MIAMI, Florida (15 de junio 2003) – Los San Antonio Spurs se consagraron campeones de la NBA en la temporada 2002-3 tras vencer 88-77 a los New Jersey Nets en el sexto juego de las NBA Finals 2002.

Tim Duncan fue elegido el jugador más valioso de la serie, David Robinson se retira de la actividad profesional con su segundo anillo y el argentino Emanuel Ginóbili hace historia en ser el primer argentino en ser campeón de la liga más importante del mundo.


Jugadores y directivos reciben el trofeo de campeones.
NBAE/Getty Images
En una línea se podría decir que Tim Duncan fue el héroe de la jornada pero la realidad es que el segundo título de los San Antonio Spurs en menos de tres años es la suma de un líder único: Duncan; un veterano de mil batallas: David Robinson y un grupo de jugadores titulares y suplentes que transformaron a los Spurs en el mejor equipo de la presente temporada.

Pero Duncan en es quien se lleva la mayor parte del crédito tras el sexto juego por su fenomenal actuación, cuando este domingo estuvo cerca de un cuadruple – doble.

En la línea ofensiva fue el mejor con los 21 puntos que convirtió, incluyendo una serie de siete antes del cierre de la primera mitad que evitó que los Nets se fueran con una amplia ventaja al tiempo de descanso.

En la línea defensiva fue imbatible gracias a los 20 rebotes, su vigésimo en la serie de postemporada y fue visto en cada una de las acciones fallidas que tuvieron los Nets en el área de los Spurs.

‘Timmy’ también fue protagonista en la creación de jugadas y completó 10 asistencias, tres más que Jason Kidd, un auténtico ‘maestro’ a la hora de los pases. Con estas cifras obtuvo el primer triple-doble en una final en los últimos 10 años. En el último episodio, pese al acoso defensivo de los Nets, encontró siempre una posibilidad para un pase que le permitió a su escuadra una espectacular serie de 19-0 para asegurar este triunfo.

Y por si este resumen fuera poco, Duncan sumó ocho rebotes, igualando este registro en las finales. Aparte de las estadísticas, la estrella de los Spurs fue el responsable de que Kenyon Martin pasara desapercibido durante más de cinco minutos en el último cuarto.

De esta manera Duncan promedió 24/2 puntos, 17.0 rebotes, 5.3 asistencias y un récord de 5.3 bloqueos por encuentro para liderara a su equipo al segundo título en la historia de los Spurs y obtener de manera repetida, al igual que en 1999, el trofeo como jugador más valioso de las finales (MVP).


Manu protagonista de primer orden en el triunfo de los Spurs.
NBAE/Getty Images
Los Nets, que lideraron el juego durante la mayor parte del tiempo decayeron en el período final debido al poder arrollador de los Spurs.

Stephen Jackson, ex jugador de los Nets, fue determinante gracias a los tres triples que anotó en este lapso de tiempo. Gracias a esos nueve puntos fue el segundo mejor anotador del quinteto de casa con 17.

Tony Parker, quien tuvo una serie irregular, terminó la serie en el banco, con solo cuatro puntos a su favor y reemplazado por un energético Speedy Claxton, quien sumó 13 puntos tras jugar 23 minutos, uno más que el francés.

El veterano David Robinson finalizó su carrera profesional de forma memorable, celebrando el día del padre con su segundo título con los Spurs y consolidándose como pieza fundamental de los Spurs, al lado siempre de Tim Duncan.

“No lo veo llorar muy a menudo, pero esta noche David va ha hacerlo”, pronosticó Duncan antes del compromiso. ‘El Almirante’ acumuló 13 puntos y 17 rebotes, en una de sus mejores actuaciones en las finales de la NBA.

Emanuel Ginóbili merece una mención especial en la conquista de este título. Tuvo un comienzo lento en su primera temporada con los Spurs debido a una lesión que traía desde el mundial de Indianápolis donde fue figura.

Cuando entraba en su período de recuperación tuvo una recaída que lo dejó fuera del Fin de Semana de las Estrellas, donde había sido seleccionado para jugar en el Juego de Novatos. Pero a partir de entonces tuvo una recuperación única y se transformó en uno de los hombres indispensables en el esquema del técnico Gregg Popovich.

En los playoffs no defraudó y siempre estuvo a la altura de los retos. En la serie final fue protagonista en varias jugadas claves que ayudaron a definir victorias de los Spurs. En el cuarto encuentro falló un triple que pudo cambiar la historia de ese juego pero en el quinto y en el sexto tuvo un desempeño acorde al reto que le presentaban las finales.

En este partido de nuevo tuvo jugadas claves, como en el cuarto cuando le robó el balón a Richard Jefferson y tuvo un dunk en los momentos vitales cuando los Spurs se recuperaban. También fue efectivo en los tiros libres anotando siete de los nueve que lanzó, cuatro de ellos en los cuatro minutos finales. Acumulo siete rebotes, seis de ellos defensivos, además de dos robos. Finalmente Manu sumó 11 puntos en los 33 minutos que participó en el juego.

De esta manera los Spurs lograron coronarse campeones de la NBA en su casa, ante su público y con un marco perfecto.

Fue el premio al equipo más regular de la temporada, al mejor entrenador de la liga, al jugador más valioso del 2002-03, al veterano que se retira en medio del júbilo del triunfo y a un grupo de jugadores no muy conocidos en el medio que inscribieron su nombre con letras doradas en la exclusiva historia de la NBA.

Entre ellos un argentino que representó de manera digna al baloncesto latinoamericano en la mejor liga del planeta.