Bienvenidos a la sección de Blog Squad en Español, una colección de artículos de opinión, de periodistas, artistas y especialistas en básquetbol alrededor del mundo, quienes han querido compartir sus pensamientos acerca de la NBA. Aquí podrás consultar las columnas de opinión de cada uno de nuestros invitados especiales.

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Roberto Martín Realizaciones Deportivas
Relator y comentarista de Básquetbol, trabajó como periodista especializado en varios medios de Argentina, entre ellos el diario La Mañana de Córdoba, las radios LV2 y Universidad, y el canal de televisión Showsport de Córdoba. Desde 1992 a la fecha a cubierto todas las ediciones de la LNB. Desde 1994 al 2000 fue corresponsal de la prestigiosa revista Encestando, editada en Bahía Blanca, Argentina. En 1996 fundó Realizaciones Deportivas, primer medio independiente de corresponsalías en Argentina. Desde 1997 a 2000 fue colaborador de NBA Latin América. En 1998 y 1999 formó parte del staff de colaboradores de la publicación Jump & Julius Scoutings, libro editado por el entrenador Dan Peterson. Cubrió distintos torneos nacionales e internacionales, entre los que se destacan algunos juegos de la NBA, el Campeonato McDonald´s de 1997, y el Campeonato Mundial Juvenil de 2005 entre otros. Actualmente produce contenidos de TV para el Canal Showsport, y es director de la productora Realizaciones Deportivas, ambos de Córdoba.

Chicago revivió en el Oeste
Publicado por Roberto Martín. Febrero 1 del 2010

No hay dudas que la figura de Derrick Rose es determinante para este presente
NBAE/Getty Images
Los pronósticos no eran auspiciosos, y ni siquiera el más optimista suponía que la gira finalizaría con balance a favor, pero lo cierto es que los Bulls sorprendieron a la mayoría de sus rivales, ganaron cinco de siete juegos en el Oeste, y se metieron nuevamente en la lucha por un lugar en la postemporada.

Así Chicago finalizó su mejor mes en el año, con récord de 10 triunfos y 5 derrotas. Pero lo más importante fue el nivel de juego que comenzó a desplegar en las últimas semanas, sumado al cambio de actitud de un plantel que a fin del 2009 se mostraba sin confianza, y era incapaz de resolver las situaciones que se presentaban. Por ese tiempo tambaleó Vinny Del Negro, pero ante la falta de reemplazos de jerarquía fue confirmado en su cargo.

La reacción de los Bulls comenzó a gestarse luego de aquella dolorosa derrota sufrida ante Sacramento en el United Center. Dio la sensación que más abajo no se podía caer, que se había llegado hasta cualquier límite tolerado, y no solo por la ciudad y los hinchas, sino más bien por los mismos jugadores. Otro factor importante fue el regreso de Tyrus Thomas, quien volvió después de casi dos meses sin jugar. La recuperación del forward le dio a los Bulls más poderío en el juego interior, una buena defensa y otra opción más en ofensiva.

En el aspecto táctico, Del Negro apostó a la inclusión de Kirk Hinrich en la formación titular, dejando a John Salmons como primer relevo. Esta variante le dio más dinámica al equipo, y a la larga terminó potenciando el juego externo de los Bulls, que padecieron en casi toda la temporada la ausencia de un tirador confiable. Al entender su nuevo rol, Salmons mejoró considerablemente su efectividad (de un pobre 32% pasó a un destacado 56% en lanzamientos de tres), y elevó la cantidad de triples anotados por partido.

No hay dudas que la figura de Derrick Rose es determinante para este presente. El guardia está cada vez más afianzado y adaptándose al rol que su equipo necesita, tanto en la posición de armador, y especialmente como goleador. Se espera mucho de el, y Rose lo sabe, por eso no le tiembla el pulso cuando debe definir en momentos cruciales. La diferencia es que ahora se lo ve más sensato y con mucha más confianza que a comienzos de temporada.

