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![]() *Por Hermes Ayala |
“No creo que muchos jugadores se quejarían por venir a jugar aquí”, dijo esta semana Eric Snow, de los 76ers de Filadelfia. Snow se tomará un respiro del súbito clima frío de octubre de los Estados Unidos para jugar un partido de exhibición contra los Heat de Miami en el Coliseo Roberto Clemente el próximo 7 de octubre. Y por sus palabras, el ‘Snowman’ está loco por que el sol tropical lo derrita.
![]() Allen Iverson regresa a Puerto Rico, en esta ocasión con los Sixers./Jesse D. Garrabrant/NBAE/Getty Images |
Fajardo es, curiosamente, el pueblo que crió a Carlos Arroyo, máximo basquetbolista puertorriqueño actual que en estos momentos lucha la posición inicial con los Jazz de Utah.
Son muchas las coincidencias. Quizás es que las misteriosas vibras del Triangulo de las Bermudas crea un ambiente maravilloso en Puerto Rico cuando de básquetbol se trata.
Bueno, que digan los jugadores de la NBA que han visitado la isla cómo les ha gustado el ambiente. Según los acontecimientos de la década pasada, todo apunta a que los astros conspiran para que la NBA sea seducida por Borinquen bella.
El cortejo comenzó en 1978, cuando Butch Lee debutó en uniforme de la NBA, con los Hawks de Atlanta. Lee luego ganó un título con los Lakers de Los Ángeles en un equipo donde estaban Kareem Abdul Jabbar y Magic Johnson, y después se consolidó como uno de los pilares del baloncesto en Puerto Rico. Logró múltiples logros en la década del ‘80 con el equipo nacional y, actualmente, se desenvuelve como apoderado y entrenador de los Gigantes de Carolina de la Liga Superior de Baloncesto (LSB), organismo que produce el torneo nacional.
![]() Carlos Arroyo, orgullo nacional de Puerto Rico./Andrew D. Bernstein/NBAE |
El romance continuó, posteriormente, con la entrada de jugadores como Piculín Ortiz (Utah, 1988), Ramón Rivas (Boston, 1988), Daniel Santiago (Phoenix ‘00 y, en estos momentos, Milwaukee) y Arroyo (debutó con Toronto en ‘01). Pero la intensidad de este idilio encontró niveles estratosféricos después de 1993, cuando los Heat, para allá para el tiempo de Rony Seikaly, derrotaron en el Clemente a los Nuggets de Denver, 109-102. Al año siguiente, los Heat cayeron ante los Hawks de Atlanta en dos ocasiones; esta vez el marcador fue el mismo en ambos choques, 104-99, a favor de Atlanta. No obstante, las experiencias, tanto en el ‘94 como en el ‘93, han sido algo completamente distinto a lo que las estrellas de la NBA están acostumbradas. “Siempre que vengo a jugar a Puerto Rico me pongo a la expectativa, me pongo ansioso”, expresó Riley, quien se podría considerar uno de los dirigentes de la NBA que más amor siente por el Caribe, pues el año pasado jugó un partido de exhibición en Santo Domingo contra los Timberwolves de Minnesota.
En el 1999, la NBA volvió a visitar Borinquen, esta vez representada por el ‘Equipo de Ensueño’ que ganó el oro del Campeonato Preolímpico de Las Américas. Los jugadores de la NBA regresaron hace dos meses para repetir la faena del ‘99. Y en ambos torneos Preolímpicos se le dejó saber al mundo que la NBA es muy grande ya y no cabe en los confines de los Estados Unidos.
Apellidos extranjeros consagrados en la NBA, como Ginóbili, Nájera y Nash, brillaron en este torneo, poniendo a países como Argentina, México y Canadá a sintonizar los juegos a diario. La atmósfera en el ámbito deportivo —y nocturno— del país parecía la de un Juego de Estrellas de la NBA.
Corrías la misma suerte de que Arroyo o Ginóbili te firmara un autógrafo en la cancha como de que Allen Iverson o Tracy McGrady te pasara por el lado en una discoteca. Tan y tan cómoda se sentía la NBA en Puerto Rico que hasta sus jugadores elite —como, por ejemplo, Iverson— ya dejaban plantadas a fundaciones benéficas, cual rutina de atleta superestrella. Agosto en San Juan parecía diciembre en Chicago, Nueva York o Los Ángeles, cuando el paseo de los jugadores multimillonarios, con sus virtudes y defectos, eran la orden del día.
![]() Vince Carter saluda a Félix ‘Tito’ Trinidad durante la final del Preolímpico de Puerto Rico./Andrew D. Bernstein/NBAE |
Quizás la comodidad que sintieron los jugadores de la NBA durante el Preolímpico es indicio de que más buen básquetbol está por venir.
¿Quieren más apocalípticos signos de la inminente llegada de la NBA a San Juan?>
El Coliseo de Puerto Rico, una estructura habilitada para cobijar más de 20 mil almas y estructurada en un área que podría convertirse en el nuevo centro turístico nacional, está casi ya listo. Por si acaso, es bastante conocido que en Puerto Rico existen empresarios como Angelo Medina (ex manejador de Ricky Martin y propietario de los campeones de la LSB, Cangrejeros de Santurce), Richard Carrión (presidente del Banco Popular) y ‘Toñito’ Muñoz (principal responsable de que los Expos jugaran en el Bithorn) que se atreverían a traer un equipo a San Juan, ciudad que se puede llegar en menos de hora y media desde Miami. “Uno nunca sabe. Yo creo que Puerto Rico sería una gran plaza para un equipo de baloncesto”, comentó el legendario Riley... por si acaso hacía falta la opinión de un experto.
Pero para ese día, Pat, aún falta bastante. Mientras, los puertorriqueños siguen demostrando cuán buenos anfitriones pueden ser. Si no se da, bien... si se da mucho mejor. ¿Qué tal suenan, por ejemplo, los Clippers de Santurce?
*Hermes Ayala es redactor deportivo y Editor de Vocero, diario de Puerto Rico.





