Los puntos de vista expresados en Blog Squad en Español representan únicamente la visión de quienes escriben en ella. No representan la posición de la NBA.com/español, de la NBA o de alguno de los equipos de la liga.
|
Vuelven los Baby Bulls
Publicado por José Luis Sánchez Pando. Julio 11 del 2008 a las 1:26 PM
|
Tras el fracaso de la temporada pasada, donde ni tan siquiera clasificaron a los playoffs cuando el objetivo era ganar la Conferencia del Este y pelear en la final, los Bulls vuelven a dar un paso atrás regresando a la esencia de aquellos ‘Baby Bulls’ de hace unos años y vuelven a apostar por la juventud como máxima esperanza de la reconstrucción.
Este año la temporada de la NBA contará con la peculiaridad de presentar el estreno de dos números uno del draft, Greg Oden, que el año pasado no pudo debutar con Portland por culpa de una lesión, y Derrick Rose, la flamante primera selección de este año de Chicago y que se espera sea la piedra angular de la reconstrucción de los Bulls. Aunque el ex base de los Memphis Tigers tan sólo tiene 19 añitos y puede pesarle el jugar en su natal Chicago.
Pero si el novato Rose está destinado a tomar la batuta de mando de un equipo tremendamente joven, en la dirección técnica la cosa no cambia mucho, ya que otro novato como Vinny Del Negro será el encargado de guiar esta reconstrucción.
Pero vayamos por parte. Chicago espera que Rose sea esa estrella que por tanto tiempo le ha faltado al equipo y en donde ni Kirk Hinrich, Luol Deng o Ben Gordon han podido en todo este tiempo cubrir ese vacío. Junto a ellos otros jóvenes en desarrollo como Tyrus Thomas (21 años), Joakim Noah (23 años), Thabo Sefolosha (24 años) o Aaron Gray (23 años) se espera que den ese salto de calidad y madurez esta temporada. Mientras que los veteranos, o mejor dicho, los menos jóvenes, como Kirk Hinrich (27 años), Andrés Nocioni (28 años), Drew Gooden (26 años) o Larry Hughes (29 años), serán los encargados de marcar el camino y el ritmo de lo que quiere Del Negro, que de momento ha dicho que quiere un equipo muy rápido en ataque y fuerte en defensa.
Pero Del Negro, de 41 años, nunca ha entrenado un equipo en su vida, en ninguna categoría, y ni tan siquiera ha sido asistente técnico de nadie. Así que es toda una incógnita.
Por eso no sorprende tanto que haya decidido entrenar al equipo en la liga de verano, algo que normalmente hacen los asistentes técnicos, y que se haya rodeado de un grupo muy experimentado de asistentes para debutar como técnico.
Los Bulls le han fichado a Del Negro como asistentes a Del Harris (71 años), Bernie Bickerstaff (64 años) y Bob Ociepka (59 años). Una tripleta veterana, como muchísimos años de experiencia como técnico, con dos premios de Mejor Entrenador del Año (Del Harris y Bickerstaff) y que más que ayudandes serán sus profesores y los que realmente se encargen de darle forma al estilo que quiera imponer.
A simple vista parece compleja la apuesta de los Bulls al depender de dos novatos como Rose y Del Negro. Pero así están las cosas en Chicago. Lo que parece seguro es que esta reconstrucción tal y como está montada, llevará unos cuantos años para empezar a recoger los frutos. A no ser que llegue una estrella experimentada. En tal caso todo cambiaría tal y como le pasó a los Celtics, que de ser el peor equipo de la liga en un año al siguiente la ganó. Y es que los campeonatos lo ganan los veteranos. Algo de lo que ahora mismo carecen los Bulls. Si desea enviar algún comentario a este tema lo puede hacer a jlsanchez@tribune.com.
Que espabilen los Bulls
Publicado por José Luis Sánchez Pando. Mayo 23 del 2008 a las 12:15 PM
|
Los Bulls tenían 1.7 por ciento de probabilidades de agarrar ese primer lugar. Algo impensable, algo que en Chicago daban por un imposible y todas las previas al draft iban dirigidas hacia lo que podían escoger en la posición número nueve, donde las estadísticas le daban un abrumador porcentaje. ¡Gente de poca fe!
Ahora las preocupaciones en los Bulls son dos: encontrar un técnico y saber elegir al jugador colegial encargado de cambiar el destino de estos fantasmales Bulls. Un equipo que pensaba que tenía más de lo que realmente tenía y que terminó estrellándose contra sus limitaciones. Lo que unido a una gerencia ‘lenteja’, es decir, lenta en tomar decisiones hasta la desesperación, provocaron que el equipo esté ahora en un momento crítico. O se levanta y se reflota definitivamente o hay que volver a empezar una reconstrucción de cero. Algo que sería terrible a estas alturas.
Si por algo se ha caracterizado el mandato de John Paxson como gerente de operaciones de los Bulls, es por ser demasiado cauteloso y lento en tomar decisiones. Y claro, en un negocio con tanta competencia eso puede ser falta.
Así los Bulls han visto pasar grandes trenes sin poderse subirse. Y eso ya empieza a intranquilizar a los aficionados en Chicago.
Primero fue el año pasado con las posibilidades de fichar a Pau Gasol y Kevin Garnett. Increíble que ninguna de estas dos operaciones no pudieran haberse hecho realidad por la resistencia de los Bulls a desprenderse de Luol Deng. Luego esta temporada se rumoreó mucho la posible llegada de Kobe Bryant. Más tarde, y con mucha más fuerza, una vez más el fichaje de Gasol, que por pensárselo demasiado terminó yéndose a los Lakers. Y más recientemente con el fichaje del técnico Mike D’Antony, el gran deseado para llegar al banquillo de los Bulls, pero se lo pensaron tanto que los Knicks fueron más listo y espabilados y se lo llevaron en dos horas. Por lo que los Bulls siguen sin entrenador todavía.
Paxson ya ha metido el miedo en el cuerpo una vez más al decir que esta selección se la tiene que pensar mucho. Esperemos que de tanto pensárselo no se vaya a olvidar del día del draft.
Si desea enviar algún comentario a este tema lo puede hacer a jlsanchez@tribune.com.
MVP honoríficio
Publicado por José Luis Sánchez Pando. Mayo 9 del 2008 a las 3:35 PM
|
Lo inaudito es que Bryant, a estas alturas de su carrera, a punto de cumplir 30 años y tras 11 temporadas en la NBA, no hubiera ganado ya un MVP cuando ha tenido temporadas memorables donde se lo merecía. Por lo que o lo ganaba ahora, o ya iba a ser muy complicado que lo ganara en el futuro con el aluvión de grandes jugadores que vienen empujado. Al final de cuentas Paul cumplió el pasado 6 de mayo 23 añitos y tiene todavía toda una vida por delante para cansarse a ganar MVP, porque talento le sobra.
Así que este MVP a Kobe Bryant me sabe como aquel primer Óscar que le dieron a Paul Newman en 1985, que fue honorífico por su gran trayectoria, después de haberse cansado de hacer peliculones. Bryant tuvo grandes ocasiones y temporadas para ganar el MVP, donde realmente fue el MEJOR con mayúsculas. Yo personalmente destacaría dos temporadas en donde se lo hubiese dado con todos los honores.
La primera en la temporada 2003-04, donde Bryant lució a gran altura y brilló de manera especial con aquella espectacular racha, típica de otros tiempos, al sumar nueve partidos consecutivos anotando 40 o más puntos. Aquella temporada, en vez de haberle dando el segundo MVP consecutivo a Tim Duncan, pienso que Bryant se lo merecía más.
La segunda temporada donde lo pudo ganar también fue en la 2006-07, pero en cambio se lo dieron al alemán Dirk Nowitzki. Aquel año, además de ser el máximo anotador de la liga, Kobe fue la gran razón para que unos Lakers muy mediocres y jóvenes destacaran y llegaran a los playoffs.