El cambio de actitud del equipo se está notando, y se pudo apreciar en finales cerrados, como por ejemplo ante San Antonio, cuando Chicago resistió la reacción de los Spurs en el tramo final. De la misma manera sucedió ante New Orleans, llevando el partido a suplementario, ganarlo con una defensa magistral en la última jugada, y sin darle opción de tiro al rival. Ahora se defiende de manera más intensa y se hacen mejores bloqueos. Noah, Thomas, Gibson y Miller complementan un interesante juego interior, que se ve fortalecido por las constantes ayudas de Luol Deng, quien no descuida sus efectivos lanzamientos externos.

Después de perder ante los Kings, Chicago estableció una racha de 13-5, y logró superar a rivales de mayor envergadura como Orlando, Boston, Phoenix, Houston, Oklahoma, y los mencionados San Antonio y New Orleans, y lo más destacado es que todos los triunfos fueron en condición de visitante. Esta cadena de victorias le permitió trepar hasta el séptimo lugar en el Este, y contar con posibilidades ciertas de llegar a la postemporada.

Si tenemos en cuenta que Boston, Cleveland, Orlando y Atlanta se encuentran en un escalón superior y de no mediar ninguna situación extraordinaria van a clasificar, los rivales directos de Chicago serían Toronto, Charlotte, Miami y Milwaukee. Es decir, que de continuar el panorama actual en el Este, habría cuatro lugares posibles para cinco equipos, y los Bulls no son menos que los antes mencionados. Otro punto a favor es que se acabaron las giras, y los dirigidos por Del Negro disputarán en su región los partidos que restan para finalizar la temporada regular.

Ahora bien, es necesario que el equipo continúe mejorando, puesto que aún debe ajustar ciertos detalles. El primero de ellos es la defensa que aún sigue siendo vulnerable. Es más, durante enero la media de sus rivales aumentó unas décimas (de 97.3 pasó a 97.9 ppj), un promedio bastante elevado y que se disimuló porque los Bulls encontraron variantes en la ofensiva (pasaron de 91.7 a 95.6 ppj).

El otro aspecto es profundizar las distintas opciones de gol, sobre todo con los cuatro grandes, para no depender en demasía de Derrick Rose y Luol Deng.

La Conferencia es muy pareja, y si bien queda mucho por jugar los Bulls llegan a mitad de temporada con posibilidades ciertas de lograr el objetivo trazado por su dirigencia, volver a disputar los Play-Offs. Y para ello hay dos condiciones, mantener la actitud, y mejorar el nivel que les permitió revivir en el duro Oeste.

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¡Feliz cumpleaños Dick!
Publicado por Roberto Martín. Diciembre 10 del 2009

Dick Bavetta
NBAE/Getty Images
Hace setenta años nacía Dick Bavetta, una de las figuras más importantes de todos los tiempos de la NBA, un graduado en economía que encontró en el arbitraje su razón de ser. No es jugador ni entrenador, pero por su carisma, capacidad y trayectoria merece ocupar uno de los lugares estelares en el Salón de la Fama del básquetbol mundial.

Por eso, en el día de su cumpleaños, nada mejor que rendirle un merecido homenaje a un árbitro que aún exhibe personalidad, talento, ecuanimidad, humor y un admirable estado físico, virtudes que le permiten a su edad seguir manteniéndose entre los mejores.

Bavetta nació en 1939 en Park Slope, un barrio de Brooklyn, y fue el segundo hijo de un teniente de la policía de New York. En 1962, luego de graduarse como Licenciado en Ciencias Económicas, comenzó a trabajar como corredor de bolsa en Wall Street. Su pasión por el básquetbol lo llevó a jugar por las noches en una liga del centro de la ciudad de New York. Cuando su hermano Joe –que ya incursionaba en el arbitraje– lo tentó para que dirigiera un partido junto a el, jamás imaginó el impacto que lograría en el joven Dick. Luego de esa primera experiencia, Bavetta quedó encantado con su nuevo rol dentro de la cancha, y no lo abandonó jamás.

