Tener mucha carga de trabajo no es novedad para Deng, el señor que hace de todo

Nadie cercano a los Chicago Bulls debe preocuparse si de un momento a otro Luol Deng intenta de manera equivocada hacer demasiadas cosas para que su equipo no sienta tanto la ausencia de Derrick Rose por una buena parte de esta temporada.

Hacer demasiadas cosas ya es una descripción del trabajo que hace Deng.

El delantero, que tiene nueve años en la liga, tendrá que realizar varios papeles una vez más, con Rose o (más que nada) sin Rose, para los Bulls en la temporada 2012-13. Cuando decimos varios papeles quiero decir como los que han hecho famosos en sus películas a Alec Guinness, Mike Myers o Eddie Murphy. Bien, es que de la forma en la que el entrenador Tom Thibodeau utiliza a Deng uno recuerda al ejercito de Agentes Smith de la película The Matrix.

Deng es el único jugador de la liga en promediar más de 39 minutos las dos últimas temporadas. Aunque no jugó 12 de los 66 partidos la temporada anterior por algunas lesiones, él sumó casi 200 minutos más de juego que Boozer, segundo en esa área para los Bulls y quien participó en todos los choques en la campaña 2011-12.

Deng tuvo una temporada estelar en la posición de delantero pequeño, promediando 15,3 puntos, 6,5 rebotes y 2.9 asistencias. Él fue la segunda mejor opción de los Bulls en la ofensiva después de Rose, a pesar de la presencia de Boozer y Richard Hamilton, pues fue una amenaza constante con sus tiros a larga distancia, jugando desde las esquinas y con sus ataques al aro. Thibodeau le asigna defensivamente a Deng a varios de los anotadores más poderosos de la NBA, utilizándolo por momentos en el puesto de delantero de poder cuando emplea una alineación pequeña y alarma a los locales al dejarlo demasiados minutos en el campo, incluso en partidos fáciles.

Ah, por cierto, no olvidemos que Deng tiene un ligamento roto en su muñeca izquierda que todavía no ha sido operado. Jugar de esa manera ya podría calificarse como hacer demasiado.

“La muñeca es la muñeca”, dijo Deng cuando los Bulls iniciaron sus entrenamientos. “Creo que me van a preguntar por eso todo el año, pero yo solamente debo salir y jugar lo más duro que pueda y hacer lo que sé hacer. Bien sea con una o dos manos, trataré de dar lo mejor que tengo”.

Ya hemos utilizado la imaginación anteriormente: Los Bulls de la temporada 2011-12 no eran muy distintos a la película ‘Monty Python's Dark Knight’, el valiente guardia que vigila a una novia y que va perdiendo pedazos de su cuerpo y armadura en una pela de espadas. Chicago perdió por lesiones a Rose, Hamilton, C.J. Watson y Deng durante algunas partes de la temporada y aún así se la arreglaron para lograr el mayor número de victorias en la NBA por segundo año consecutivo.

La lesión en la muñeca de Deng se dio al inicio – no jugó siete partidos en enero por eso y luego dos más en marzo – y eso pareció afectarlo. Su porcentaje de aciertos bajó de 43,1 por ciento de los primeros 18 partidos a 40,2 en los últimos 36. Le iba bien cuando driblaba con la derecha y hacía tiros o pase cortos con la mano lesionada.

Se dijo que la cirugía seria la única forma de reparar la lesión, pero Deng prefirió jugar. No quería perderse los playoffs con los Bulls. Además, el hombre nacido en el sur de Sudán tenía sus ojos puestos en los Juegos Olímpicos de Londres 2012, donde pudo competir por la selección local, Inglaterra, país que lo adoptó a él y a su familia en su juventud.

La lesión de ligamentos cruzados de Rose casi al final de la primera ronda de los playoffs recortó la postemporada de Chicago y por ese motivo algunos medios y aficionados le pidieron a Deng que se operara en ese momento para poder iniciar de una vez su proceso de recuperación. Pero él prefirió quedarse con su visión olímpica y cumplió uno de los sueños más grandes de su vida.

¿Y adivinen qué pasó? Nunca se hizo la cirugía y quizás no se la haga. Deng acertó el 31,4 por ciento de sus disparos en los cinco partido en Londres, incluyendo el 20 por ciento (7 de 35) desde larga distancia. Pero dijo que su muñeca (que no es la mano con la que lanza) no lo molestó y que no lo ha limitado en las prácticas con los Bulls. Él y el grupo de entrenadores y cuerpo medico creen que los músculos se han ido compensando y fortaleciendo -- Kobe Bryant tuvo una lesión similar hace algunos años y jugó sin tener que ser operado. Y obviamente Deng se ha acostumbrado a jugar bajo lo que sea que aún siga sintiendo en ese lugar.

“Estaba muy optimista antes de jugar los Olímpicos, pues sentía que no iba a necesitar una cirugía”, dijo Thibodeau. “Obviamente nos sentimos muy bien por eso. Está en gran forma física, como siempre. Es un jugador ganador. No creo que podamos medir Io que hace estadísticamente. Lo que sea que necesite un partido, Lu nos lo da. Es un gran líder”.

Entonces se mantendrá tal y como está, entendiendo el concepto de un jugador que hace demasiado – “Quizás termine sentando en la banca de suplentes. Ese será un problema del que debe preocuparse Thibs” – sin interiorizarlo. Para él, hacer demasiado es hacer lo suficiente.

TRES PUNTOS 1. En serio, ¿Cuándo regresará Rose? El rango de recuperación del que habló Brian Cole, el cirujano de los Bulls, era de “ocho a 12 meses” desde el momento de la lesión. Si Rose regresa en la mitad de ese rango, es decir 10 meses, volvería a mediados de febrero. Eso le daría a él y a los Bulls 24 partidos y casi seis semanas para prepararse a los playoffs. Los expertos advierten que seguramente no jugará al nivel de la temporada 2011, cuando fue el MVP, pero un Rose fresco y hambriento que se sume a un equipo que puede estar de sexto o séptimo en el Este podría hacer mucho ruido en la postemporada.

2. La “Banca de mafiosos” quizás debió haber sido separada simplemente por tener ese viejo apodo, pero los Bulls se liberaron a final de temporada de Watson, Omer Asik, Kyle Korver y Ronnie Brewer en una serie de decisiones monetarias. ¿Podrán sus reemplazos -- Marco Belinelli, Vladimir Radmanovic, Nate Robinson y Nazr Mohammed – dar la profundidad que necesita la segunda unidad de Chicago? Jimmy Butler, un novato el año pasado, se ganó un lugar en el papel de Brewer y Kirk Hinrich fue adquirido para mantenerle caliente el lugar a Rose.

3. Boozer nunca había jugado todos los partidos de una temporada regular pero lo hizo en su undécima campaña en la liga (ayudó que solamente fueran 66). Joakim Noah estuvo a solo dos de hacer lo mismo por primera vez en cinco intentos. Taj Gibson puede ocupar uno de sus lugares en la cancha, pero si ambos vuelven a sufrir lesiones, Thibodeau tendrá que jugar una nómina mucho más pequeña de lo que a él le gusta.