Y si me apuran un poco diría que en la temporada 2005-06, cuando lo ganó Steve Nash por segunda ocasión consecutiva, también se lo habría dado a Kobe. Y no por aquella joya de los 81 puntos que se marcó contra Toronto, sino por lo destacado y el impacto de su juego.
Pero que no me digan que no se lo han dado hasta ahora por pecar de individualismo porque un jugador que ha sido seleccionado siete veces al mejor equipo defensivo de la liga también demuestra su poder de sacrificio por el equipo.
Sin embargo la realidad es que hasta ahora Kobe no había ganado el MVP, algo que se merecía hace años pero que ahora han querido arreglar. Y es que esto de los premios siempre abre el debate y la polémica. Por que acaso ¿No es increíble que todavía un técnico como Jerry Sloan no haya ganado el premio de Mejor Entrenador del Año y sin embargo sí lo hayan hecho técnicos como Sam Mitchell o Rick Carlisle?
Pues así de caprichosos o injutos pueden ser estos premios.
Si desea enviar algún comentario a este tema lo puede hacer a jlsanchez@tribune.com.
El recambio de la NBA ya llegó
Publicado por José Luis Sánchez Pando. Abril 30 del 2008 a las 4:59 PM
|
Esta postemporada está ratificando y consagrando a una camada de jugadores menores de 24 años que a pesar de su juventud ya han pasado, en su mayoría, de ser buenas promesas a grandes realidades.
Algunos de ellos, y a pesar de su corta edad, lleva consagrados varias temporadas como es el caso de LeBron James, que a sus 23 años, ya es toda una estrella de la liga.
Otro joven ya consolidado varios años en la élite es el ala-pívot de los Sixers, Andre Iguodala, que a sus 24 años ya se ha convertido en el motor del equipo de Filadelfia y en la clave de la clasificación de su equipo a la postemporada este año. Así como el alero Chris Bosh, que con también 24 años es el líder de los Raptors de Toronto.
Pero la nueva camada de estrellas que se han terminado de consagrar esta temporada es la formada por el base de los Hornets de Nueva Orleans, Chris Paul, el pívot de los Mágic de Orlando, Dwight Howard, el base de los Celtics de Boston, Rajon Rondo y el base de los Jazz de Utah, Deron Williams. Unos jugadores que parecen ya han recibido el último hervor para codearse con la élite y tomar el relevo de las viejas glorias.
Paul, a sus 22 años, ha sido el líder (11.6) en asistencias esta temporada en la NBA y está llamado a ser el sustituto de Nash en la élite de los grandes pasadores de la liga. En estos playoffs contra los Mavericks sigue siendo el rey del pase y está demostrando ser el jugador más completo de la postemporada.
A pesar de su corta edad, Paul está mostrando una madurez y una capacidad increíble para tomar decisiones y dirigir a su equipo, que lo hace estar entre los serios candidatos a ganar el premio MVP. Bajo los tableros el gran sustituto de O´Neal es Howard, que con 22 años ya es el rey de Orlando y la NBA, siendo el máximo reboteador esta temporada (14.2) y en estos playoffs sigue por el mismo camino. Además ganó el concurso de clavadas en el pasado Juego de Estrellas, lo que le valió ganarse el sobrenombre de Superman. Por lo que a lo mejor decide hacerse otro tatuaje al respecto al igual del que luce Shaq.
En Utah está destacando el base Deron William, que con 23 años se parece al Kidd de los mejores años y ha explota este año al situarse como el tercer mejor pasador de la liga, sólo superado por Paul y Nash, y en esta postemporada sigue brillando llevando todo el peso ofensivo de los Jazz. En Boston está Rajon Rondo, que con 22 años y en su segundo año en la NBA, se ha convertido en esta postemporada en el jugador de confianza para mover y dirige a los potentes y experimentados Celtics, algo que parecía impesable al principio.
Y en los sopresivos Hawks, a este equipo habría que darle un anillo conmemorativo por haberle ganado dos veces consecutivamente a Boston para empatarle la serie de los playoffs, hay otro gran talento con un gran mérito porque además es novato. Se trata del pívot dominicano Al Horford, que con 21 años ya se codea con las grandes torres de la NBA y es un serio candidato al premio del Novato del Año.
Si desea enviar algún comentario a este tema lo puede hacer a jlsanchez@tribune.com.
El anillo es cosa de tres
Publicado por José Luis Sánchez Pando. Marzo 25 del 2008 a las 9:54 AM
|
Pero bueno, la NBA podrá ser la mejor liga del mundo y la más espectacular, pero a la hora de la verdad, como en cualquier otra liga del mundo o cualquier otro deporte, los grandes favoritos al título no son los que cuentan con el mejor ataque o el mejor jugador. No señores, los campeonatos se ganan en defensa, con experiencia o con un equipo enrachado, iluminado y en alza.
Así pués mis principales candidatos al título, y por orden, son los Celtics de Boston, los Spurs de San Antonio y Los Angeles Lakers.
Los Celtics no por tener el mejor récord de la liga, algo que sin duda también ayuda y es muy significativo por la cuestión de localía en los playoffs, sino por tener la mejor defensa del campeonato al permitir sólo una media de 87 puntos por partido. Lo que unido a una media anotadora ofensiva de 100.8 puntos por partido, le dan una diferencia positiva entre ofensiva y defensiva de 13.8, la mayor de toda la liga.
Todo eso unido al tridente de estrellas, con gran experiencia y tremenda hambre por ganar su primer anillo como son Ray Allen, Kevin Garnett y Paul Pierce, y que aquí en Estados Unidos han bautizado como ‘Los Tres Amigos’, hacen de Boston mi principal favorito este año.
Mi segundo candidato son los Spurs de San Antonio. Siempre hay que tener en cuenta al campeón y más si este, como es el caso de los Spurs, son la dinastía más exitosa del deporte estadounidense al ganar cuatro campeonatos (1999, 2003, 2005 y 2007) en la última década.
Los Spurs cuentan con una base tremendamente compacta y experimentada, que se conoce a las mil maravillas, que se han reforzado con la llegada del base Damon Stoudamire y el ala-pívot Kurt Thomas, que cuentan con un técnico del calibre de Gregg Popovich y que saben como jugar con la presión de los playoffs.
El equipo de San Antonio además tiene un gran banquillo, la tercera mejor defensa y el mejor rebote defensivo de la liga, lo que son grandes valores añadidos. Aunque en su contra se podría decir que es el equipo más veterano de la liga (31 años y 280 días). Pero si le aguantan las piernas al equipo y Manu Ginóbili, Tony Parker y Tim Duncan juegan a su nivel..., entonces va a ser muy complicado parar al equipo texano.
Mi tercer candidato son los Lakers, un equipo que aunque rompe mi primer princio al ser más ofensivo que defensivo, lo tengo en cuenta como ese equipo que puede llegar en su mejor momento a los playoffs.
Todo depende de que Pau Gasol y Andrew Bynum, como parece que será, se recuperen al completo de sus respectivas lesiones y puedan jugar frescos y a su máximo nivel. Si es así, junto a la magia de Kobe Bryant y la dirección del entrenador más ganador en la historia de la NBA, Phil Jackson, todo un experto consumado en ganar anillos, entoces los Lakers estarían en la carrera al título.
Como alternativa a estos tres firmes candidatos, me inclinaría por la experiencia y poder defensivo de los Pistons de Detroit. Mientras que como sorpresa me inclino por el gran talento, el aire fresco de la juventud y, por supuesto, el poder defensivo de los Honetts de Nueva Orleans.
El resto de equipos, en mi opinión, no pasarán de ser buenos animadores en unos playoffs donde habrá mucha igualdad pero pocos candidatos.
Si desea enviar algún comentario a este tema lo puede hacer a jlsanchez@tribune.com.
