• Uno de los pocos jugadores en la NBA que puede cambiar un partido con su defensa es Ron Artest, un hombre que se ha convertido en uno de los anotadores más consistentes de los Pacers en la temporada 2002-03, con un promedio de 15.5 puntos, que se complementan muy bien con sus 2.30 robos por juego (número 2 en la liga).
• Pero la temporada anterior estuvo llena así mismo de controversia y polémica. Artest consolidó su reputación de problemático, perdiéndose 12 juegos por suspensiones, faltas fragantes y mal comportamiento.
• Ahora dependerá de Artest el mantener su comportamiento dentro de la cancha. Muchos en la liga dan como ejemplo positivo a Kenyon Martin, conocido por sus faltas desleales y que con el tiempo se ganó el respeto de los oficiales y rivales sin perder la fortaleza y rudeza que caracteriza su juego.
• Teniendo a Artest bajo control simplemente ayudará a que los Pacers ganen más partidos y además logrará más armonía fuera de la cancha y en que el vestuario tenga la química y armonía que se necesita para luchar por un título.
• Los Pacers tienen la mejor afición en el Este, aman el baloncesto y es un estado con tradición basquetera. Es hora de recompensarlos y Artest debe comprender esto.