Junto a su hermano dirigió una cantidad considerable de juegos de la New York´s Downtown Athletic Club. Entre 1966 y 1975, alternó partidos de ligas escolares y parroquiales, con juegos de la Eastern League, nombre adoptado por la CBA entre 1948 y 1970. El salario que cobraba en esta última competencia, jamás le retribuyó sus gastos, como así tampoco sus esfuerzos. Aún así no claudicó y siguió aferrado al referato con el deseo de seguir progresando.

Finalmente sus esfuerzos se vieron recompensados cuando a mediados de los setenta fue contratado por la NBA para ocupar el lugar del retirado Mendy Rudolph (el primer árbitro en dirigir más de 2.000 partidos). Su debut se produjo el 2 de diciembre de 1975 en el mítico Madison Square Garden, oportunidad en que New York Knicks recibió a Boston Celtics en un partido de temporada regular. Estaba a sólo una semana de cumplir los 36 años de edad.

Desde ese primer juego y hasta la actualidad, se quedó con todas las menciones posibles para un árbitro, pero sin dudas que el respeto y la consideración del público ocupan un sitial preferencial.

Promediando la década de los ochenta, Boston y Philadelphia, dos de los mejores equipos de la Conferencia Este de aquella época, disputaban juegos de alta calidad, pero también de extrema rivalidad. Precisamente, en un partido que era televisado a todo el país, el primero que a Bavetta le tocó dirigir en esa condición, se enfrentaban Celtics y Sixers. Al comenzar el segundo tiempo, Dennis Johnson, por entonces base de Boston, lesionó de manera accidental a Jack Madden, el otro árbitro, quien no pudo continuar debido a una fractura en su pierna. Al enterarse de la situación, Bavetta reunió a los integrantes de ambos equipos en el centro de la cancha, les informó que continuaría dirigiendo solo, y les pidió colaboración para terminar el juego de la mejor manera posible (recordemos que la inclusión definitiva del tercer árbitro se dio en la temporada 1988-89). Bastaron unos pocos segundos para comprobar la enorme personalidad de Bavetta. En ese tercer cuarto le sancionó una falta técnica a K.C.Jones (entrenador de Boston) por sus reiterados reclamos; y en el período final expulsó sin titubeos a Larry Bird y Julius Erving por agredirse mutuamente. El juego terminó con una impecable actuación del árbitro. Al día siguiente, toda la NBA hablaba de la categoría del Bavetta. Ese partido significó el reconocimiento de todo el país basquetbolístico.

En esta película de la NBA, en la cual los jugadores son los actores principales, Bavetta acepta y cumple el rol secundario, pero con el cartel de una figura estelar que se limita a acompañar, y al mismo tiempo expresarse con suficiencia cuando se requiere su presencia. Quizá allí se encuentra su principal virtud, la misma que permite rescatar la esencia y el amor hacia el deporte de un árbitro que se transformó en leyenda.

El eterno Dick Bavetta festeja su cumpleaños número 70, en plena actividad y con más de 2.300 partidos arbitrados. Números que impresionan por sí mismos, pero que son ampliamente superados por otras condiciones, como el estado físico que permanece intacto para correr por toda la cancha, la lectura y observación de las distintas situaciones que se generan en un partido, y la lucidez, sabiduría y experiencia para controlar un juego. Una trayectoria que será casi imposible igualar.

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Los Bulls ilusionan a Chicago
Publicado por Roberto Martín. Noviembre 18 del 2009

Salmons, quien se ganó la titularidad desde la temporada anterior, ha sido fundamental con los puntos desde el perímetro
NBAE/Getty Images
Cuando terminó la serie de play-offs de la temporada anterior entre Boston y Chicago, quedó la sensación de que los Bulls habían desperdiciado una fantástica oportunidad de dejar en el camino al campeón defensor en primera ronda. Sucede que los Celtics sintieron la ausencia del lesionado Kevin Garnett, en tanto los dirigidos por Vinny Del Negro llegaron a esa instancia con una racha ganadora que los terminó depositando en la post-temporada, cuando un mes antes del comienzo de la misma todo indicaba que se quedarían afuera.

