Ginóbili y Parker, rompen el molde de las estrellas internacionales

En su primera postemporada como novato de la NBA en el 2002, Tony Parker, un rookie de 19 años de Francia, anotó 21 puntos en 9 de 12 intentos contra Seattle. Impresionantes estadísticas para un jugador joven quien concentró la atención de los presentes al juego con sus rápidos movimientos frente a uno de los mejores defensores de la liga: Gary Payton.

Payton tuvo una similar presentación en el Juego 3, anotando 23 puntos en 10 de 15 intentos desde el campo, provocando que su compañero Malik Rose comentara:


Emanuel Ginóbili y Tony Parker, símbolos de la globalización en la NBA.
Ezra Shaw/NBAE/Getty Images
“Lo que hizo y contra quien lo hizo en un juego cerrado es impresionante para alguien de 19 años. Yo estaba en la universidad con algo de acné a los 19 años”.

Un año más tarde cuando los Spurs buscaban su camilo al título, el novato argentina Emanuel Ginóbili llegan desde la banca para ser el líder del equipo en robos (1.71 en promedio por encuentro), un récord para alguien con muy pocos minutos en la serie de los playoffs.

Así, Parker y Ginóbili son los líderes de un grupo de jugadores que han acabado con el estigma relacionado con los jugadores internaciones: lentos y de muy poca efectividad al momento de anotar.

Cuando los jugadores europeos comenzaron a llegar a la NBA, generalmente lo hacía respaldados por su altura o habilidad en los lanzamientos de larga distancia que compensaba su deficiencia en velocidad o defensa. En el final de la década de los ochenta y comienzos de los noventa, hombres altos como Vlade Divac, Dino Radia y Gheorghe Muresan hacían una gran contribución en la pintura. Otros como Drazen Petrovic y Sarunas Marciulionis se robaban los aplausos con grandes lanzamientos desde el perímetro y Buenos movimientos en ofensiva.

Incluso Toni Kukoc, quien entró en la liga en la temporada 1993-94 reconocido como un jugador con mayores habilidades y movimientos fue frecuentemente criticado por su falta de defensa, tal como ocurre actualmente con All-Stars como Peja Stojakovic y Dirk Nowitzki.


Leandro Barbosa, estrella brasileña de los Suns.
Jeramie McPeek/Suns.com
Pero recientes elegidos en el draft han demostrado que son diferentes y con un perfil más polifuncional. Los jugadores internacionales han entrado a la NBA y han incrementado el juego atlético y completando los planteles en diferentes posiciones. Además de Parker y Ginóbili, Andrei Kirilenko (Jazz), Marco Jaric (Clippers) y Nene Hilario (Nuggets), se han ganado la reputación de jugadores multifuncionales más que otros especializados como Jiri Welsh que fue estigmatizado en una sola función.

El NBA Draft del 2003, presentó 19 jugadores internacionales, una marca histórica, y muchos de ellos fueron guardias y aleros que llegaron a la liga por su habilidad de manejar la bola, llegar al aro y defender, así como los lanzamientos de larga distancia. Michael Pietrus (Golden State), Boris Diaw (Atlanta), Zoran Planicie (New Jersey) y Leandrinho Barbosa (Phoenix) fueron elegidos en la primera ronda y han tenido positivas calificaciones en sus primeros juegos y prácticas con sus respectivas escuadras.

Mientras tanto Parker y Ginóbili se preparan para defender su título de la NBA al lado de otros dos jugadores internacionales que llegaron al equipo durante el verano: Hedo Turkoglu y Rasho Nesterovic. El plantel de los Spurs, así como muchos en la liga, es un positivo ejemplo del crecimiento del talento global en la liga.