El nuevo cohete de la NBA
Publicado por José Luis Sánchez Pando. Marzo 11 del 2008 a las 5:30 PM
|
Y si no, vayamos por parte. Los Rockets consiguieron el pasado lunes 10 de marzo su victoria número 19 consecutiva, una cifra récord para el equipo, que además empata la tercera mejor marca de todos los tiempos que poseían los Lakers desde el pasado 4 de febrero de 2000.
La anterior mejor racha de Houston fue en la temporada 1993-94, cuando llegaron a 15 y terminaron ganando el campeonato.
Pero además ahora se colocan a sólo una victoria de llegar a las 20 para igualar la segunda mejor marca de la historia en posesión de Milwaukee desde 1971. Mientras que el récord absoluto le queda mucho más lejos, ya que son 33 las victorias consecutivas que sumaron los Lakers en 1972.
El próximo partido de los Rockets es contra los Hawks en Atlanta, un rival asequible a su potencial. El siguiente partido es el viernes contra Charlotte, otro rival asequible para llegar a las 21 victorias. Y ahí se puede quedar el cohete de Houston, ya que luego recibe a los Lakers y Boston, donde realmente se verá de qué está hecho este cohete y a lo que realmente aspira.
De momento, y sin menospreciar dicha proeza, porque además llevan una impresionante racha de 23 victorias en los últimos 24 partidos, se puede decir que los Rockets han estado en el momento justo en el sitio adecuado ya que el calendario les ha venido que ni pintado.
De las 19 victorias, 13 ha sido como local, 10 de sus rivales han sido de la débil Conferencia del Este y no se ha enfrentado a ningún candidato al anillo. Aunque sus victorias sobre Cleveland, Nueva Orleans y Dallas, aun sin Dirk Nowitzki, demuestran la magia que ahora mismo posee este equipo.
La lesión el pasado 26 de febrero del pívot chino Yao Ming, el jugador más alto de la NBA (2.26 mts) y máximo anotador y reboteador del equipo, parecía que iba a terminar con la ilusión incluso de llegar a los playoffs. Pero fue ahí donde destacó la labor del técnico y jugadores para sacar adelante al equipo. Eso sí que ha sido para quitarse el sombrero y destacarlo a bombo y platillo.
El técnico Rick Aldeman, a pesar de estar en su primera temporada con el equipo, ha sabido reaccionar rápido para sacarle el máximo rendimiento a una plantilla muy experimentada. Y el sistema enfocado en el dúo Ming-Tracy McGrady lo ha transformado en un tridente letal formado por McGrady, Shane Battier y el argentino Scola. Le ha dado vida y rejuvenecido al veterano pívot del Zaire, Dikembe Mutombo, que a los 41 años y que parecía quemado en mil batallas, está respondiendo bajo los tableros. Mientras que como director de orquesta sigue el base Rafer Alston.
Lo sorprendente es que ahora Houston, sin la torre china, tiene muchas más variantes en ataque que antes, ha mejorado considerablemente en defensa y todos los jugadores importantes han mejorado su rendimiento. Algo que habrá que tener en cuenta cuando vuelva Yao Ming.
Todos estos condicionantes ha llevado a los Rockets hasta la tercera posición de la Conferencia del Oeste, a tan solo un juego de distancia de los punteros San Antonio y Lakers. Por lo que atentos a los Rockets en esta próxima semana, donde se enfrentan a Lakers, Boston, Nueva Orleans, Golden State y Phoenix, y que puede ser crucial para ver si ha sido puro oportunismo de calendario o realmente hay que empezar a pensar en meterlos en el pequeño paquete de candidatos al anillo.
Si desea enviar algún comentario a este tema lo puede hacer a jlsanchez@tribune.com.
Los Grizzlies terminan regalando a Gasol
Publicado por José Luis Sánchez Pando. Febrero 4 del 2008 a las 10:14 AM
|
No sólo porque desde hace un par de años el ala-pívot español era la gran esperanza de Chicago para salir de la mediocridad y la eterna reconstrucción en la que se encuentra desde que Michal Jordan se retirara en 1998, sino por lo barato que al final le ha salido a los Lakers llevarse a la joya española.
Que por un jugadorazo como Gasol los Lakers tan sólo hayan tenido que desprenderse de Kwane Brown, Javaris Crittenton, Aaron McKie y dos primeras ronda del draft, se antoja poco menos que rídiculo, sorprendente y hasta de risa.
Pero vayamos por parte. El mediocre ala-pívot Kwane Brown es una de las grandes decepciones en la historia del draft de la NBA. Seleccionado número uno en 2001 por los Wizards, precisamente el mismo año en que Gasol salió tercero, Brown no ha rendido como se esperaba y sus números así lo demuestran. Por eso los Lakers tenían pensado desprenderse de él al final de esta temporada, donde acababa contrato.
El base novato Crittenton no debe de ser una urgencia para Memphis, que ya tiene un par de jóvenes bases peleando por el puesto. Al bueno de McKie lo han tenido que sacar de su plácido retiro para meterlo en el paquete. Mientras que las dos selecciones de primera ronda (2008 y 2010) no se antojan muy buenas debido a que los Lakers se colocan como firmes candidatos al anillo.
Así que la única explicación para que los Grizzlies, franquicia que además está en venta, se hayan dedicido por una negociación así es porque quieren hacer caja, desprenderse de un contrato muy elevado como el de Gasol y no firmar a nadie que le haga desembolsar mucho dinero.
Tras eso, genial por Gasol, que con este fichaje pasa de ser un gran jugador de la NBA a ser una estrella. Algo que sólo se consigue estando en un equipo tremendamente mediático como los Lakers y con aspiraciones a ganar el anillo. Algo por lo que suspiraba Gasol.
La llegada del español a Hollywood, que ahora podrá codearse con el fanático número uno de los Lakers, el actor Jack Nicholson, acaba definitivamente con los rumores de la posible salida de Kobe Bryant del equipo, quien termina contrato la próxima temporada y había amenazado a principios de ésta de irse si no le montaban alrededor un equipo ganador.
Pues bien, ya lo tiene ahí y sino vean el quintento que el sabio estratega Phil Jackson puede sacar a la cancha: Kobe Bryant y Derek Fisher de bases, Lamar Odom y Paul Gasol de aleros y Andrew Bynum de pívot. ¡Casi ná!, un quintento con un tremendo abanico de opciones ofensivas, con una dupla letal formada por Bryant-Gasol, que puede ser la gran alternativa de poder al reinado de los Spurs.
Este estirón de calidad de los Lakers en la Conferencia del Oeste, y viendo como vienen los Celtics de Boston en la del Este, puede revivir una de las mejores, más apasionates y históricas rivalidades de la NBA como fueron los tremendos duelos en la década de los ochenta entre Lakers y Celtics, todo un clásico.
Que Gasol ganará un anillo con los Lakers, no lo sé, pero que estará mucho más cerca y disfrutará más en la cancha no tengo duda. Más con un estratega como Phil Jackson dirigiendo en el banquillo y jugador como Kobe Bryant de compañero. Así como tampoco la tengo en que este movimiento acelerará la llegada de su hermano Marc, aunque sea a los Grizzlies. Con lo que la historia empezaría de nuevo. Aunque si termina de igual manera merecería la pena, ya que al menos sería otro español jugando en la NBA, lo que sumaría ya seis. Y sumar siempre es importante.
Si desea enviar algún comentario a este tema lo puede hacer a jlsanchez@tribune.com.
El drama de Noah
Publicado por José Luis Sánchez Pando. Enero 22 del 2008 a las 10:06 AM
|
Así podríamos interpretar el reciente caso que han vivido los Bulls, con un novato Joakim Noah que se ha pasado de la raya, un entrenador calzonazo que más que nunca hace gala de su interinidad y de unos jugadores que se convierten de inquisidores y demuestran una falta de compañerismo y de meterse en un terreno que no les compite. Algo que en Chicago ya se ha bautizado como ‘The Joakim Noah Drama’.