Claro que el punto de inflexión ocurrió a mediados de febrero de este año, cuando se produjo el acuerdo con Sacramento Kings, por el cual Andrés Nocioni, Drew Gooden, Michael Ruffin y Cedric Simmons abandonaron Chicago a cambio de Brad Miller y John Salmons.

El equipo perdió a un jugador muy importante como Nocioni, pero por primera vez en la temporada logró la regularidad necesaria para contar con serias aspiraciones de llegar a los play-offs. Miller contribuyó a fortalecer el juego interior, en tanto Salmons, que se ganó la titularidad, resultó fundamental con los puntos que aportó desde el perímetro.

Otro hecho destacado se dio en el verano, cuando el escolta goleador Ben Gordon, decidió fichar con Detroit Pistons. Como contrapartida se incorporó al veterano Jerome James, a los rookies Taj Gibson y James Johnson, y se recuperó a Jannero Pargo, ausente de la NBA en el último año debido a su experiencia europea. Es decir, pocos movimientos y muy sobrios y cautos.

Está claro que los Bulls priorizaron la reducción de salarios para obtener mayores posibilidades de contratar algún jugador trascendente el año venidero. No obstante, con este bajo presupuesto, Vinny Del Negro parece estar logrando un equipo competitivo.

A tres semanas del comienzo de temporada Chicago está obteniendo importantes resultados, aún cuando no ha podido contar con uno de sus jugadores titulares, Tyrus Thomas, quien se perdió más de la mitad de los partidos disputados. El novato Taj Gibson a soportado la responsabilidad de salir en el quinteto inicial, y sin ser un jugador que despierte grandes expectativas, está cumpliendo con números interesantes (7,3 puntos y 4,9 rebotes) durante los minutos que juega (23,2). De todos modos la pintura de los Bulls no parece frágil, puesto que Joakim Noah comenzó en un nivel superlativo, adquiriendo un rol muy importante en defensa (promedia 12,2 rebotes y 2 bloqueos por partido), y siendo mucho más agresivo en ataque. Con estos argumentos, y sumado a la lógica madurez y regularidad, el público de Chicago espera que el joven de antepasados franceses pueda convertirse en uno de los mejores centros de la NBA. Por otra parte, Brad Miller goza de la confianza de su entrenador, y es notable como rinde saltando desde la banca. Al mismo tiempo Luol Deng es pieza clave en la estructura, porque aporta puntos, rebotes, una buena defensa y es sumamente versátil. El regreso de Thomas, quien terminó consolidándose en el puesto de ala-pivote el año anterior, será fundamental para un equipo que requiere de todos sus hombres a pleno.

La mayor incógnita la veo en el perímetro, entiéndase por ello el juego desde larga distancia cuando el rival cierre los caminos al aro. Derrick Rose, Kirk Hinrich y John Salmons componen un interesante tridente ofensivo, pero ninguno de ellos tiene la efectividad y la explosión de Gordon. Sin embargo, cuando Salmons está encendido es muy difícil defenderlo, es por ello que los Bulls necesitan regularidad en el escolta proveniente de Sacramento.

Se espera que Derrick Rose pueda consolidarse definitivamente como armador y estratega. El año anterior demostró estar preparado para guiar a Chicago a los play-offs, tomando determinaciones en momentos cruciales. Sus condiciones no dejan lugar a dudas, pero además de buscar el cesto con penetraciones, necesita aumentar y fortalecer sus lanzamientos externos. Durante su segundo año en la NBA debe comenzar a suplicar esa carencia, puesto que potencial, autoridad y determinación le sobran. Hinrich, que era el base titular hasta la llegada de Rose, cumple su nueva función con mucha solvencia, ya sea mostrándose como relevo o jugado como escolta. Y si bien ha bajado los porcentajes de las primeras ligas, de no sufrir ninguna lesión puede volver explotar todas sus cualidades.

