Pau Gasol es un auténtico ídolo en España, pero a pesar del auge que han despertado sus actuaciones en la NBA, pocas personas han caído en cuenta de la difícil tarea que conlleva enfrentar a los San Antonio Spurs en los Playoffs.

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Gasol, ídolo y figura para los españoles.
NBAE/Getty Images
Hace poco menos de dos años, cuando España se preparaba para afrontar el Mundial de Basquet en Indianápolis, los chicos de la selección tenían un truco para demostrar que tan buenos eran en el terreno de juego: trataban de quitarle el balón a Pau Gasol. Y a veces lo conseguían, y en ese caso celebraban como locos. “Eres un grande, Angulo”, “¡Madre mía, que jugada!”. Seguramente, cuando se vuelvan a reunir para los Juegos Olímpicos de Atenas, el truco volverá a ser una consigna particular en sus entrenamientos.

Pau Gasol es un punto de referencia ineludible para cualquier persona vinculada directamente o no con el básquet español. Los políticos, que de esto poco saben, fueron en su búsqueda para tomarse una foto junto a él antes de las elecciones de Catalunya. Los niños, que de esto saben mucho, guardan un póster suyo en sus habitaciones y sueñan con llegar a conseguir lo que este chico de la pequeña población industrial de Sant Boi ha logrado.

Por eso la información en torno a la NBA ha crecido como la espuma en apenas dos años. Memphis equivale a Grizzlies y Grizzlies equivale a Gasol. El básquet no ha alcanzado, por supuesto, la popularidad del fútbol y aún se encuentra a la saga del automovilismo, pero es una frase común en la calle: “Esta noche juega Gasol”. El chico tiene un nombre y un apellido que atrae, y una personalidad (puesta a prueba en media docena de anuncios comerciales de galletas y yogures) que despierta simpatía.

Sin embargo, hay un gran desconocimiento. Gasol no es visto como un jugador de ataque, sino como un jugador total; de manera que si los Grizzlies pierden es porque Gasol se quedó en el banco o no le supieron sacar partido. Sólo para algunos el ala-pívot catalán es apenas una parte del sólido equipo que ha estructurado este año Hubie Brown. Quizás por eso se enfadan cuando a Gasol no le alcanzan las cifras para estar en el Juego de Estrellas, y quizás por eso se molestan cuando los Grizzlies pierden en sus primeros partidos del Playoff.

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Pau Gasol, estrella dentro y fuera de la cancha.
Joe Murphy/NBAE/Getty Images
Pau Gasol es el segundo jugador español en alcanzar las finales de la NBA (el primero fue Fernando Martín con los Portland Trail Blazers en 1987) y eso es todo un logro para un país que pretende, a través del Real Madrid, encontrar una franquicia para participar de manera activa en el basketball estadounidense. ¿Qué esperar del básquet español? Que exporte más figuras como “La bomba” Navarro o Felipe Reyes. ¿Y qué esperar de Gasol? Lo mismo que uno puede esperar de los Grizzlies, que tomen atenta nota de lo que representa jugar con banco suficiente y cabeza fría en estas instancias, a ver si la temporada que viene mejoran lo actual.

Por ahora resulta evidente que la toma de El Álamo tendrá que esperar para Memphis, pues Duncan y compañía tienen una de las máquinas mejor engrasadas de la NBA y que a jugadores como Parker, estos partidos no harán otra cosa que llenarlos de confianza en sí mismos hacia una presumible final de torneo. Lo bueno es que a pesar de eso, Gasol seguirá siendo el ídolo de las galletas con chocolate para los niños de España y el hombre a batir en los entrenamientos para sus compañeros de selección.

*José Arteaga es redactor deportivo colombiano. Fue director de la revista Deporte Gráfico en su país y actualmente vive en Barcelona, donde ha trabajado para las revistas Don Balón y Music & Gol, entre otras.