Y todo esto en medio de una tremenda crisis de resultados que ha convertido al equipo, quizás detrás de los Heat, en la mayor decepción esta temporada en la NBA.
La disputa y comportamiento de Noah con el asistente técnico Ron Adams, según testigos presenciales, fue inaceptable. Tanto, que aseguran que de haberse producido en cualquier otro empleo en Estados Unidos, hubiese provocado su despido.
Muy bien, el novato mal criado se pasó de la raya y el técnico Jim Boylan lo castigó con un partido de suspensión como medida disciplinario.
Pero no. Ahí saltaron también los propios jugadores de los Bulls, encabezados por Adrian Griffin y Ben Wallace, que metiéndose en una competencia que no es la suya y demostrando un compañerismo extremo, decidieron penalizar al novato revelde con otro partido de suspensión. Y lo peor es que Boylan y los Bulls aceptaron esta decisión.
Noah no es ningún santito, de hecho tiene pendiente varias multas por llegar tarde, y ya ha quedado marcado como un jugador conflictivo. Algo que en la NBA no es nada bueno y que realmente es un castigo.
Noah no podía entender lo que estaba ocurriendo, pero al ser novato y verse sólo en el vestuario, juzgado por sus propios compañeros, ha decidido lo mejor: callarse, pasar página y enderezar su carrera lo más rápido posible para hacer olvidar este desgraciado suceso.
Pero yo me pregunto. ¿Y el bajo rendimiento de muchos de los jugadores de los Bulls no se merece un castigo? ¿Y Ben Wallace no se merece una multa por estar tronchándose de risa, al día siguiente de pedir el castigo para Noah, desde el banquillo cuando Atlanta esta barriendo de la pista a los Bulls?
Realmente hay cosas que no se entienden, empezando por la actitud y rendimiento de Wallace, que parece que juega cuando le da la gana, quien tuvo que ser separado por Luol Deng en el vestuario cuando se iba a agarrar a golpes con Noah después del partido de Orlando, donde por cierto los Bulls volvieron a salir barridos. Aunque el novato coloboró, en su regreso tras los dos partidos suspendidos, con 12 puntos y 11 rebotes y el veterano de 11 años, con cuatro títulos de mejor defensa del año y un anillo de la NBA, con 4 puntos y 2 rebotes. Eso sí que se merece una multa o suspensión, más cuando es el agente libre más caro en la historia de los Bulls y cobra 15 millones de dólares por temporada.
Noah no es ningún angelito y su mayor problema es que todavía no se ha enterado que ya no está en la universidad, sino en un mundo sumamente profesionalizado como la NBA.
Pero sorprende mucho que un jugador como Ben Wallace, uno de los grandes responsables del despido de Scott Skiles, el que el año pasado desafió de mala manera la norma de los Bulls de no usar cinta de pelo o el que una vez, cuando jugaba con los Pistons a las órdenes de Flip Saunders, se negó a salir a jugar, ahora se convierta en juez de buen ejemplo entre sus própios compañeros.
Por eso no es de extrañar, que ya muchos de los aficionados de los Bulls hayan perdido la paciencia con el equipo y pidan una reconstrucción, empezando por deshacerse de ‘Big Ben’ y apostar por jóvenes como Noah, que al fin y al cabo, son el futuro y se dejan la piel por el equipo.
Si desea enviar algún comentario a este tema lo puede hacer a jlsanchez@tribune.com.
Adiós muy buenas en Noche Buena
Publicado por José Luis Sánchez Pando. Enero 3 del 2008 a las 9:58 AM
|
Una noticia que sacudió y sorprendió a toda la ciudad de Chicago, pero que sin embargo no es de extrañar si miramos como se arrastra el equipo por las diferentes canchas en lo que llevamos de campeonato.
El equipo de Chicago ha pasado de ser de un plumazo una gran alternativa de poder en la Conferencia del Este a una de las mayores decepciones de esta temporada de la NBA.
Como ocurre en estos casos hubo reacciones de todo tipo. Algunos lamentaban el despido argumentando que no fue culpa de Skiles, sino de los jugadores. Mientras otros, entre los que me incluyo, reaccionaron describiéndo la noticia como un regalo anticipado de Navidad.
En mi blog publicado el pasado 9 de noviembre titulado ‘Los Bulls necesitan un cencerro’ ya explicaba las razones por las que no me gustaba Skiles para los Bulls a pesar del buen trabajo realizado hasta la temporada pasada. Pero tal y como dije entonces, los Bulls ya estaban listos para dar un siguente paso y Skiles no era el tipo de entrenador que necesitaban para conseguir las metas que tenía el equipo.
Aunque por supuesto la culpa no es sólo de Skiles, los jugadores también mucha parte de resposabilidad en toda esta crisis. Pero lo que es obvio es que el divorcio entre jugadores y técnico cada vez era más palpable conforme iba avanzando la temporada.
Pocas horas después de anunciarse el mismo día 24 el despido de Skiles, el base
Skiles empezó a perder el control del equipo en la pretemporada cuando permitió a Ben Wallace ser el único jugador de los Bulls en poder usar la cinta del pelo. Una excepción que, de manera silenciosa, no sentó muy bien al resto de jugadores.
Pero lo peor es que ‘Big’ Ben ha sido además una de las principales razones por la que los Bulls no han funcionado. A pesar de cobrar 60 millones de dólares por cuatro temporadas, Wallace ha lucido en esta su segunda temporada con el equipo completamente apático, desganado y lo que es peor, completamente peleado con Skiles.
Muy interesante se preveen los próximos movimientos que el gerente general John Paxson, el mismo que describía el Skiles en pretemporada como el mejor técnico de la NBA, haga para reconstruir un equipo que en estos momentos se pasea por la liga como alma en pena. En Chicago no sólo se espera la llegada de un técnico, sino cambios de jugadores que refloten al equipo, que aunque no está para muchas cosas como se esperaba en un principio, al menos no debería tener una marca perdedora como la que tiene ahora.
De momento, el primer movimiento de Skiles ha sido colocar al asistente Jim Boylan como técnico interino. Un parche más ya que se trata de mismo perro con diferente collar puesto que Boylan era la mano derecha de Skiles. Aunque ahora se encuentra con una gran oportunidad de probar sus cualidades como técnico.
Pero también han sonado otros posibles candidatos a técnico como Larry Brown, Jeff Van Gundy, Mike Krzyzewsky, más conocido como ‘Coach K’, Mike Fratello o incluso Scottie Pippen, alguien de quien se habla mucho en Chicago y que podría debutar como entrenador en el equipo donde se consagró.
Pero con este despido de entrenador también se han incrementado los rumores sobre los posibles refuerzos de jugadores. Se habla de traer un líder, algo de lo que carece el equipo y por tanto se ha reabierto la idea de incorporar al español de los Grizzlies Pau Gasol. Aunque también ya se habla del base de los Nets, Jason Kidd o incluso del base de los Nuggets Allen Iverson.
El caso es que las quinielas están más abiertas que nunca en los Bulls y decenas de nombres de jugadores y técnicos y posibles negociaciones y trueques corren por toda la ciudad.
Si desea enviar algún comentario a este tema lo puede hacer a jlsanchez@tribune.com.
Novatos, novatitos y novatazos
Publicado por José Luis Sánchez Pando. Diciembre 21 del 2007 a las 5:28 PM
|
No es lo mismo llegar hecho un niño prodigio procedente del institituto como lo hicieron Kobe Bryant, LeBron Janes, Kevin Garnett o este año Kevin Durant para tomar las riendas y el liderazgo inmediatamente de sus respectivos equipos, que salir de una prestigiosa universidad con campeonato colegiales y más cocinados deportivamente.