En cuanto a la defensa, el perímetro de los Bulls también sobresale por sus características y su contracción para presionar al adversario. En este aspecto, Vinny Del Negro está explotando todos los recursos disponibles, tanto en la pintura como fuera de ella. Es cierto que un agente libre determinante fortalecería al equipo, pero de todos modos es interesante ver a una plantilla que conjuga talento, juventud y experiencia de algunos nombres. Por momentos se pierde en el juego dinámico, en un ritmo vertiginoso, pero en otros asoma el carácter y la determinación de algunos jugadores para atacar el cesto rompiendo la primera línea rival. Es la agresividad que finalmente encontró Noah, que siempre tuvo Hinrich, que Rose demostró desde su llegada a la NBA, y que Deng, Miller y Salmons conocen perfectamente.

Quedan varios aspectos por mejorar. Lograr un rendimiento regular, trabajar con variantes en el juego estacionado, insistir con Noah ante equipos livianos, ponderar las aptitudes de Rose en el uno contra uno, explotar el tiro de Salmons, y recuperar el de Hinrich. Es difícil hacer pronósticos teniendo en cuenta lo pareja y competitiva que es la Conferencia Este, sin embargo da la sensación que este equipo de Chicago puede volver a meterse en la post-temporada. Es cierto, no le sobra nada, pero va a ser un contendiente muy duro para cualquiera.

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Wilt Chamberlain y el recuerdo de una actuación histórica
Publicado por Roberto Martín. Marzo 2 del 2009 a las 5:09 PM

Wilt Chamberlain
NBAE/Getty Images
Cuando Michael Jordan -el mejor jugador de la historia- anunció su retiro, comenzaron a barajarse una serie de nombres en la búsqueda de su sucesor. Entre los primeros postulantes se mencionaron a figuras como Kobe Bryant, Allen Iverson o Vince Carter, y más recientemente a LeBron James. Sin embargo, a veces dejamos olvidados a los que construyeron la historia, quienes en su momento también reinaron en la competencia más importante del planeta, como lo fue Wilt Chamberlain, uno de los pocos que puede discutir si Jordan fue el mejor de todos. Ocurre que el tiempo es tirano y vivimos más del presente que del ayer. Sin embargo existen hechos memorables que permanecerán por siempre, aún para quienes no hemos tenido la oportunidad de disfrutarlos. Por ello, en el día que se cumplen cuarenta y siete años de su magnífica producción, queremos recordar a un goleador impresionante, alguien que en su mejor producción ofensiva llegó a anotar cien puntos, sin dudas la más espectacular actuación de un basquetbolista en la historia de la NBA.

Wilt Chamberlain fue dos veces campeón, en 1966-67 con Philadelphia 76ers. y en 1971-72 con Los Angeles Lakers. En su primera temporada como profesional alcanzó promedios de 37,6 puntos y 27,0 rebotes, números que lo consagraron como novato del año y mejor jugador de la temporada regular (MVP), siendo el primero en lograr ambas distinciones. Durante sus catorce temporadas en la Liga disputó 1.045 juegos, anotando 31.419 puntos, a un promedio de 30,1 (el segundo de la historia) y capturando 23.924 rebotes, a un promedio de 22,9. Su efectividad en tiros de cancha fue del 54 %, siendo los lanzamientos libres su único punto débil, alcanzando un bajo 51,1 % desde la línea. Fue el máximo encestador en siete temporadas consecutivas, de 1960 a 1966, y por once años lideró la estadística de rebotes (tiene el récord en un juego con 55); pero lo más llamativo fue que en la temporada 1967-68, con un total de 702 pases-gol, ganó la estadística de asistencias, un logro impensado para un pivote y prácticamente imposible de igualar.

