Una mejor armonía dentro de la cancha entre Wade y James ha sido clave para la buena racha de los Heat

El pasado 28 de noviembre, a Tracy McGrady, jugador de los Pistons, le preguntaron acerca de lo problemas que tenían en ese momento los Miami Heat, que estaban con un registro de 9-8.

La gran diferencia de los Heat ha sido la forma en la que han jugado James y Wade juntos.
NBAE/Getty Images
"[LeBron James y Dwyane Wade] no se complementan el uno al otro", afirmó McGrady, algo distinto si comparamos al gran trío de Miami con el de los Boston Celtics, donde Ray Allen puede jugar sin el balón cómodamente. "Por eso es que cuando están en la cancha juntos, son terribles".

Los pensamientos de McGrady fueron quizás un poco exagerados, pero la idea de que James y Wade eran "terribles" juntos no estaba muy lejos de la realidad. De hecho, uno se debe preguntar si McGrady seguía de cerca las estadísticas.

Cuando James y Wade estuvieron juntos dentro de la cancha en esos primeros 17 partidos, los Heat superaban a sus rivales por apenas 3,7 puntos por cada 100 posesiones de balón, con una eficacia que era un poco mejor a la del promedio de la liga.

Eso no es terrible. Pero en contraste a lo anterior, cuando James y Wade no estaban dentro de la cancha al mismo tiempo en aquellos 17 encuentros, los Heat superaban a sus oponentes por 12,2 puntos por cada 100 posesiones. Aunque estaban un solo juego por encima de la marca de .500, ellos tenían la quinta mejor diferencia de puntos en la liga porque dominaron algunos partidos y ciertos momentos de otros choques. Pero estaban en problemas, porque no eran mejores cuando tenían a sus jugadores estelares juntos dentro de la cancha.

El partido 17 fue una derrota de los Heat por 106-95 ante Dallas, a la cual le siguió una reunión entre los miembros del equipo. Aún no es claro lo que se habló en esa reunión. Pero es evidente que las cosas cambiaron.

Los Heat tienen marca de 19-1 desde entonces, sufriendo una sola derrota, por dos puntos en casa ante los Mavs, el 20 de diciembre. Y la gran diferencia con relación a los primeros 17 choques ha sido la forma en la que han jugado James y Wade juntos.

En los últimos 20 partidos, los Heat han superado a sus rivales por 19,8 puntos por cada 100 posesiones en los 531 minutos con James y Wade estando juntos en la cancha – lo cual no es una muestra pequeña. Las estrellas se alinearon y los rivales de Miami han sufrido las consecuencias. En apenas 5 semanas y media, hemos pasado de analizar demasiado los problemas de los Heat's, para ahora analizar demasiado cuál de sus estrellas merece más su candidatura el premio MVP.

La mejoría del combo de estrellas ha sido en gran parte en su ofensiva. Los Heat están promediando un increíble 53 por ciento desde el campo, incluyendo el 44 por ciento de aciertos desde la línea de tres puntos cuando los dos candidatos al MVP han jugado juntos en los últimos 20 encuentros.

Pero todo esto se debe a mucho más que la buena química de dos jugadores. Comenzando con aquella derrota en Dallas, Eddie House fue reemplazado por Mario Chalmers en la rotación de Erik Spoelstra. Los números de Chalmers en los últimos 20 encuentros no son mucho mejores que los de House en esos primeros 17 partidos, pero Chalmers les ha quitado la labor de manejar la pelota todo el tiempo a James y Wade.

Sin embargo, una vez más los números de los Heat han mejorado más cuando James y Wade están juntos en la cancha.

De hecho, cuando James y Wade estuvieron en la cancha juntos con Chris Bosh en los primeros 17 encuentros, los Heat fueron superados por 21,6 puntos por cada 100 posesiones. Es una muestra pequeña – solamente 66 minutos – pero los números eran alarmantes.

En los últimos 20 choques, los Heat siguen siendo un conjunto pobre en defensa (permiten 114,0 puntos por cada 100 posesiones de balón) en 44 minutos de acción con James y Wade, aunque sin Bosh, en la cancha, pero han sido ridículamente eficientes en la ofensiva (129,1).

Con las preguntas acerca de su química en la cancha ahora ya en el pasado, los Heat se han establecido como uno de los equipos de elite en la NBA. Están ganando constantemente – y ganando en grande – y con la mejor diferencia de puntos de la liga.

Cuando la NBA nombró a James y Wade como Jugadores del Mes de diciembre en el Este, se vio como si la liga se hubiera querido lavar las manos. Pero en realidad fue una cosa bastante apropiada, porque fue mucho lo que las dos estrellas hicieron juntos para que Miami lograra la marca de 15-1 el mes pasado.

No interesa mucho cuál de las dos estrellas de los Heat sea el más valioso al final de la temporada. Lo que importa es que sean más valiosos cuando juegan juntos en la cancha.