Sobre Durant, segunda selección del pasado draft y que actualmente es el líder de los Sonics, habló el ex líder de Seattle y ahora en Boston, Ray Allen, quien dijo que era demasiada presión y responsabilidad las que habían puesto sobre los hombros de éste joven de 20 años y que lo mejor hubiera sido rodearlo de buenos veteranos, quitarle presión y dejarlo evolucionar.
Aunque razón no le falta, sí que es verdad que una gran cantidad de estos novatos suelen terminar triunfando.
Entre los jugadores que salen de las universidades hay también dos clases, los que son carne de cañón y apenas juegan, y los que salen con buena posición, curriculum y gozando de las oportunidades para ir cocinándose lentamente y adaptándose a las nuevas y duras exigencias de la NBA.
Ahí encontramos por ejemplo al ala-pívot de los Bulls, Joakim Noah, que viene de ganar dos campeonatos consecutivos con la Universidad de Florida y cuyo perfil es además muy peculiar.
Noah, nacido en Nueva York, es hijo del legendario tenista Yannick Noah, ganador en 1983 de Roland Garros y su madre fue Miss Suecia y dama de honor de Miss Universo en 1978. Su abuelo paterno era miembro de la selección de fútbol de Camerún y su abuela paterna capitana de la selección francesa de baloncesto.
“Este es mi primer año en la NBA y no quiero tener demasiadas presiones”, nos aseguraba el simpático Noah. “Ahora tengo que cambiar mi estilo de baloncesto porque este es el mejor nivel que hay y siento que tengo todavía mucho que mejorar para ganarme un sitio en el equipo”.
Por último están los ilustres y lujosos extranjeros, jugadores que en algunos casos llegan siendo campeones mundiales u olímpicos y que aún así le colocan la etiqueta de novatos.
Algunos llegan jovencitos como el español Pau Gasol o los argentinos Manu Ginóbili o Carlos Delfino. Pero otros llegan ya mucho más maduritos como los argentinos Fabricio Oberto, Walter Herrmann, Luis Scola o el español Jorge Garbajosa. O en su día el mismísimo Arvydas Sabonis. Pero en todos los casos son jugadores que pasan de un plumazo de ser auténticas estrellas en sus respectivas selecciones y equipos a novatos desconocidos y con la misión de volverse a ganar un sitio y un nombre.
“Al principio es un poquito chocante porque parece que te tratan como si no supieras jugar al basquet”, me confesaba recientemente el argentino ahora Pistons, Herrmann. “Porque como nadie te conoce, entoces metes una canasta y parece que metistes un gol porque te festejan mucho”.
“Mi primer año me lo tomé de aprendizaje y tuve muchas vivencias lindas”, nos decía Oberto, pívot argentino que llegó con 30 años a los Spurs procedente del Pamesa de España. “Esperé mucho tiempo en llegar a la NBA y sabía que llegaba a un equipo que acababa de ganar el campeonato, para mí eso también era un orgullo llegar a este equipo”.
Pero lo principal del salto es la adaptación al estilo NBA, algo muy diferente a lo que se juega en Europa o Sudamérica y lo que no todo el mundo puede superar.
“Hay grandes estrellas de Europa como (Sasha) Danilovic o (Aleksandar) Djordjevic que nunca pasaron la adaptición a la NBA”, me comentaba Delfino. “Y hubo otros que como Ginóbili que lo han pasado bárbaro y rápido. Lo que hay que hacer es no pensar tanto en Europa y el pasado. Aunque yo extraño esos tiempos de tener la pelota en la mano y estar mucho tiempo en la cancha”.
Muy semejante era el sentir el año pasado de Garbajosa, en su temporada de novato con los Raptors.
“La diferencia más grande en el salto a la NBA está sobre todo en lo físico”, me decía la temporada pasada Garbajosa tras un partido contra los Bulls. “Quizás lo táctico no se trabaja tanto como en Europa. Aquí prima más el juego físico, hay jugadores muy grandes que saltan y corren como aleros y bueno, es un juego con muchas transiciones, muy ágil y hay que adaptarse”.
En definitiva novatos de todos los colores y para todos los gustos. Pero...¿Qué tipo de novato es la mejor opción para reforzar un equipo? ¿Un fenómeno de instituto, un consagrado colegial o un experimentando extrajero aunque sea veterano? Ahí está la clave y el dolor de cabeza de muchos cazatalentos en la NBA.
Feliz Navidad y prósprero Año Nuevo a todos...
Si desea enviar algún comentario a este tema lo puede hacer a jlsanchez@tribune.com.
¿Chapu por Gasol? No por favor
Publicado por José Luis Sánchez Pando. Diciembre 6 del 2007 a las 10:31 AM
|
Con estas palabras se despachaba el entrenador de los Bulls, Scott Skiles, en la rueda de prensa tras la derrota del lunes 3 ante los Mavericks de Dallas para definir al que había sido su mejor hombre sobre la cancha, el alero argentino Andrés Nocioni, cuyo recital de 30 puntos no había podido impedir la undécima derrota del equipo en 15 partidos. Pero cuando Skiles hablaba de encontrar la manera de sacarlo más, nadie podía pensar que horas más se iba a disparar la noticia de un posible cambio entre Chapu y el ala-pívot de los Grizzlies de Memphis, Pau Gasol.
Ambos equipos son de lo peor en este arranque de temporada, por lo tanto no es extraño que quieran mover ficha. Aunque oficialmente todavía no se ha confirmado nada. Ya la temporada pasada Gasol estuvo muy cerca de aterrizar en Chicago, pero los Bulls se negaron a cambiarlo por Luol Deng. Y Memphis tuvo que quedarse con un jugador que abiertamente había dicho que se quería ir. Por lo que la salida de Gasol sólo era cuestión de tiempo.
El mal arranque de los Bulls ha puesto nervioso a todos en Chicago porque se esperaba un equipo que peleara por el título de la Conferencia y se han encontrado un equipo roto, desbalanceado y con el peor porcentaje de tiro de toda la NBA. Por lo que de este lado de la historia también hay urgencias de cambio y los rumores de refuerzos no cesan.
Una vez que pasó la fiebre del posible traspaso de Kobe Bryant, una historia que ya nadie se la cree, y cuyo nombre se coreaba en el estadio de los Bulls en las primeras derrotas, se ha reabierto en Chicago la idea de la llegada de Gasol, una operación más realista y además más acertada viendo las necesidades que tienen los Bulls.
Gasol es exactamente lo que necesitan los Bulls para compensar su juego. Ya que la llegada del español le proporcionaría al equipo ese poste alto que suma puntos, algo de lo que carece actualmente Chicago. Y aunque en defensa y rebotes Gasol no brilla mucho, esa labor pasaría a manos de Ben Wallace, que como anotador es un completo desastre, y como defensor y reboteador toda una fuerza de la naturaleza. Por lo que la fórmula Gasol-Wallace podría formar una dupla temible bajo los tableros tanto en defensa como en ataque. Permitiendo al equipo tener más versatilidad y armas junto al juego exterior.
Pero, ¿Cuál sería el precio que tendrían que pagar los Bulls para hacerse con un jugador como Gasol?
Obviamente si es un cambio de jugador por jugador, los Bulls saldrían ganando porque sin discusión se llevarían a la estrella de la operación. Pero teniendo para elegir, por qué deshacerse de un jugador como Nocioni, el motor, el alma y la sangre de estos Bulls, cuando puedes intentar quedarte con los dos.
Ahí están Tyrus Thomas, Chris Duhon, Thabo Sefolosha y el mismísimo novato Joakim Noah o los cuatro a la vez para cerrar la operación. Lo que mantendría a los Bulls conservar su nucleo del juego exterior intacto con Luol Deng, Ben Gordon y Kirk Hinrich, aunque ahora anden de pena, y además mantener a un jugador como Nocioni, un trabajador incansable, de un valor incalculable en todas las facetas del juego y cuyos verderos méritos y cualidades no pueden ser medidas en las estadísticas.