Gran parte de sus mayores logros nos llevan a la temporada 1961-62, cuando Chamberlain se consagró por tercer año consecutivo como goleador de la Liga al anotar 4.029 puntos, con un promedio de 50,4 por juego, el más alto porcentaje de la historia; pero lo más destacado fue la cantidad de minutos que permaneció en cancha, 3.882, a un promedio de 48,5 por juego, realmente una proeza si tenemos en cuenta que un juego NBA dura 48 minutos. Ocurre que en esa temporada los Philadelphia Warriors disputaron un total de 10 tiempos extras, llegando a sumar 3.890 minutos, es decir que Wilt Chamberlain solo "descansó" ocho minutos en toda la temporada.

Como se puede apreciar, Wilt Chamberlain fue un jugador notable y durante su carrera como profesional logró mucho más que anotar cien puntos en un juego, ocurre que esa noche quedará para siempre en la historia.

LA LEYENDA

El 2 de marzo de 1962 se inició como otro día más en la agenda del deportista. Esa noche los Philadelphia Warriors se enfrentaban a los New York Knicks en Pennsylvania. Chamberlain, después de dormir solo dos horas, tal su costumbre de acostarse en las madrugadas de New York, se levantó a las 7:30 para tomar el tren de las 9 que lo llevaría a su destino. Por la tarde aguardó la hora del juego pasando el tiempo en un parque de diversiones y poco después se dirigió con sus compañeros hacia el estadio.

Los 4.124 espectadores que se dieron cita en el Hershey Arena tuvieron el privilegio de presenciar y disfrutar de la hazaña. En el primer cuarto Chamberlain anotó 23 puntos sin errar ningún tiro libre (9 de 9), y al llegar al descanso elevó su cuenta a 41 puntos, quedando muy cerca de su media normal. En el tercer cuarto continuó con su efectividad desde la línea de libres, algo sumamente inusual y se hizo prácticamente indetenible para la defensa de los Knicks, especialmente para Darrell Imhoff, quien le tocó en suerte defenderlo. Convirtó desde distintas posiciones, incluso en aquellas alejadas a 4 o 5 metros del cesto. Fue en ese momento cuando el público enfervorizado comenzó a gritar pidiendo los cien puntos. Chamberlain inició el último cuarto con 69 tantos en su casillero individual, y con el juego practicamente definido, puesto que los Warriors habían sacado una ventaja de diecinueve (125-106). A partir de ese momento, los Knicks dejaron de pensar en el resultado y comenzaron a retener el balón, y cuando la posesión pertenecía a los Warriors, trataron de cortar con falta a cualquier jugador con el propósito de que la pelota no llegara a sus manos. Sin embargo, Wilt se las arregló para seguir sumando y llegar a 98 puntos a 1' 27" del final. En los siguientes 26" Chamberlain recuperó un balón y tomó un rebote en ataque, pero fracasó en sus dos intentos. Solo quedaban 46" para terminar el juego, cuando recibió una asistencia de Joe Ruclick a tres metros del aro, y desde esa posición con un certero lanzamiento alcanzó la gloria. La primera reacción del público fue ingresar a la cancha y el juego se dio por finalizado. La victoria de los Warrios por 169-147 quedó para las estadísticas, lo que importó fue la extraordinaria actuación, la más espectacular de un basquetbolista en toda la historia. 100 puntos, 36 de 63 en tiros de cancha (57,1 %) y 28 de 32 en tiros libres (87,5 %), una marca practicamente imposible de igualar, especialmente con los sistemas defensivos que se practican en la actualidad.

El doce de octubre de 1999, Wilton Norman Chamberlain dejó de existir en su residencia de Los Angeles. El mundo del basquetbol perdió así a una de sus grandes figuras, un talentoso jugador que amó la competencia y que nunca se marcó límites, y que además de su presencia intimidante (2,16 metros) se destacó por sus versátiles movimientos y una llamativa agilidad; y fue tal su contribución al juego, que justamente por el tuvieron que modificar las reglas. Pero lo más importante de todo, es que fue y probablemente será, el único jugador que le pueda discutir el trono de todos los tiempos al legendario Jordan. Y aunque sus logros fueron muchos, ese 2 de marzo de 1962 su estrella brilló más que nunca en el firmamento de la NBA.

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