AUBURN HILLS, Michigan (15 de Junio, 2004) – Es un título para esta generación, la nueva generación que ve a los Detroit Pistons coronarse campeones de la NBA en una clara demostración de dominio en las finales de la presente temporada.
Los Pistons lograron el mejor rendimiento en la serie definitiva en la historia reciente tras humillar en casa a los L.A. Lakers 100-87, un triunfo que sirvió para sellar una contundente supremacía a lo largo de la batalla por la conquista del anillo.
![]() NBAE/Getty Images |
El encargado de dirigir este grupo fue el nómada técnico Larry Brown que ensambló un grupo sólido, colaborador y siempre jugó pensando en el beneficio del equipo antes que el personal, De esta manera y luego de estar al frente de siete equipos, Brown logra su primer título en cerca de tres décadas como entrenador, convirtiéndose además en el primer técnico que gana el título a nivel universitario y profesional.
Cuando el tiempo expiraba, Brown comenzó a celebrar entregándole la oportunidad al novato Darko Milicic para que sintiera el ambiente de las finales. Este fue el inicio de la celebración que tiene a Detroit como la ciudad más feliz del planeta.
El excelente trabajo defensivo de Detroit surtió efecto y limitó a su oponente a un promedio no mayor de 81.8 puntos en la serie, terminando con el mítico triángulo ofensivo que tantos éxitos le entregó a Phil Jackson.
“Ellos jugaron de la forma ideal y estoy muy orgulloso de ellos”, sentenció Brown al final del partido.
Mientras que las superestrellas de los Lakers se retiraban derrotadas rumbo al vestuario, todos los jugadores recibieron el trofeo que los acredita como los nuevos campeones de la liga. Como gran premio, Chauncey Billups fue elegido Jugador Más Valioso (MVP) a pesar del gran impacto colectivo que tuvieron los Pistons durante las finales.
En este último encuentro de la temporada, Ben Wallace fue el jugador más dominante, opacando a Shaquille O’Neal y peleando cada uno de los rebotes, tanto en defensa como en ataque. Wallace aportó 18 puntos y 22 rebotes, representando la sed de gloria que tenían los Pistons para celebrar en casa ante los Lakers.
De esta manera Detroit acabó con el dominio que en las cinco últimas temporadas tuvieron los equipos de la Conferencia del Oeste y llevan de regreso al Este el trofeo. El último quinteto en lograr el anilllo fueron los Chicago Bulls en 1998, cuando Michael Jordan era el centro de los Toros.