Si desea enviar algún comentario a este tema lo puede hacer a jlsanchez@tribune.com.
La vendetta de los Raptors a Garbajosa
Publicado por José Luis Sánchez Pando. Noviembre 16 del 2007 a las 4:15 PM
|
La situación que está viviendo está temporada el alero español Jorge Garbajosa en los Raptors de Toronto es, según me comentaba el propio jugador, muy, pero que muy, dura. Aunque yo añadiría que además es muy, pero que muy, injusta.
No es de recibo que Garbajosa haya sido apartado y maltratado con el ostracismo del banquillo sólo por el único delito de haber acudido a jugar este verano con su selección el Eurobasket cuando el equipo de Toronto le recomendó descansar de su lesión de tobillo. Pero el jugador jugó y ahora los Raptors le están pasando factura. Increíble que estas cosas pasen en la NBA, pero cierto como la vida misma.
Intenté conseguir algunas explicaciones a esta situación y le pregunté a Sam Mitchell, pero para mi mayor sopresa, el técnico de los Raptors no quiso, o quizás no pudo tener argumentos, y no me contestó. Simplemente se dio la vuelta de muy malas ganas y se fue susurrando al viento, dejándome plantado. Una reacción que nunca me había ocurrido en todos los años que llevo cubriendo la NBA y que realmente dice muy poco de la profesionalidad del que la temporada pasada fue elegido como Entrenador del Año.
Sin embargo ese desaire de Mitchell me hizo aumentar todavía más mis dudas sobre el caso y comprobar que realmente algo huele mal en todo esto. Sobre todo si vemos los antecedentes y escuchamos al jugador. Ya que con el entrenador fue imposible.
Garbajosa llegó la temporada pasada a los Raptors y su impacto en el equipo fue total y rapidísimo, ya que con tan sólo siete partidos de aclimatación a la liga y a sus nuevos compañeros, se ganó la titularidad el 17 de noviembre de 2006 y ya no la soltaría en toda la temporada. Convirtiéndose en uno de los jugadores más importantes y protagonistas de la gran temporada firmada el año pasado por Toronto, que con marca de 45-35, igualó su histórica mejor campaña desde 2000-01. Aunque sí firmó la mejor temporada en casa de su historia con un récord de 30-11.
Garbajosa jugó 67 partidos, 60 como titular, y promedió 8.5 puntos y 4.9 rebotes en 28.5 minutos por partido. Fue el quinto mejor novato de la liga en rebotes y el octavo en puntos. Anotó en dobles dígitos en 27 ocasiones y atrapó más de 10 rebotes en cinco partidos. Siendo reconocido su gran trabajo por todos y por eso estuvo en el fin de semana del Juego de las Estrellas jugando con el equipo de los novatos.
Sin embargo, el 26 de marzo se lesiona su tobillo izquierdo en Boston y tiene que pasar por el quirófano un día despúes. Su progresión en la NBA se ve frenada y Toronto se resiente de su ausencia. Tanto es así que los Raptors caen eliminados en la primera ronda de playoffs.
Una vez recuperado de su lesión, Garbajosa le pide a los Raptors permiso para poder jugar con España el Eurobasket del pasado verano y éstos le responden que mejor descanse su tobillo dañado para no correr peligros. Es ahí donde el tema entra en un pulso por ambas partes que termina ganando el jugador, que juega con su selección.
Eso parece que todavía no se lo ha perdonado los Raptors a Garbajasa y ahora le está pasado la factura dejándolo olvidado en el banquillo, no jugando, y si lo hace, juega los minutos de la basura, donde ya está todo el pescado vendido.
Garbajosa me aseguró el pasado sábado 10 de noviembre en Chicago que “físicamente me siento perfectamente. Gracias a Dios me he recuperado sin ningún problema de un lesión muy complicada y estoy perfectamente sano”.
Así que por razones físicas no deben ser. Pero sorprendentemente esta temporada y tras llevarse ocho partidos, el campeón mundial español sólo ha participado en seis encuentros, nunca como titular y donde está promediando 2.3 puntos y 1.5 rebotes en 8.3 minutos de juego, es decir, casi cuatro veces menos de los minutos que promediaba en su año de novato. Y eso que Toronto no es que no lo necesita ahora porque va muy bien, ya que tiene marca de 4-4 y no termina de arrancar y coger el ritmo que demostró la temporada pasada con el español en el quinteto inicial. O que los fichajes que han llegado esta temporada le hayan arrebatado el puesto ya que tanto el argentino Carlos Delfino como Jason Kapono realizan funciones diferentes.
Por eso Garbajosa reconoce que la situación que está atravesando es muy dura sobre todo anímicamente. Y además afirma que absolutamente nadie le ha explicado el por qué de esta situación, mientras que su con su entrenador Mitchel asegura tener muy poco contacto.
“Yo siento que tengo la conciencia muy tranquila de lo que he hecho en mi recuperación, de que he jugado con mi selección sin correr ningún riesgo porque tengo un seguro que me cubre y todavía está en vigor”, nos dice Garbajosa. “No me arrepiento de nada en absoluto, eso lo tengo muy, muy claro. Y si volviera a estar en la misma situación, volvería a hacer mismo”.
Aunque Garbajosa es un trabajar nato, al que nadie le ha regalado nada y ha llegado a lo más alto haciendo grandes sacrificios, y aunque asegura que sabía que esto no iba a ser “un camino de rosas” y que no tira la toalla porque quiere pelear por recuperar el respeto y el rol que se merecen en Toronto, el divorcio entre ambas partes parece total y de difícil arreglo.
Así pués, y de no cambiar la actitud y vendetta de los Raptors, los días de Garbajosa en el equipo podrían estar contados ya que la prioridad del jugador es jugar, algo que no hace ahora y por lo que nos aseguró que “si no tuviera sitio (en el equipo de los Raptors) me iría. No me quedaría ni un segundo más. No es cuestión de dinero ni de agarrarme a nada. Si yo veo que puedo ser útil a este equipo me quedo. Si no, hablaría para irme”.
Creo que novias no le iban a faltar a este madrileño de 29 años para encontrar un nuevo equipo donde jugar en la NBA, donde ya ha demostrado que tiene la calidad necesaria para destacar.
Pero lo que no parece justo, es que un jugador de este calibre esté pasando por este mal trago en la mejor liga del mundo y que Toronto siga tirando piedras sobre su tejado.
-Si desea enviar algún comentario a este tema lo puede hacer a jlsanchez@tribune.com
Los Bulls necesitan un cencerro
Publicado por José Luis Sánchez Pando. Noviembre 9 del 2007 a las 2:49 PM
|
Todas estas palabras me dejaron desde entonces rumiando su verdadero contenido, sobre todo lo referente a Skiles, un entrenador con el que tengo mis dudas sobre si es el más adecuado, en estos momentos, para dirigir a los Bulls.
Los resultados que ha conseguido Skiles desde que el 28 de noviembre de 2003 sustituyera a Bill Cartwright son indudablemente positivos y hablan muy bien a su favor.
En sus tres temporadas completas al frente equipo, los Bulls han sumado en cada campaña 40 o más victorias, incluyendo 49 triunfos en la pasada temporada, lo máximo desde la temporada 1997-98, donde se ganó el sexto campeonato. Además, volvió a meter al equipo a los playoffs en su primera temporada completa (2004-05) y desde entonces lo ha mantenido ahí. Los dos primeros años cayendo en primera ronda, pero la temporada pasada se barrió en primera ronda a los entonces campeones, Miami Heat, lo que significó la primera serie de playoffs ganada desde que Michael Jordan y compañía ganaran el sexto anillo en 1998, y luego se cayó ante los Detroit Pistons. Es decir, Skiles recogió un equipo cargado de jóvenes promesas, los famosos Baby Bulls, a los que pulió, conjuntó, les sacó brillo y los colocó en la órbita de los equipos contendientes a la Conferencia del Este.
