Sin duda un buen número de fanáticos se quedaron anclados a sus sillas esperando una centelleante final entre los rapidísimos Phoenix Suns y los Miami Heat de Wade y O’neal. Sin embargo, el Baloncesto nos mostró al final que 82 partidos no son suficientes para decir quiénes son los mejores de una Liga del nivel de la NBA.

Najera
Manu en la practica con los Spurs.
Andrew D. Bernstein/NBAE/Getty Images
Así pues estamos esperando con ansiedad ya el salto inicial de esta interesante final entre los dos mejores quintetos de la Liga (no en las estadísticas de la temporada regular, pero si en el funcionamiento colectivo y conocimiento del Juego).

Voy a adelantarme un poco a lo que debería ser el final, dando a San Antonio como favorito por varias razones:

1.Su trío de estrellas esta en un excelente nivel y cualquiera de ellos puede tomar sobre sus hombros la responsabilidad de un partido cerrado. Tim Duncan, Tony Parker y Manu Ginóbili conforman un trío que ofrece muchas variantes ofensivas a Gregg Popovich y que dificulta especialmente la labor defensiva de cualquier equipo.

2.Inician las NBA Finals con una semana de descanso, permitiendo al equipo curar sus heridas y esperar a Detroit con lo mejor de su arsenal disponible.

3. La profundidad de su banco, supera con creces al de Detroit, particularmente Robert Horry suele ser un jugador definitivo en los juegos cruciales.

4. San Antonio esta en capacidad de jugar al mismo nivel en defensa que acostumbramos ver en Detroit.

Por estas razones y algunas otras mas creo que los Spurs van a llevarse un anillo más este año. Sin embargo los argumentos de los Campeones defensores son fuertes, entre otros factores por que su nivel defensivo los coloca en condiciones de enfrentarse a cualquier rival con buenas probabilidades de éxito, y el factor ‘X’, parecen tener la suerte del Campeón (o acaso enfrentar a un Miami sin Dwayne Wade no fue un gran golpe de suerte?).

Hechas estas consideraciones solo resta apertrecharnos de refrescos y ‘pasabocas’, para desde esta noche presenciar una final que se presagiaba al principio de la temporada, pero que sólo hasta los playoffs, pudimos considerar posible.