Uno nuevo día comienza para los Cavaliers con el Draft

Contraten a un escritor en el aire y pinten un mensaje entre las nubes. Griten desde la montaña más alta que haya.

No, esperen. Esto es gigantesco. Necesita un gran gesto.

Eso es correcto.

Escríbanlo en Comic Sans.

Este es un nuevo día para los Cavaliers, el cual han estado esperando durante 50 dolorosas semanas, el cual puede llenar el gigante hueco que hay en medio del corazón del Quicken Loans Arena por lo sucedido el verano pasado y, por el contrario, convertirse en un futuro brillante en un instante que es, por así decirlo, una retribución para una franquicia por todo lo que ha sufrido.

Los Cavs tienen la primera y cuarta selección en el Draft del jueves, siendo así el primer equipo en tener dos selecciones tan altas desde los Rockets en 1983 y el único en hacerlo desde que se inició la lotería en 1985. No solamente eso, la opción de tener la primera elección ni siquiera le perteneció a Cleveland durante gran parte de la temporada, no hasta que llegó como parte del intercambio Baron Davis-Mo Williams en febrero y luego tras vencer las posibilidades que jugaban en su contra en la lotería.

Lo único malo es el momento en que llegó esa buena fortuna, pues se dio en el año en que la mayoría alrededor de la liga proyecta que esta será una mala clase de Draft. Claro, ellos no lo ven de esa manera y en vez de eso se están concentrando en la posibilidad de sumar a dos jugadores titulares por mucho tiempo para poder recuperarse de una campaña pasada en la que terminaron con marca de 19-63, en el puesto 29 en lanzamientos acertados, 27 en defensa y 26 en porcentaje de rebotes. Así que no hay nada negativo.

“Creo que lo que nos dimos cuenta como franquicia, al igual que nuestros seguidores, es que esto es un proceso", dijo Len Komoroski, el presidente del equipo desde el 2003. "Este es otro paso que damos hacia adelante en ese proceso".

La idea es que el jueves eviten ver esto como el contraste tras la incalculable pérdida que vivió el club en el mercado de agentes libres en julio pasado. Y eso suena bastante justo. Pero pocas veces un día ha afectado casi todo un año como el vivieron los Cavaliers al ver la devastación que tuvo su nómina enfrente de ellos. Pero estos ya son suficientes contrastes.

Pero de otro lado: Vamos.

Este momento es el que hay que celebrar sin importar lo que suceda, pues afectará en un gran nivel, un nivel nacional, un momento para que se sientan bien incluso los fanáticos de otros equipos, porque le están permitiendo a una ciudad volver a unir sus corazones rotos. Y esto último hace parte de lo anterior. La simpatía que causó el club tras La Decisión fue mucho más allá de lo que se pensaba.

Poder escoger la primera y cuarta selección, sin importar si son o no jugadores demasiados talentosos, tiene un gran significado justamente por lo sucedido en el verano del 2010. Esa conexión es imposible de separar, sin tener en cuenta lo mucho que los Cavaliers quieran distanciarlo del pasado. Ellos se alejarán del pasado al volver a ser un buen equipo y el jueves es una gran opción para volver a ser buenos nuevamente. Mejorarán si Dan Gilbert, el dueño del equipo, publica una carta sentimental en la página web del equipo hablando de la importancia de esta noche, escrita en la fuente Comic Sans, obviamente, justo como lo hizo para abrirle la herida a sus seguidores hace 50 semanas.

Pero no traten de poner a dibujarles una línea recta ahora. Uno de los primero actos que hizo luego de la lotería Kyrie Irving, quien suena como la primera selección, fue la de negar un rumor que decía que estaba pensando en la posibilidad de ser representado por una firma de mercadeo adjunta con un famosísimo jugador que hizo parte de los Cavaliers hasta el año pasado. Eso no es verdad, según dijo el guardia armador salido de la Universidad de Duke. Pero sí, en realidad ellos tienen una cercanía que no permitirá que el pasado se aleje tranquilamente.

"Definitivamente él ha cumplido el papel de hermano mayor en mi vida, dándome consejos y, además, cuando estuve lesionado durante tres meses, él me llamó todas las semanas y me decía que mantuviera la fe", afirmó Irving, al hablar sobre la lesión que lo mantuvo fuera de las canchas gran parte de la campaña 2010-11. "Esa relación es especial para mí basado en el hecho de que tengo ya a alguien en la NBA que me ha estado dando consejos sobre las cosas que debo y no debo hacer, algo que siempre me ha servirá de ayuda".

Y ahora Irving probablemente será puesto en el vació que se creó cuando se fue su hermano mayor.

"Definitivamente pienso ocupar ese vacío, pero lo más importante es que quiero contribuir en lo que más pueda, solamente en ir allá lo mejor preparado que pueda estar", señaló. "Eso es lo único que me preocupa ahora mismo".

En otras palabras, está tratando de lidiar con el presente. Hay muchas cosas sucediendo a su alrededor, lo cual es entendible. Este es, después de todo, el nuevo día para los Cavaliers.