Pero en los corrillos periódisticos en los pasillos del United Center se lleva comentando desde hace un par de temporadas que la labor de Skiles podría haber ya llegado a su techo, que ya hizo lo que tenía que hacer, que era armar un equipo y hacerlo competitivo, pero que no parece un entrenador para ganar un campeonato y que se necesita un nuevo técnico, con otras características y experiencia, para dar el siguiente paso que necesita el equipo para colocarlo como serio aspirante al título.
El mal inicio de esta temporada, donde se arrancó con marca de 0-4, demostró las grandes carencias que todavía arrastra al equipo, sobre todo bajo los tableros, donde el equipo todavía no tiene un poste alto que produzca puntos ofensivamente. Todo se limita al poder defensivo de Ben Wallace, que en ataque es un cero a la izquierda.
El movimiento del banco de reservas y las rotaciones de jugadores que realiza Skiles también son cuestión de debate. Cambios incompresibles en momentos cruciales del partido le han costado los Bulls más de una derrota. Pero Skiles es un técnico de ideas fijas y muere con Kirk Hinrich y Ben Gordon aunque no anden finos y sus reservas le estén sacando el partido adelante, tal y como pasó en la segunda derrota en casa esta temporada ante Los Angeles Clippers. Mientras que otros jugadores, caso del argentino Andrés Nocioni, ven como pasan de ser jugadores importantes hasta la temporada pasada a ser olvidados en el banco en el principio de ésta, donde el joven Tyrus Thomas y el novato Joakim Noah se le han colado por delante en la rotación de juego.
"Esos son cosas del entrenador", nos afirmaba Nocioni el pasado martes tras la derrota ante los Clippers, donde tan sólo jugó10 minutos. "Yo no puedo entrar en el planteamiento táctico de Skiles. No tengo ningún problema con eso, solamente pienso en estar bien para mi próximo partido y uno nunca sabe. En la NBA uno juega 10 minutos un día y el otro 40".
Aún así, lo Bulls tienen con qué regresar esta temporada a los playoffs, pero una vez ahí no se les ve que puedan hacer mucho ruido. Más este año, donde el Este realmente ha dado un gran salto de calidad entre sus equipo.
Y es que lo que realmente necesitan estos Bulls para dar el gran salto, además de quizás un nuevo técnico como dicen algunos, es un líder. Algo que el equipo no ha tenido desde la marcha de Michael Jordan y que cualquier aspirante a algo grande necesita.
Todo rebaño necesita un guía que es el que lleva el cencerro colgado al cuello y tira del resto. Ese jugador todavía no lo tienen los Bulls y por mucho que hayan intentado colgarle dicho cencerro o responsabilidad a jugadores como Hinrich, Gordon o incluso Luol Deng, el equipo todavía camina sin nadie que los dirija, que tome la resposabilidad en los momentos complicados y que tome el control del equipo en la cancha y en el vestuario.
Por eso, los rumores durante este inicio de temporada, que colocaban a Kobe Bryant en los Bulls, en un canje de varios jugadores, levantó más que interés en la mayoría de los aficionados de Chicago, ya que el jugador angelino sería perfecto para recoger el cencerro que dejó vacante Michael Jordan hace nueve años.
Pero todo hace indicar que habrá que seguir esperando.
¿Hasta cuando? Eso sólo lo sabe Paxson.
Todo sigue igual en la región
Publicado por José Luis Sánchez Pando. Septiembre 06 del 2007 a las 10:08 AM
![]() Estados Unidos, como siempre, se paseó en el Preolímpico, un torneo donde terminó invicto. (NBAE/Getty Images)
|
Como ocurrió hace cuatro años en el Preolímpico de San Juan 2003, Estados Unidos se llevó el campeonato tras derrotar en la final a Argentina. Mientras que Puerto Rico conquistó el bronce.
Esas tres selecciones son, hoy por hoy, lo mejor que tiene el Continente Americano. Así lo demuestra la historia y los resultados. Mientras que Brasil todavía, y a pesar de tener un gran equipo que le llevó a ganarse el sobrenombre de ‘Samba Team’, sigue siendo todavía una alternativa de poder a los tres grandes de la región y con mucho que demostrar.
Estados Unidos, como siempre, se paseó en el Preolímpico, un torneo donde terminó invicto, lo ganó por tercera ocasión consecutiva, demostró haber rectificado en su concepción de jugar y que está listo para enfrentarse e intentar recuperar su gloria perdida ante los grandes monstruos del baloncesto europeo o la misma Argentina con todas sus estrellas.
Porque en este torneo, la verdad, es que no tuvo rival que le inquietara debido a que la única que lo podría haber hecho, Argentina, como lo ha demostrado en varias ocasiones últimamente, se presentó sin la columna vertebral de sus estrellas.
Aún así, Argentina demostró que no necesita de su ‘Armada de la NBA’ para pasearse tranquilamente por la región y ganarse un boleto olímpico.
Cuando los albicelestes anunciaron que acudían al torneo sin estrellas como Manu Ginóbili, Andrés Nocioni, Fabricio Oberto, Walter Hermann y Pepe Sánchez, muchos fueron los que temblaron y amenazaron con una posible eliminación de los actuales campeones olímpicos. Pero visto lo visto, los argentinos demostraron que están muy por encima de sus rivales, exceptuando a Estados Unidos con los que cosecharon su única derrota del torneo, y que incluso podrían haber conseguido su clasificación directa a los JJOO de Pekín 2008 sin la necesidad de haber llamado a Luis Scola, elegido el Jugador Más Valioso del torneo y recientemente fichado por los Rockets de Houston, o Carlos Delfino, quien ha cambiado los Pistons de Detroit por los Toronto Raptors ha cambio de más minutos de juego.
Argentina también ha demostrado que su gran camada de jugadores que conquistaron un subcampeonato mundial y un oro olímpico está teniendo una continuación y que tiene material de sobra para seguir dando guerra por muchos años más con jugadores como Paolo Quinteros, Carlos Sandes, Guillermo Kammerichs o Antonio Porta.
Por su parte Puerto Rico, que fue de menos a más y se aprovechó de la anarquía reinante en Brasil para volver a consagrarse como la tercera mejor selección de la región. Aunque dejando muchas dudas de su potencial y aprovechándose de las debilidades de selecciones en vías de desarrollo o de crisis internas como la de Brasil.
Sin embargo, los boricuas demostraron que cuando Carlos Arroyo y Larry Ayuso andan enchufados y con la mano caliente, pueden derrotar a cualquiera. Pero los altibajos a los que están acostumbrados la selección puertorriqueña les hace sufrir muchas veces más de la cuenta para alcanzar las metas que por su calidad deberían lograr más tranquilamente.
El gran fracaso del torneo se llama Brasil, que junto a Puerto Rico y Canadá, tendrán que pelear por el repechaje olímpico.
Que Brasil tuviera que conformarse con el repechaje no es noticia. Casi todos esperábamos eso, aunque no de la manera tan lamentable y realizando tan pobre baloncesto como lo hicieron los canarinhos, de los que se esperaba mucho más por la calidad del equipo que traía.
Los brasileños parece que se contagiaron de los viejos defectos de individualismo que tanto disgustos le propinó al ‘Dream Team’ o que sabían que estaban condenados al repechaje, pero el caso es que Brasil no lució como debía y dejó una deuda muy grande en este torneo.
