercanía de las dos ciudades tenga la oportunidad de verlo con frecuencia”, comentó el español.

Miralles
Albert Miralles.
Cortesía: Federación Española de Baloncesto
La noche del sorteo fue agitada, llegó sobre la hora al escenario del draft luego de cumplir su último campo de entrenamiento con los New Jersey Nets. “Estaba muerto, fueron varios equipos en 10 días. La verdad estaba algo cansado y sólo esperaba que esto terminara para saber mi futuro”.

Miralles fue elegido en la segunda ronda, en la posición 39, por los Toronto Raptors. Luego de escuchar su nombre subió al escenario para cumplir el tradicional saludo con los ejecutivos de la NBA y posar para su primera fotografía como jugador de la NBA.

Luego de recorrer las salas de prensa y algunas otras estaciones que fueron obligatorias para cada uno de los jugadores seleccionados, Miralles tuvo algunos momentos para disfrutar de su nuevo logro.

Ingresó al ‘Phone Room’ donde se definirían los últimos detalles legales de su nuevo contrato con los ejecutivos del equipo. Mientras comía algunas frutas aprovechó para llamar a su familia en Barcelona y a su agente, que lo esperaba afuera de este salón. En ese instante supo de la posibilidad de un canje e inmediatamente se despojó de la gorra de los Raptors, tomó un refresco y esperaba con calma su nuevo destino.

Un representante de la liga le informó que su nuevo equipo sería los Miami Heat y al saber esto no ocultó su emoción.

“En Miami tuve una gran experiencia. Fue un paso muy corto por esta ciudad pero me encantó. La gente es muy amable, la mayoría allí habla español y tuve una gran recepción por parte de Pat Riley y los demás dirigentes del equipo”.

Luego de recibir la gorra de Miami fue notificado que al día siguiente debía viajar a primera hora a Miami para reunirse con los dirigentes del equipo del sur de la Florida, acordar algunos detalles antes de iniciar la Liga de Verano en los primeros días de julio.

“Lo único que me deja algo triste es que no puedo regresar a Barcelona a disfrutar de mi familia y mi ciudad. Pero bueno, esto es lo que quería, debo comenzar inmediatamente y es hora de comenzar a vivir la vida como jugador de la NBA. Es una gran responsabilidad pero se que estoy preparado y no puedo esperar para saltar a la cancha y demostrar todo lo que puedo aportar a mi equipo”, apuntó.

“Estos han sido los 10 días más raros de mi vida. Esta es la primera vez que vengo a Estados Unidos, Estuve en muchas ciudades pero no pude conocer. Pero recuerdo muy especialmente a Miami, me gustó desde el comienzo y por fortuna ese será mi destino. Por primera vez estoy en Nueva York y no tuve la oportunidad de conocer esta gran ciudad pero me llevo uno de los mejores recuerdos de mi vida porque aquí comenzó a hacerse realidad mi sueño de jugar en la NBA”.