Doc Rivers fue recientemente nombrado técnico de los Boston Celtics, pero antes de regresar al banquillo es comentarista en los Playoffs de la Cadena ABC y escribe en exclusiva para NBA.com. A continuación presentamos sus comentarios de los NBA Playoffs 2004.

Los Lakers cerraron su duelo ante los Spurs la semana anterior y demostraron cómo puede cambiar una serie.

Fisher
El lanzamiento histórico de Fisher
NBAE/Getty Images
Es exactamente igual al enfrentamiento los Knicks-Bulls de 1993, cuando los Knicks, el equipo donde jugaba, iba 2-0 y fuimos a una pausa de tres días y luego pensé que eso podía acabar con la química que tenía el equipo.

Creo que lo mismo le sucedió a San Antonio. Esos tres días acabaron con su ritmo. Los Lakers tuvieron tiempo para reencontrarse y luego ganaron dos partidos seguidos sin una pausa de tres días. Luego se levantaron los Spurs y se dieron cuenta que estaban fuera de los Playoffs.

Pero fue una gran serie. Y una cosa que noté trabajando en las transmisiones por televisión, es que en los playoffs tienen enfrentamientos en los que se juega todo. Pude ver a dos equipos con los jugadores más carismáticos de la NBA: Minnesota y Sacramento, dos equipos tradicionalmente más atléticos que físicos y ellos tuvieron encuentros verbales, los codos volaron y es sorprendente las cosas cómo se salieron de control.

Pero es bueno también cuando los jugadores no se gustan y simplemente quieren derrotar a sus rivales siempre y cuando no crucen la línea. Creo que el codazo de Anthony Peeler cruzó un poco la línea, obviamente. Demuestra la intensidad y habla de los que significan los playoffs y cuando jugadores que han estado cinco años juntos están dispuestos a intercambiar golpes en la cancha.

Yo estuve en muchas peleas, infortunadamente. Mis hijos me lo recuerdan todo el tiempo. Una cosa para tener en cuenta y esta es una advertencia para otros jugadores: lo que hagan ahora siempre será recordado por sus hijos.

Garnett
Garnett, el MVP de la liga y estrella de los Wolves.
NBAE/Getty Images
Siempre pago el precio por esto, de una forma divertida. Cuando quiero que mis hijos se calmen y estén tranquilos cuando empiezan a molestarse me dicen: “Un momento, ¿acaso tu no peleaste con Charles Oakley, Kyle Macy, Kevin Johnson, Reggie Lewis, Reggie Williams y Reggie Miller?”. Me los nombran a todos y esta demostrado que lo que ahora se hace quedará siempre grabado.

El final del juego 5 entre Spurs y Lakers:
Nunca había visto algo como esto. Fue maravilloso. El partido fue muy buen jugado por los Lakers en los tres primeros cuartos y por los Spurs en el último. Nunca se pensó que los Spurs estarían en ese juego, creo que los Lakers merecían ganar el encuentro. Luego creo que Kobe se cansó y Shaq falló mucho, lo que permitió que los Spurs se recuperaran.

Luego, cuando Tim Duncan hizo su lanzamiento simplemente piensas que todo estaba acabado. Pero luego ese 0.4, en vez de 0.3, fue la gran diferencia para que los Lakers estén en las finales en vez que los Bulls. Ahí se marco la diferencia.

Cuando la pelota salió de las manos de Derek Fisher, Al Michael y yo pensábamos que aún había una oportunidad. Teníamos un ubicación perfecta porque pudimos ver con claridad ese lanzamiento y de nuestros labios salió simplemente un "Whoa." Se veía la oportunidad, para mí la bola estuvo por siempre en el aire.

Luego del lanzamiento vimos a los jugadores de los Lakers corriendo por la cancha, los jueces dirigiéndose a la mesa de control y a tres o cuatro Spurs mirándonos y preguntándonos si había sido válido ese disparo.

Rivers
Doc Rivers, nuevo técnico de los Celtics.
NBAE/Getty Images
P.J. Carlisemo me preguntó y le di la señal de que si, luego se volteó y se alejó. Lo mismo pasó con otros jugadores y también Duncan. Me sentía como Grim Reaper (la figura que simboliza la muerte), todos me preguntaban y yo sólo era el encargado de dar las malas noticias. Luego del partido y pensando con el corazón creo que el partido seis llegó muy rápido para los Spurs, pues no tuvieron tiempo de recuperarse.

Mi nuevo trabajo:
Sobre mi nueva posición, los Boston Celtics es una franquicia que me emociona mucho. Hay pocos trabajos en los cuales tu los tomas y estas obligado a hacerlo muy pero muy bien. La presión me gusta porque es un equipo con mucha tradición. Cuando se tiene la oportunidad de dirigir un equipo como los Yankees o los Dallas Cowboys es algo único y esto se siente el dirigir los Boston Celtics.

Es un gran reto en este momento de mi vida, tengo 42 años y es una excelente oportunidad. El nombre de los Boston Celtics dice mucho y tengo una gran relación con Danny Ainge y si hacemos las cosas bien podremos lograr que este equipo vuelva a ser lo que alguna vez fue. Me encanta la presión y le doy la bienvenida a esta gran oportunidad.

Conocí a Danny Ainge en el Juego de las Estrellas de 1988, cuando ambos éramos jugadores. Lo había enfrentado muchas veces antes pero no lo había conocido realmente hasta esa oportunidad. A partir de ese momento comenzamos una excelente relación.

Con respecto a mi familia no creo que ellos se muden al norte, no lo hemos decidido aún. Mi hijo esta comenzando la escuela secundaria y creo que es mejor para él que finalice allá. Puede ser muy difícil para mi y creo que más para mi que para mi familia porque ellos se tienen los unos a los otros y yo estaré solo. La gente no entiende que es algo muy fuerte la cantidad de movimientos. Cuando tienes familia tu tomas decisiones pero tu familia es la que paga el precio.