Mientras que el resto de selecciones volvieron a quedar como ilustres acompañantes en un querer pero no puedo. Capaces de animar la competencia con alguna que otra sorpresa pero al final terminan siempre siendo los mismos los que se quedan a las puertas. Aunque México, que se quedó a una victoria de entrar entre los cinco primeros lugares con derecho a pelear una plaza olímpica, siempre se preguntará que hubiera pasado si su mejor jugador, el NBA Eduardo Nájera, hubiera jugado el torneo. Y eso que los aztecas tan solo abrieron y cerraron su participación ganando, así consiguieron sus dos únicas victorias del certamen.
A nivel individual, la sorpresa más grata que me dejó este Preolímpico fue el uruguayo Esteban Batista, que jugando en un selección tan limitada como la charrúa, logró sobresalir para terminar como cuarto mejor anotador (20.8 pts/part.) del torneo y líder en rebotes (13.9 reb/part.) y dobles-dobles (5 en 8 partidos).
Unas cifras que de haber llegado un poco más lejos su selección, nadie discutiría que se hubiese llevado el MVP, algo que posiblemente se merecía de todas maneras. Aunque el jugador puede haber ganado un premio mayor si finalmente se le vuelven a ver las puertas para un regreso a la NBA, un lugar donde al menos merece una oportunidad, algo que el año pasado no le dieron los Hawks de Atlanta.
El Preolímpico de las reivindicaciones
Publicado por José Luis Sánchez Pando. Agosto 29 del 2007 a las 9:23 PM
![]() De la mano de Kobe Bryant y Jason Kidd, están convirtiendo este torneo en un auténtico paseo militar. (NBAE/Getty Images)
|
La selección de Estados Unidos empieza a parecerse más al ‘Dream Team’ de antaño que al ‘Titanic’ de últimamente gracias a que finalmente han entendido sus superestrellas que esto es juego de conjunto, vienen vacunados de humildad y además cuentan con un equipazo que aburre con los monólogos que firman en cada partido. Eso sí, destacar de manera especial a la vieja guardia, que de la mano de Kobe Bryant y Jason Kidd, están convirtiendo este torneo en un auténtico paseo militar.
Pero a nivel individual es donde más ha sorprendido este campeonato, donde el pívot uruguayo Esteban Batista ha pasado de ser carne muerta de la NBA a ser la estrella que más brilla en este torneo.
Batista, quien la temporada pasada apenas le dieron oportunidades en las Hawks de Atlanta y que actualmente está sin equipo, es tras disputarse seis jornadas, en el más firme candidato para ganar el trofeo al Jugador Más Valioso (MVP) de este Preolímpico, algo que para Uruguay, selección revelación del torneo, sería un hito histórico y para el jugador una bonita manera de reivindicarse.
Batista, de 24 años y 6-10, es el cuarto mejor anotador del torneo con un promedio de 21.5 puntos y es el líder en rebotes con una media de 14 capturas por encuentro, 4.5 de ellos en ataque.
Su marca anotadora en un partido fue el pasado día 25 en la victoria (82-79) ante Puerto Rico, donde sumó 34 puntos. Mientras que su partido más completo fue el pasado día 28 en la derrota (88-79) ante Venezuela, donde sumó 21 puntos y 20 rebotes, consiguiendo así su cuarto doble-doble en seis partidos, apartado en el que también es líder del torneo.
Lo irónico del asunto, es que Batista actualmente no tiene equipo, y aunque su destino parece que va camino de desembocar en la liga española, no sería de extrañar de que el jugador contara con una nueva oportunidad en la NBA. Merecerla se la merece.
Duelo en la duela de Las Vegas mirando hacia Beijing
Publicado por José Luis Sánchez Pando. Agosto 22 del 2007 a las 7:36 PM
![]() Carmelo escucha los consejos del técnico Mike Krzyzewski. (NBAE/Getty Images)
|
Después de 15 años de ‘Dream Team’, Estados Unidos finalmente, y a base de reveses y revolcones en las últimas competiciones internacionales, ha perdido esos galones que pusieron en alto y crearon la generación de Michael Jordan en las Olimpiadas de Barcelona’92.
Todo esto condiciona la mentalidad con la que llega la selección del Tío Sam a Las Vegas bajo el mando del técnico Mike Krzyzewski, más conocido como ‘Coach K’, cuyo objetivo no es sólo ganar su tercer Preolímpico consecutivo y demostrar por qué obstenta el primer puesto en el ranking de la FIBA, sino que además viene obligado por machacar a sus rivales y jugar bien y bonito.
Para eso han formado una gran selección donde destacan la mágia de los cañoneros Kobe Bryant, Carmelo Anthony o LeBron James. El poder bajo los tableros de torres como Dwight Howard y Tyson Chandler. En definitiva grandes individualidades ‘made in NBA’ acostumbradas al juego de uno contra cinco que tan malos resultados les ha dado a los Estados Unidos en los últimos tiempos a nivel internacional. De ahí que el gran arma de esta selección estadounidese radique en su armador, el veterano Jason Kidd, ganador en 2000 de la última medalla de oro olímpica de Estados Unidos, y que es todo un experto del juego en equipo y de crear un verdadero conjunto sobre la cancha.
Por ahí, junto a otro de base de sus mismas características como es Chauncey Billups, pasarán las grandes bazas que tienen los estadounidenses para ganar el torneo, una de las dos plazas directas a las Olimpiadas de Beijing 2008 y recuperar el prestigio perdido.
La otra plaza directa, y debido a las numerosas bajas con las que cuenta Argentina, que no podrá disponer de un quinteto de lujo como Manu Ginóbili, Frabicio Oberto, Andrés ‘Chapu’ Nocioni, ‘Pepe’ Sánchez o Walter Hermann, parece destinada para Brasil, recientemente campeona de los Juegos Panamericanos 2207, que aunque también llega mermada con varias ausencias, dispone de un equipo muy compacto y de un mágico dúo formado por ‘Nene’ Hilario y Leandro Barbosa, una pareja capaz de destrozar a cualquiera tanto en el juego interior como exterior.
Como grandes alternativas de poder a esas dos plazas se presenta la misma Argentina, que aún mermada, hay que recordar que es la actual campeona olímpica, segunda en el ranking FIBA y muy especialmente, el temperamento y el hambre de victoria con la que juegan todos sus jugadores cada vez que se enfundan la albiceleste. Algo muy temido y a tener en cuenta por todos los contrarios si además debajo de esas camisetas hay jugadores de la talla de Carlos Delfino o Luis Scola, recientemente fichado por los Rockets de Houston.
Un escalón por debajo a estos tres, pero también con muchas opciones reales de ser una de las grandes alternativas, se presenta Puerto Rico, todo una potencia en la región y que siempre hay que tener en cuenta, ganadora de dos Preolímpicos y según el ranking de la FIBA, la tercera mejor selección de América.
Los boricuas vienen dirigidos en su juego del base Carlos Arrollo (Orlando Magic), todo veterano en la selección que siempre se crece en las grandes ocasiones, sobre todo cuando se enfrenta a Estados Unidos. Junto él, contará con el apoyo del joven pívot y techo del equipo Peter John Ramos, ex Washington Wizards y ahora en la liga española, los bases Larry Ayuso y José Barea (Dallas Mavericks) o los aleros Rick Apodaca o Carmelo Lee.
Sin embargo, la ausencia del experimentado pívot Daniel Santiago, ex Milwaukee Bucks y ahora en el Unicaja de la Liga española, puede pasarle factura a los boricuas debajo de los tableros.
El resto de selecciones participantes parecen destinadas a pelear por la quinta plaza, posición que junto al tercero y cuarto puesto, volverá a jugar el próximo año por ganarse un hueco en la respecta olímpica junto a otros nueve conjuntos y donde sólo los tres primeros lograrán la clasificación.
Para esa quinta plaza parecen destinados que pelearán Uruguay, Venezuela, Canadá y Panamá. Mientras México, que no cuenta con Eduardo Nájera, e Islas Vígenes, se presentan como las flojas selecciones del torneo.
RSS Feeds



